Juan Luis Capilla
Tomas David Casado
Javi Parejo
Pedro Carrasco
Pablo Carrascosa
Paco Cidoncha
Jose Luis Jimenez
Fco. Velarde
Antonio Aparicio
David Liviano
Jose Antonio Nieto
Juanma Barroso
Moises Lopez
Pablo Carrascosa Junior
Track ruta:
Ruta:Santa Amalia - Sajonia - Canal Orellana - Cuesta Cuadradillo
– Entalle - Cuesta Castillejos - Quinto Pino - Dehesa Vera - Puente del
Ladrillar - Finca El Tinajón - Finca La Tocona - Casa Rural La Atalaya - Finca
El Sextil - Canal de Orellana - Antiguo camino Santa Amalia/Almoharín – Conquista
- Rio Búrdalo - Santa Amalia.
Hoy, domingo 9
de febrero, es el día marcado en todas las predicciones meteorológicas para la
llegada a nuestra comarca de una nueva ciclogénesis explosiva, es decir, agua y
viento a manta. La mayoría nos levantamos, alrededor de las 8 de la mañana,
resignados a quedarnos sin ruta, pero, mi tu por donde, ni llovía ni hacía
pizca de viento, aunque el manto de nubes que cubría el cielo imponía. Sobre
las 8:30 empieza Paco Cidoncha y compañía con la retahíla de whatsapp en el
grupo perrigalguero; “la mañana esta buena…”, “se sale o no?”, “pone agua…”,
hasta que Tomas David escribe: “si no llueve, a la plaza y punto”. Pues ala,
para la plaza que nos vamos con todas las consecuencias.
El reloj del
campanario anuncia las 9 de la mañana y somos 14 los que nos congregamos.
Muchas e inesperadas ausencias si atendemos al top-ten de la regularidad de
2013; se temían lo peor. Destacar la presencia de Pablo Carrascosa Junior entre
los asistentes a la ruta.
El día estaba para no alejarse mucho del pueblo,
pero, cuando esta peña coge algo entre manos, buena gana de darle vueltas. Digo
esto porque en su día nos empeñamos en subir a la cima donde se encuentran
todas las antenas de repetición de nuestro entorno. Después nos dio por
descubrir y subir a leer la placa de todos los vértices geodésico de los
alrededores. Y ahora estamos descubriendo todos los puentes antiguos situados
por entre los montes que nos rodean y, si en la ruta anterior descubrimos el
puente Serapio, hoy toca conocer el puente del Ladrillar, gracias al enlace que
colocó Juan Luis en su crónica. Este puente solo ha sido visitado por un
perrigalgo, Pedro Carrasco, como no, el cual se ofrece gustosamente a guiarnos
hacia él.
Salimos a las
9 y pocos minutos por la carretera de Cáceres hacia el Sajonia. Desde el
Sajonia llegamos al Canal de Orellana para, seguidamente, enfilar el camino de
Cuadradillo. Subimos la cuesta y ponemos dirección al Entalle. A partir de este
punto, el terreno se presenta muy mojado y en ocasiones fangoso. Se aprecia
como escurre el agua de las laderas hacia el camino, dándole a éste un punto de
pesadez que al final de la ruta se acaba notando. Hasta ahora no llueve, no
hace viento, la temperatura es agradable y el terreno, para mí por lo menos,
esta en unas condiciones que te permiten disfrutar del pedaleo, aunque llegues
a casa rebozado de barro.
Siguiendo con
la ruta, subimos la cuesta de los Castillejos y realizamos la parada para el
reagrupamiento. En dicho punto empezamos a hablar de que la mañana nos iba a
dejar terminar sin que el agua apareciese, de que lo peor sería por la tarde,
que suerte hemos tenido, lo que se están perdiendo los que se han quedado en
casa,… Bueno, pues nada mas reemprender la marcha, comienza a llover, de forma ligera
de momento, pero llovía, así que, los que no llevaban ya el chubasquero puesto,
tuvieron que detenerse para colocársele.
Antes de
llegar a la Infernal, giramos a la derecha y atravesamos la finca de los
Castillejos para enlazar con la pista asfaltada de la Parrilla, cayéndonos
encima un buen chaparrón. Se originó un
momento de confusión ya que unos se creían que nos íbamos para casa y otros
querían llegar cuanto antes al puente para cobijarse debajo de él. Descendemos
la cuesta del Quinto Pino y un kilometro mas adelante giramos hacia la derecha,
tomando un camino que nos conduce al monte. Desde este punto, el itinerario es desconocido
por la familia perrigalguera. Se suceden unos sube y baja por encinares con el
terreno hasta las manillas de agua y barro. La lluvia amaina un poco y seguimos
por un camino bastante bueno de no ser por ciertos tramos donde se hace
necesario aplicar la doble tracción para salir del lodo. El paisaje es muy
bonito, cruzamos arroyos, saltamos vallas, sorteamos vacas y, llegados al final
del camino, avanzamos durante 1 o 2 kilómetros campo a través, hasta dar con el
puente del Ladrillar.
En lo alto de
este puente hacemos la parada, no sin antes tener que cruzarlo en bici, algo
complicado ya que el caudal que llevaba el arroyo era considerable. Pablo
Junior aguanta la primera y dura parte de la ruta como un jabato y mientras nos
hacemos la foto, nos comemos las viandas. “Cojones, y se querían meter debajo
del puente algunos…” decía Pedro riéndose. El puente es minúsculo, 12 m de
largo por 1,5 de ancho aproximadamente y los ojos no mas de 1 metro de alto y
de agua hasta la mitad.
Algunos con
los pies ya calados y otros secos, de momento, emprendemos el camino de regreso
campo a través, hasta dar con el camino que nos conduce hacia la finca del
Tinajón. Vuelve a llover ya en serio, mientras giramos para tomar otro camino
que nos adentra en la finca de La Tocona. Transitamos por constantes cambios de
rasante por el camino totalmente mojado debido al aguacero estaba cayendo.
Ninguno llevábamos gafas, se veía a duras penas y el agua y el barro se entraba
por la boca y los ojos cada dos por tres. Llegamos a la casa Rural “La
Atalaya”, cruzamos la finca y desembocamos en el camino que nos conduce a la
finca El Sextil, para, una vez llegados a ella, girar a la derecha y salir al
la pista del Canal de Orellana.
A partir de
aquí, con el aire en contra y lloviendo a mares, empezamos a penar. A Pablo
Junior le intentamos acomodar en el centro del grupo para evitar que se
descolgase. Estábamos calados hasta la camiseta térmica, las botas impermeables
y herméticas empiezan a llenarse de agua que se escurre del culotte y, como son
herméticas, lo que entra no sale, así que los pies están totalmente cubiertos
de agua. Los guantes pesan 1 kilo cada uno de la artera de agua que absorben y
cada vez que cerrábamos el puño, salía agua para llenar una botella de dos
litros.
Abandonamos el
canal de Orellana para coger a la izquierda el antiguo camino Santa Amalia –
Almoharín. Llegamos al 301 y decidimos girar hacia Conquista. Era tal el agua
que caía, que el pueblo no se veía hasta casi 200 metros antes de llegar. Por
una pista de tierra desde Conquista, llegamos a la pista alquitranada. Aquí
Pablo Junior necesita algo de glucosa y paramos para que se abasteciera.
Proseguimos por esas rectas interminables de la pista deseando estar en casa
cuanto antes. Por fin llegamos al río Burdalo, y, rezando para que no nos viera
mucha gente, entramos en el pueblo. Menos mal que no tuvimos ningún
contratiempo.
Eran tal las
ganas que teníamos todos de entrar en calor que creo que será una de las
poquísimas veces que no llegamos a ir a la sede a tomarnos la cervecita y el
respectivo aperitivo. Como estaríamos de agua, barro y pedales.
En fin, bonita
ruta, tramos inéditos, inmejorable compañía y de ciclogénesis hasta por encima
del pelo. Y ánimo Pablo, que yo también tuve un debut complicado y ahí
seguimos.
Hasta la
próxima,
David Liviano.
Muy buena crónica, para una buena ruta, la pena es que no pude hacer fotos a esos paisajes por los que pasamos por primera vez, habra que repetirla en la primavera. Del como llegamos esta todo dicho, jajajajaja. Un saludo
ResponderEliminarBuena crónica David, iros quedando con las rutas para repetirlas cuando no llueva y se pueda ver el puente desde abajo.
ResponderEliminarSaludos
Veo con agrado que la calidad de las crónicas va "in crescendo"; los reportajes fotográficos, en cambio, van a menos. Ja, ja ja.
ResponderEliminarLa ciclogénesis pudo ser todo lo explosiva que quiso pero, al menos yo, me lo pasé de puta madre.¡Y algunos camastrones, acostados! ¡ Pa matarlos, vamos!
Don Pedro como te gusta meter el dedo en la llaga ehhhh. Para un día que fallo en lo que a la camara se refiere....... estaa deseanditoooo. Jajaja
ResponderEliminarMás y mejor no se puede detallar lo ocurrido durate la ruta. Fenomenal.
ResponderEliminarMetidos en la dinámica de búsqueda de puentes, tiene premio él que localice él próximo, eso sí, evitando una calaúra como la del domingo. Si de ésta queda con devoción mi sobrinillo Pablo, tenemos asegurada la cantera.