lunes, 6 de febrero de 2017

CUANDO EL VIENTO SOPLA, EL CHINO RESOPLA




La gran virtud de este mundillo de la bicicleta, es que tiene infinitas formas de vivirlo. Bien si quieres, puedes prepararte y entrar a competir contra otros ciclistas. O si tu nivel no da para eso, tomarte las competiciones como un reto de superación personal y competir solo contra tus límites. Puedes también salir a descubrir “esos mundos”, que tenemos a la vuelta de la esquina, pero que de otro modo que no fuese en bicicleta, nunca recorrerías. O por último, y como opción más recomendable, puedes juntarte con un grupo de locos como tú, porque al final, si te gusta esto de la bicicleta siempre tendrás un puntito de locura; y salir una mañana de domingo, a dar pedales, y lo que surja.
Y en ese “y lo que surja”, es en lo que estamos esta fría y aireada mañana de domingo. Una mañana a la que yo, doy comienzo  a las siete y media. Dos minutos y medio de microondas y café calentito que entra en el cuerpo, para posteriormente pasarme  otros dos minutos mirando a través de la ventana, como las nubes viajan arrastradas por la ventolera que nos ofrece el día. En esas, comienzo a vestirme, sin dejar de pensar en ningún momento en el aire que hace, y principalmente, a lo que le doy más vueltas, es a conjugar la ropa disponible, para pasar el menor frio posible.
A las nueve salgo marchando con la bicicleta para la plaza, donde de cabeza creo que habría unos catorce o quince perrigalgos más. Igual de abrigados y dispuestos, y sin que aun nadie se disponga a abrir la hoja de ruta, damos la pertinente vuelta de calentamiento a la plaza, que culminamos con la bajada a la calle de los muertos, y es que, hasta parece que las bicicletas se supieran el camino. De ahí en adelante la consigna es muy sencilla, con el aire que hace, lo importante es no ser el primero, ponerte tras la rueda de algún otro que te quite ese airecito que te frena, y te hace tener que dar dos pedales de mas. Pero hoy, además, hay otro problema, puesto que tenemos entre nosotros a los dos sicarios, que quizás, porque aun les sobran las fuerzas, o quizás por la inconsciencia de la juventud se ponen a tirar del grupo, lo que es aun peor para nosotros, puesto que encima que marcan un ritmo, un puntito más alto de lo deseable,  su volumen corporal solo quita el aire de un silbido, por lo que pronto se aprecia que estamos haciendo un mal negocio.





Pero la verdad es que no dio tiempo a valorarlo, porque a la altura de Iberitos, Antonio el chino, el que a la postre se convertirá en el actor principal de la película de hoy, observa que su rueda trasera anda algo floja, por lo que empiezan los primeros comentarios con relación a las SPECIALIZED y sus montajes. Pasado el rio, paramos para arreglar el desaguisado antes de que vaya a más, y el run run sobre la batalla de las marcas empieza ya a levantar ampollas. Es en este momento donde me doy cuenta de que aquí la gente va muy bien preparada para todo, lo mismo te cambian una rueda, que te realizan una operación a corazón abierto, o algo así debí pensar cuando veo que Antonio saca un par de guantes de látex para no mancharse las manos, con el consiguiente, ¡cómo no!, cachondeo del personal.



Desmontamos rueda, y con la maravillosa habilidad de no desperdiciar ni una gota del líquido anti-pinchazos, ponemos la cámara y volvemos a talonar la rueda.
Retomamos el camino dirección al Sajonia, con el grupo partido, y tal y como refería antes por el viento, con constantes tirones y paradas para reagrupar el pelotón. Subimos la cuesta del Sajonia y enfilamos hacia el cuadradillo, donde se les da el primer toque a los sicarios –niños, bajad un poquito que viene gente muy atrás-. Desde el camino del canal, hasta que comienza la subida a la famosa cuesta del cuadradillo, es como si sonase por lo bajo la banda sonora de una película de miedo, de esas, que casi que te están diciendo que va a llegar el asesino con un cuchillo, y te va a descuartizar poco a poco. Subimos la sufrida cuesta y aquí lo principal es no quemar cartuchos, llegar arriba y reponer algo de fuerzas bebiendo un poquito de líquido.
Es justo en este momento, donde al final se alza la voz de mando que nos dicta la ruta de hoy, así es que el amigo Diego, decide llevarnos contra el viento, para luego poder aprovecharlo y cogerlo a favor.
Comenzamos bajando desde el cuadradillo hasta la cuesta de la novia, la cual subimos y en cuyo lomo hacemos otra parada para esperar a los compañeros que vienen un poco más rezagados. Desde ese punto hasta la finca de las mezquitas, rodamos a un ritmo cómodo, que da la opción a charlar con los compañeros, y como no a contar alguna mentira, que las hay.


Es en la puerta de la finca de las mezquitas donde veo que ya hay un cambio generacional, ni siquiera la bicicleta motorizada de Javi ha podido llegar antes que uno de los sicarios, creo que Pablo hijo, que es quien abre la puerta. Creo que a estas alturas se me habrá venido la frase de “juventud, divino tesoro” como siete u ocho veces a la cabeza.

Otro momento divertido de la mañana se avecinaba, y era la bajada de la cuesta de las mezquitas, todos lo sabíamos y lo quisimos aprovechar cada uno a su manera, pero lo cierto es que el suelo mojado y resbaladizo no estaba para muchas florituras y era preferible no apretar a poner los dientes en el suelo.
Desde ahí hasta el rugidero todo fue rodar tranquilo, hasta llegar al que para mí, es uno de los senderos más bonitos de todo el parque de cornalvo, junto con la vereda que sale al lado derecho de la presa.
En concreto esta vereda va desde el aparcamiento del rugidero hasta el observatorio de aves del embalse de las muelas. En el strava (la aplicación de móvil que utilizo) me sale que el primer clasificado de ese segmento lo ha recorrido en siete minutos. Yo ayer con esta panda, tardé veintiún minutos, pero que veintiún minutos…
Todos habréis escuchado esa frase que dice, “si quieres ir rápido ve solo, si quieres llegar lejos ve acompañado”, pues yo además le añadiría “y si encima te lo quieres pasar bien ve con los perrigalgos”.
Vamos a ser sinceros, compañerismo hay. Mucho además. Pero cachondeo… pobre Chino, el tramo es muy técnico y exige mucho y parece ser que la cadena de su bici no tenía para tanto y rompió. Rompió además justo en la zona anterior a una bonita subida, y si ya de por sí, el cachondeo del “clan de la viruta” tenía suficiente con la rotura de la cadena y los slogan tipo –si quiere una bici mejor, compre una Scott-. El hecho de que encima subiera la cuesta que he dicho antes, con el coche de San Fernando, ya sabéis, ese de un ratito a pie y otro andando. Le dio a más de uno chiste para rato.
Como son las cosas que ahí también tuve una avería, que gracias a Juan Luis que me dejo un par de bridas pude solventar sin ningún problema, y puesto que todos seguían dándole caña a Antonio, lo mío paso totalmente desapercibido.
Retomamos la marcha hacia el embalse, y la verdad que este habría sido un buen relato, si al llegar, y a la pregunta que hizo alguien de ¿pues estos tardan mucho en llegar?, Diego no hubiera respondido –pues para chasco que el chino no haya roto otra vez, entonces es que me meo-. Y oye, como caído del cielo, llego uno de los sicarios, Antonio y a voces le viene diciendo a Javi, -Javi, que el chino ha roto otra vez-. Quiero recordar que ya nadie dijo nada, solo fueron risas y chismes, y quizás algún otro slogan.
En el mirador de las aves del embalse, aprovechamos para tomarnos un refrigerio y hacernos la pertinente foto, foto que hubiese sido como la de Puerto Hurraco si el chino hubiera llevado la escopeta encima, porque entre Luis, Diego, Javi, Pablo, que coño, entre todos le dieron la del pulpo.

Ya de vuelta a casa, pasamos por encima de la presa de las muelas, donde el aire te decía que había que pasarla andando si no querías acabar con los lomos o en el suelo, o en el agua.
Después aprendimos que el vocabulario del ciclista es amplio y rico, existen expresiones como bicicleta poni. O por ejemplo se pueden traducir frases como “compañero, mira el habilidoso ciclista, que a bordo de su bicicleta sube ese cancho tan alto y recubierto de musgo en el que podría caerse” en una frase que en léxico ciclista sería algo como “acho mira Pablo como sube, ia ia ia ¡!!Que cabron¡¡¡”, por cierto las ruedas con recubrimiento de sikaflex y cemento cola, ya están en trámite de patente.
Desde ese punto hasta el pueblo, fue tan solo seguir la carretera de Trujillanos y volver por la cuesta del cuadradillo, aprovechando claro está, el tramo desde el Sajonia hasta el pueblo en el que nos soplo el aire a favor, para darle un poco de velocidad al asunto, y cerrar el día con un poquito de pique entre los compañeros.
Yo por mi parte tengo poco más que añadir, habiendo pasado una gran mañana, con muy buena gente, y siendo designado como autor de la crónica. Con lo que me convierto casi que a buen seguro, en el perrigalgo con mayor índice de rutas/crónicas de todos, puesto que de dos rutas completas, dos crónicas es el 100 por cien.
De todos modos muy orgulloso de que así sea, y de seguir compartiendo historias con vosotros.
Nos vemos dando pedales.
Crónica Juanma

miércoles, 1 de febrero de 2017

POR LOS ALREDEDORES DEL ALJUCÉN. Y LOS VIEJOS ROCKEROS NUNCA MUEREN








ASISTENTES
Tomás David
José Antonio Puerto “Noca”
Javi Parejo
Diego Parejo
Javi Camacho
Juan Luis Capilla
Pablo Carrascosa
Pablo Carrascosa Jr.
Javi Foz
Antonio “Chino”
Julio  Jiménez
Pedro “Roni”
José “Petete”
Dioni

Km: 55
Domingo, 29 de enero de 2017
En mi comentario al relato que realizó Javi referente a la ruta del día 15 de enero, me comprometí por escrito a redactar la siguiente crónica, por lo que a mi palabra me debo y con ello me pongo.
Con este compromiso, es mi intención proponer una ruta que llevaba tiempo trajinando y que por fin pude realizar in situ durante estas navidades en compañía de Paco, su sobrino José Carlos y un amigo de éste (el hijo de “Guareñilla”).
La mañana se presenta encapotada, con visos de lluvia, aunque con una temperatura templada, nada que ver con el excesivo frio que hemos sufrido durante la semana. Todo pinta que disfrutaremos de una excelente jornada para el pedaleo. Me dirijo al Paseo y ya hay perrigalgos apostados en el aguaducho de la Toñi. Cuál es mi sorpresa, que entre ellos se encuentran algunos desaparecidos en combate, como Diego Parejo, al que su apretada agenda social no le da respiro, o Pedro Carrasco, al que por fin han arreglado el inusual estropicio de su Mérida. Los ingenieros de la multinacional todavía se llevan las manos a la cabeza por tal desaguisado, y cruzan los dedos porque nos les pase lo que a Samsung con su Galaxy Note 7.  Allí también se encuentras Ina y Jesús (no así el hermano y padre que sufre un proceso gripal), esperando a que llegue Esther y realizar una ruta por su cuenta.
Hago mi propuesta de ruta y es aceptada sin problemas, momento en el que se presentan los Pablos cuando nos aprestamos a iniciar la salida. Tomamos el itinerario habitual de la Calle de los Muertos y la EX 206. A la altura de los olivos nos fusionamos con el grupo del Triki, Juama y compañía, que deben haber salido unos instantes antes que nosotros, realizando parte del trayecto juntos, justo cuando la caída de algunas generan cierta incertidumbre. Con las lluvias caídas unos días antes, los caminos presentan numerosos charcos y el terreno húmedo se agarra a nuestras ruedas. Al inicio de la subida a Cuadradillo, Pablete sale como una flecha, momento en el que Javi (fiu, fiu) mira para otro lado…Llegada a la cima, reagrupamiento, y hasta la bifurcación del Entalle, para reagruparnos nuevamente. En este punto, Pedro Carrasco, que ha sintonizado el transistor que lleva amarrado a la barra de la bici (también debía ser objeto de estudio por los técnicos de Mérida), nos informa que el primer set de la final del Abierto de Australia que están disputando Nadal y Federer ha caído del lado de éste último. El partido será protagonista del desarrollo de esta ruta y motivo para debatir sobre estos dos fenómenos del tenis que con 30 y 35 años, respectivamente, se vuelven a ver las caras en la final de un Grand Slam, haciendo buena aquella canción de Miguel Ríos, “los viejos rockeros nunca mueren”. Y hablando de viejos rockeros, debo hacer mención al golpecito que por debajo del diafragma le propina Digo a Pedro (que se viene quejando cierto dolor en el pecho consecuencia de un catarro), al advertirle que Julio se dará la vuelta en la infernal, insinuación de que podría ser su compañero de vuelta. Vamos a ver, Diego, que estamos hablando del abuelo, recio y duro donde los haya, no de un mindundi blandengue. 


Reanudamos la marcha dirección Castillejos Reunidos, para reagruparnos en la Infernal, el punto sin retorno, que por segunda vez consecutiva utiliza Julio para darse la vuelta, en esta ocasión por compromisos familiares que atender. El tramo inédito comienza en la Jarilla, por lo que allí nos dirigimos, teniendo que transitar por un trecho siempre muy embarrado y con charcones de bastante profundidad. Una vez en la Jarilla, apercibo a los compañeros que se mantengan en silencio, pues el guarda de la finca suele rondar por los alrededores y, habiendo sufrido en mis carnes su exceso de celo, bueno sería que no nos avistara. Cruzamos el Aljucén e iniciamos una larga subida hasta llegar a una loma por la que transitaremos durante un par de kilómetros que destacan por las impresionantes vistas que del río Aljucén, serpenteando entre la abrupta orografía, y sus alrededores, se pueden contemplar desde tan privilegiado balcón. 




El nuevo trayecto concluye en la casa de la “argentina”, para realizar posteriormente la espectacular bajada hasta el no menos impresionante paraje, conocido por ser donde Paco perdió la alpargata. Tengo que destacar que junto a Cuadradillo, los alrededores del río Aljucen, son de los accidentes geográficos que han marcado el periplo de las salidas perrigalgueras. Este es lugar elegido para almorzar y retratarnos. Pedro informa de que Nadal ha igualado a un set a Federer, aunque éste vence a juegos en el tercero. 


Cruzamos nuevamente el Aljucén por un paso distinto al habitual. Al no existir en este trecho camino, como consecuencia de la abundancia de retamas y peñascos, pincho mi rueda en uno y me desplomo de costado, como el elefante que en su día abatió el ex monarca. Hace tiempo que me limpié el estigma de pinchador habitual, pero con la racha que llevo últimamente en champlazos, me voy a apuntar el de caídas gansas. Reanudamos la marcha ya si por ruta conocida que nos conducirá hasta la zona del badén del río, para seguir hacia al cruce de caminos, lugar en el que, siendo ya una hora avanzada y encontrándose empatado el partido a dos set, nos volvemos por Valdelayegüa con el fin de poder llegar con hora para ver el final del encuentro. 




Diego se tiene que estar acordando del comentario hecho a Pedro, porque hablar, no habla y eso en él es síntoma de que va con el gancho. Marrazo en toda regla. Y es que “Dña. Inactividad” se las gasta de esta guisa. Hasta casa seguimos el habitual recorrido de vuelta por Cuadradillo y la EX 206, por la que avistamos a lo lejos nuevamente al Triki (cazadora naranja) y a otros de los integrantes del grupo. 
Ya en el pueblo, directos a la sede para tomarnos cervezas y refrescos, acompañados de unas patatas al ali-oli, mientras disfrutamos de los últimos juegos del quinto set, que por desgracia se decanta para Federer. Partidazo de, probablemente, los dos mejores jugadores de la historia del tenis, ejemplos de pundonor y clase.
Sin más tela que cortar, hasta la próxima.
 
Crónica Juan Luis Capilla


Rutas Anuales

Covatilla ------------ 16-17-18 de Febrero 2018
Guadalupe ---------- 12 de Marzo
Garciaz ------------- 26 de Marzo
Mochila ------------- 9 de Abril
Jerte ---------------- 23-24-25 de Junio
Nocturna ------------ 5 de Agosto
Alange --------------- 15 de Octubre
Miravete- Similar ----- 12 de Noviembre


Convivencia ------- 10 de Junio
Cena -------------- 20 de Enero 2018

jueves, 19 de enero de 2017

Al Serapio con los Sicarios




Bueno pues de nuevo me veo haciendo la crónica, en una semana en la que de tiempo ando justo entre el trabajo y los preparativos para la cena, pero bueno luego recurrimos muchas veces al blog para saber que rutas hicimos hace 1, 2, 3 años por estas fechas ya que nos sirve de hemeroteca. Pues bien como siempre nos congregamos en la plaza a la hora de siempre y la expedición arranca con 16 participantes que esperemos crezca en salidas venideras ya que ahora el monte esta precioso y las mañanas aunque arrancan frías después se quedan estupendas. La ruta la propone Julio y el destino no es otro que nuestro querido Aljucén,  sin darnos cuenta estamos ya subiendo el Cuadradillo y se empiezan a formas grupitos, me ha pillado en la parte trasera con lo que intento coger un ritmo elevado para que me lleve hasta la cabeza del pelotón, una vez me acoplo a ellos que no son otros que dos Sicarios con cara de niños, los cuales en vez de continuar con su ritmo lo van aumentando al sentir una sombra detrás o eso me dijeron luego, tal fue el esfuerzo que hice para seguirlos que al llegar arriba me detuve y no tenía fuerza ni para desengancharme de la bici, mi caída fue a cámara lenta viendo cara a cara a mi asesino que se regodeaba de su víctima o sea  yo. En ese momento llegaba el padre que no era capaz ni de reírse, vaya tela con los artistas estos.

Después de recuperar el equilibrio doy la vuelta  porque  me avisan de que José Luis había partido la cadena, incidente que arreglamos en un momento muy a pesar suya que se quería dar la vuelta, una vez solucionado arrancamos dirección Castillejos Reunidos, para ese momento el frío de primera hora da paso a una mañana idónea para el pedaleo, y de ahí a la Infernal donde nos reagrupamos, Julio y David deciden darse la vuelta, dejándonos huérfanos de cronista ya que era Julio el que nos narraría lo acontecido hoy.

 De ahí hasta los eucaliptos pero en esta ocasión bajamos por la última variante que nos llevaría hasta el camino de la finca la Navilla, más conocido como la finca de las Cochiqueras. Abrimos la cancela y parada en el Aljucén para comer un poco.


La intención es tirar para el camino del Serapio por la última variante que nos enseñó Pedro Carrasco, lo que tiene hacer una ruta al revés te parece totalmente distinta, parece mentira, primero te encuentras con una subida que llega al 17%, no está mal, con una serie de sube y bajas hasta que das de nuevo con el cortafuego que también ronda ese porcentaje hasta llegar al Alcornoque en el cual paramos siempre que vamos allí, en esta ocasión no nos detenemos y continuamos hasta llegar a la charca, pero justo 200 metros antes me detengo para quitar un palo del cangrejo, en ese momento pasan y como el camino que siempre tomamos para salir lo tiene gradeado veo que van dando la vuelta a la charca pero ya es demasiado tarde para llamarlos la atención con lo que pasamos por una pequeña piscina y damos con la casa de la variante de la variante.

 Al llegar el Chinorro me dice” has visto, ya te he enseñado otro camino nuevo”. Arrancamos dirección a los Castillejos Reunidos y atravesamos la finca por completo hasta dar con la carretera de La Parrilla, ya sabemos que una vez enfilamos esa carretera intentamos controlar al principio pero luego una vez empiezan los toboganes no se para hasta llegar la casa. Vuelta por Las Monjas y a la sede para reponer un poco de fuerzas, en total han sido 58 km, pero muy bien hechos. Un saludo y hasta la próxima

Crónica Javi Parejo

sábado, 14 de enero de 2017

ESTRENO DE TEMPORADA POR DEHESAS CERCANAS.



RUTA 08/01/2017


Javi Parejo
Juan Luis Capilla
Tomas David Casado
Paco Cidoncha
Pablo Carrascosa
Pablo Carrascosa Junior
Jose Luis Jimenez
Santiago Sánchez
Francisco Velarde
David Liviano
Juan Nieto
Jose Noca
Toni Nieto
Javi Foz
Dioni Andujar
Javi Camacho
David Fuentes
Manolo Cordero
Juanma
David Gomez
Mª Jesus Gomez
Ina Ciconcha
Fatima
Lemos


Ruta: Santa Amalia – Finca Las Monjas – Canal de Orellana – Finca La Parrilla -  Camino Cruz  de Castro -  Estribaciones de “La Madre”- Estribaciones “La Imposible” – Pista La Parrilla – Finca Hnos. Castello – Cuadradillo – Sajonia – Santa Amalia.


Domingo 8 de enero de 2017

Primera ruta oficial del año 2017. Parece que algunos nos hemos planteado como propósito para este recién estrenado año salir algo más con la peña perrigalguera, a tenor del buen número de miembros y miembras (como diría una antigua ministra) que aguardamos en la plaza y en comparación con algunas de las últimas rutas de 2016. 24 en total.
La mañana esta fresquita, muy fresquita diría yo, en consonancia con las alturas del año en que nos encontramos. El cielo está despejado y se prevé que tras la primera cuestecita importante que nos despoje del frío, se quedará una mañana esplendida.
Como siempre, a la nueve y poco de la mañana, después de los buenos días y los felices años, iniciamos nuestra ruta. Al poco de partir va surgiendo una pregunta que se hace viral al poco rato ¿Dónde vamos hoy? Mientras se dirime el destino de la ruta, a la salida de Santa Amalia dirección Sajonia, Pablo Junior se adelanta para entrar en calor. Sin saber donde ir, giramos a la derecha al pasar el rio Búrdalo y es aquí donde se produce el primer y único contratiempo del día. No sabemos si Pablo Junior ha tirado para el Sajonia o ha girado como nosotros. Enseguida se crea un grupo comandado por su padre que sigue la carretera para intentar localizarle por esa dirección, mientras el grueso del pelotón se detiene en el Huerto Juarez al comprobar que tampoco hay señales de Pablo por esa dirección. Al cabo de 20 minutos aparecen los Pablos y el resto de “buscadores” Al parecer Pablete había subido la cuesta de San Isidro y al ver a su padre ir en dirección del Sajonia, salió tras él hasta alcanzarle. Cosas que pasan.
En este punto, antes de partir de nuevo, Paco Cidoncha, ante el caos organizativo generado, establece, por fin, el itinerario de la ruta y reemprendemos la marcha.

Seguimos por la pista asfaltada que nos conduce a las Monjas, con un ritmo ameno que nos va calentando un poquito. Pasamos la Autovía N-V y llegamos al canal de Orellana para girar inmediatamente a la izquierda y coger la pista de “La Parrilla”. El grupo sigue tranquilo, las chicas van bien, así que subimos al cortijo de La Parrilla y nos reagrupamos antes de meternos ya en el ansiado monte. Paco nos dirige por el camino de la Cruz de Castro, antiguo camino que unía Santa Amalia con Almoharín. Inicialmente este camino sinuoso transcurre por la finca de la Parrilla, donde una serie de bajadas, con vacas a esquivar, y repechos, nos enlaza con el camino Travieso, tras cruzar el arroyo Zanjón.



Tras el reagrupamiento, bajamos el todavía Camino Cruz de Castro y tras unos 4 km, después de cruzar el arroyo del Saltillo, saltamos una verja para toparnos con el inicio de la Cuesta Madre. Al reiniciar la marcha algún inconsciente hace el amago de iniciar la subida, pero de inmediato el grueso del grupo torna hacia la izquierda para tranquilidad mia y de otros. Pese a evitar a La Madre, hacemos un tramo de continuas subidas, algunas exigentes, en las que algunos echan los pies a tierra.


Con todo llegamos al inicio de la cueste Imposible, un cortafuegos que solo David Fuentes y Pablo Junior osan intentar subir, mientras todos los demás decidimos merendar y coger algo de fuerzas en ese lugar. Tras la infructuosa encomienda de los dos valientes, volvemos a nuestras bicis para seguir el camino que rodea la sierra del Saltillo por el lado sur hasta el repecho de los eucaliptos y la desembocadura en la pista de la Parrilla.


Aquí surgen dudas de cómo llegar al Cuadradillo, si por la Infernal o por la finca de los Hnos. Castello. Se opta por esta última opción y bajamos por la pista asfaltada hasta la verja que da acceso al camino. En este punto Manolo Cordero y Juanma nos abandonan, yo y algunos más nos lo pensamos, pero al final, junto con las tres perrigalgas que van como un tiro, seguimos para adelante. Este camino también es digno de visitar de vez en cuando. A unos tres kilómetros y tras un buen repecho, saltamos hacia la finca de los hermanos Castello, donde el camino siempre va picando hacia arriba hasta llegar al Cortijo.



Nos reagrupamos en el cortijo de Hnos Castello e iniciamos la bajada hasta el camino del Cuadradillo, no sin antes detenernos para contemplar a un zorro totalmente acojonado ante nuestra presencia.

 Saltamos la verja que da al camino de Cuadradillo y avanzamos hacia el cortijo. Bajamos hacia el canal de Orellana y reagrupamiento. Salimos hacia el Sajonia y por la EX206 hasta Santa Amalia, donde siendo la 12:50 y 43 km recorridos, como siempre, nos espera unas merecidas cervecitas con sus correspondientes aperitivos, o sea, lo mejor de la ruta.


Crónica David Liviano.