miércoles, 27 de noviembre de 2013

A LA BERMEJA FUIMOS Y SETAS COMIMOS


Distancia:             Media
Duración:             Lo normal
Vel. Máxima:       Lo que cada uno podía
Vel. Mínima:       Que se lo pregunten al último
Calorias:               Pocas
Hidratación:        Menos
Mínima altitud:   El paso del Búrdalo
Máxima altitud:  En lo alto de la sierra
Tiempo:                Lo habitual en estas fechas
Me ha tocado redactar la jornada de este último domingo de pedaleo y convivencia entre perrigalgos, que no es otra cosa que pasar la mañana con buena gente, buen ambiente y mejor compañía, donde cada uno aporta lo mejor que tiene a esta gran familia. ¡Cuántas peñas quisieran tener esta relación entre ellos! ¡Qué sigamos así!
Después de una mala noche, de la cual el culpable fue José Miguel, el bobillo, por decirme que fuese a tomar una copa (ja,ja,ja..) a su despedida en la casa de San Isidro (por cierto, José Luis ya ha empezado con las primeras negociaciones para su adquisición). Allí estaba la bobillada al completo, en todo su auge, como si se tratara de una manada de algún tipo de ganado desconocido.
Puestos en el tema , mañana despejada, se espera un buen día para estar en la última quincena de noviembre. Cojo la bici y mi aparato de temperatura, de última tecnología, me indica que hace fresco. Dirección a la plaza me encuentro con José Luis, sacando su montura, y con su manía de inflar la bici con su bomba de 40 pulgadas. Ya en la plaza un buen puñado de perrigalgos esperan a los últimos rezagados, mi sorpresa fue ver allí a mi cuñado, cosa bastante anormal.


Al final arrancamos de la plaza unos 23  perrigalgos (creo) y es que como dije antes, en este grupo el ambiente que se palpa te invita a salir haga frío o calor, simplemente merece la pena con tal de pasar una mañana agradable. La ruta de hoy tiene dirección a la sierra Bermeja, puestos en marcha sentido al Sajonia se nota el frescor mañanero, puesto que el personal va equipado con bastantes aperos, parece que vamos a atracar bancos en vez de ir a pedalear. Transitando la pista del canal con sentido a nuestro destino, Tomás David, que tiene un sexto sentido para esto de la bicicleta, se percata de que algo no funciona bien en la bici de Pancho, pues este con sus mejores intenciones montó su propia cadena por donde no debía y es que lo mejor que hay cuando surge un problema mecánico es avisar a Pedro Carrasco, que tiene otro sentido para estos temas, (pero no sé donde).  Una vez solucionado el problema, continuamos la marcha a nuestro destino.


Ibamos rodando cuando, en un tramo del recorrido, encontramos unos cuantos boletus, que más bien parecían casas de duendes por sus grandes tamaños, de los cuales dimos cuenta más tarde en casa de la madrina, siempre bajo la supervisión y aprobación de nuestro mejor cocinero David Liviano, por cierto, ¡estaban exquisitos!



Metiéndonos de nuevo en la ruta, quiero hacer mención al tramo de sendero que recorrimos antes de la subida, el cual, me recordaba a ciertas veredas de las que disfrutamos haciendo el camino de Santiago, por su exuberante vegetación. Una vez en el alto, viendo la meta al fondo, decidimos volver por el tema de los boletus( hay que reconocer que mereció la pena)




La vuelta fue rápida y sin incidentes, quitando los típicos sustos de Lalo ( que va más tenso que un gato en medio de una piscina). Paramos a comer y nos hicimos la típica foto de rigor en la conocida presa de Cornalvo, donde apareció una pareja, cuya hembra tenía bastante mejor ver que el individuo que la acompañaba, pues hasta hizo que el Triqui perdiera el sentido de la orientación.



En otro tramo de la vuelta a Pedro Carrasco, se le aflojaron las palomillas de la rueda trasera, menos mal que en ese momento no le dio por saltar. Javi, el mecánico de turno, arreglo el entuerto.



Una vez en la sede, David cocinó los boletus, para que todos nos pudiéramos chupar los dedos con tan exquisito manjar, ademàs de nuestro habitual aperitivo.




Recordar que el próximo domingo degustaremos unas migas acompañadas de un buen pitarrero ¡cómo tiene que ser!
¡Hasta la próxima! Que espero que sea en el 2015, pues lo mío es abrir cancelas.


Crónica Pablo Carrascosa

lunes, 25 de noviembre de 2013

Migas Extremeñas

Este domingo nos comeremos unas migas después de la ruta, para poder hacer las previsiones, ruega comuniquen asistencia.

Participantes:
Andrés
David Liviano
Tomás David
Pancho
Pedro Carrasco
Javi Parejo
Paco Cidoncha
Diego Parejo
Juan Luis Capilla
Pablo Carrascosa
Lalo
Tite
Antonio Aparicio
Juanma Barroso
Mario
José Luis
Javi Camacho
Jorge
Santi Yanki
Juanito

miércoles, 20 de noviembre de 2013

LAS ANTENAS DE ARROYO PUSIERON EL JOCICO AL POLLO






Track ruta

http://www.endomondo.com/routes/271451572

Hacía tiempo que no tenía servicio de crónica (en mi calidad de “vaca sagrada” Javielillo dosifica mis apariciones, como Xavi en el Barcelona), así que heme aquí de nuevo para contribuir a que ésta sana costumbre  de relatar nuestras andanzas de cada ruta, que ya se ha convertido en santo y seña de la peña, no se rompa.
Como ocurre cada año, una vez pasado el verano donde la BBC (bodas, bautizos y comuniones) hace estragos, la peña cobra nuevos bríos, no solo en el número de bicicleteros que se dan cita en el Paseo cada domingo sino, además, en temas tan placenteros como reuniones periódicas esgrimiendo cualquier punto a tratar, verdadero o ficticio, o las comidas (pollos, jamones) con las mujeres y los muchachos, en las que tan bien nos lo pasamos.
Pero vayamos a nuestro propósito, que me estoy yendo por las ramas. En esta ocasión tocaba la última de las etapas anuales marcadas en el calendario: la subida a las antenas de Arroyo de San Servan, que va camino de convertirse en una de las cumbres clásicas en la terna que completan La Bola y las antenas de Montánchez.
Hasta veintitrés Perrigalgos nos juntamos para realizar la ruta. Faltan nombres asiduos como Diego, Juanma o Tite, pero la ausencia más notable es la de la “bobillería”. ¡Ni un bobillito siquiera! Y es que están todos en Salamanca de predespedida de soltero de José Miguel (¿Cuándo no es Pascua?)
La madre naturaleza dicta sentencia, y con tan solo cuatro grados de temperatura hace al personal unificar criterios tirando de equipación de invierno, pasamontañas y bragas incluidos.


Cargando las bicis, a punto estuvo de ocurrir un percance cuando alguien tira al otro lado del camión de Pablo la cinta de atarlas sin mirar, y el hierro que tiene en el extremo para engancharla, a punto está de darle en la cabeza a unos cuantos. Y como ninguno tenía el casco puesto…
En apenas quince minutos llegamos al Centro de Interpretación del Parque Natural de Cornalvo, junto a Trujillanos, donde iniciamos la marcha. Pedaleando por la vía de servicio que discurre paralela a la autovía sentimos en nuestras carnes que el invierno ya ha llegado, y seguramente ha venido para quedarse. Viendo en lontananza la sierra de las antenas, que es nuestro destino, giramos a la derecha por un camino en ascenso que discurre entre tierras de secano.



 Iniciado el posterior descenso, vemos los hitos que nos indican que transitamos por la famosa y secular Vía de la Plata, o Camino de Santiago. Vemos un tramo vallado donde se conserva un trecho de la antigua calzada romana, con un cartel indicativo.



  Cruzamos la carretera de Mirandilla y la autovía A-66, también llamada Vía de la Plata. Por una carretera bacheada y estrecha llegamos a la Presa de Proserpina, en cuyas márgenes hay varios chiringuitos acondicionados con cristales para ésta época del año. 



 Viendo las barcas de paseo varadas en la orilla, el Yanqui propone que demos una vuelta en ellas. Y es que cualquier Perrigalgo que se precie, ya trae de serie una querencia intrínseca hacia todo lo que se mueva a pedales.
Nos detenemos en la pared de piedra del pantano, donde varios carteles informan de las características de la presa. Convenimos que se trata de una importante obra de ingeniería romana, aunque decidimos (no sé con qué criterio) que en la de Cornalvo se esmeraron un poco más.


Tras posar para la foto seguimos camino por la cañada real Santa María de Araya, que nos lleva a la carretera de Esparragalejo. Vemos una torreta de antenas parecidas a las de la sierra de Arroyo, y algunos hacen bromas diciendo que ya las hemos conquistado, sin necesidad de subir.
Circulando por la carretera rememoramos cuando hicimos esta misma ruta el año pasado. Ocurrió que el día antes pillé una castaña de campeonato con mi amigo Manolo el Fontanero, y como yo solo conocía el camino me vi en el difícil trance de acudir a la cita; responsable que es uno. Y, claro, pasó lo que tenía que pasar: que pasé más que para echar los dientes y, encima, a la vuelta tuve todo el tiempo al “tío de la marra” pegado a mis espaldas.
Al poco de cruzar el río Aljucén giramos a la izquierda por una pista asfaltada. En un chalet vemos una cosechadora del pleistoceno y algo más curioso y original: una hormigonera herrumbrosa haciendo las veces de tiesto, de la que asoma una planta que bien pudiera ser un cactus, por su apariencia de hojas carnosas y con espinas.
Cuando se acaba el asfalto se produce un conato de despiste. El grupo cabecero se pasa del desvío y tengo que reconvenirles. ¡Paaapa p´atrás¡, que decía el de Cruz y Raya travestido de gitano. A falta de nuestro “caricato de cámara”, el Gran Tite, algunos (Blanco, Juanlu, Toni) se arrancan con unos chistes cortos que se difuminan entre sonrisas.


Llegamos  a la Presa de Montijo, donde nos detenemos unos minutos a reponer fuerzas con los típicos plátanos, barritas…y el último reconstituyente de moda: los jigos pasados de Almoharín, que algunos reparten a discreción. Varios cormoranes sobrevuelan el río y se zambullen en sus aguas, a la captura de peces desprevenidos.



En marcha de nuevo, pasamos por la pista asfaltada del canal de Lobón. En mi radio Rafael Farina canta Las campanas de Linares. Cuando torcemos por la pista de servicio de la autovía A-5, ya viendo acercarse nuestro objetivo, la gente se queda en silencio unos minutos; se palpa la tensión y los Perrigalgos se concentran en la difícil empresa que están a punto de acometer. Al cruzar por encima de la autovía se rompe el mutismo y alguien hace un comentario jocundo, viendo a la izquierda el afamado putiferio que responde al nombre de Las Mazas.
Llegada la hora H iniciamos la subida por una pista alquitranada hasta la casa rural Los Pocitos. A partir de ahí el camino es de tierra y discurre empinado y en zigzag durante casi tres kilómetros hasta la cima. El grupo se hace añicos y un rosario de aguerridos Perrigalgos se esfuerzan para conquistar la cumbre. Entre Pablo, Javielillo y Juanlu, como terna de cabeza, y el Triqui, como “furgón de cola”, una ringlera de ciclistas van descontando, una a una, las veintiuna curvas (como el mítico Alpe h´Huez) de que consta la ascensión. 


Me dicen que Diegui y Toni se han ido al suelo debido al mal estado del firme, con tierra y piedras sueltas. Al parecer, los hermanos Nieto cuando cae uno el otro va detrás, tal vez por simpatía. Dice Tomás David que en una ocasión se cayeron los tres hermanos, Diegui, Toni y Félix.
Ya en la cima nos tomamos un descanso, charlando de las dificultades de la ascensión; las opiniones son distintas y dispares. Miguelito el Bultino es protagonista de una acción tan aberrante como extraña: fumarse un cigarrillo pegando unas caladas tan hondas que le llegan hasta los zancajos. Él se defiende arguyendo que “en todos los oficios de para a fumar”. Es un buen chaval que hemos ganado para “la causa”, y al que yo contrataría de jockey en segundo lugar, si tuviera una cuadra de caballos de carrera; el primero siempre sería Blanquito.


Tras la preceptiva foto iniciamos el descenso con pies de plomo. Aun así, el Triqui se va al suelo, afortunadamente sin consecuencias.




 Ya de vuelta tiramos por una carretera con muchos cambios de rasante, que nos lleva a Calamonte. Cruzamos el pueblo con algunos titubeos a la hora de elegir la calle correcta. Ya en Mérida se decide coger el camino más corto. Y es que el Triqui ya sufre el castigo, y hace que nos reagrupemos a cada rato para esperarle, lo que no supone ningún desdoro, antes al contrario: se merece un monumento. Recordemos que se trata de uno de los dos abuelos de la peña (el otro es menda), que es duro como una piedra, que cuenta con la friolera de cincuenta y siete tacos… y que la pata la tiene como la tiene. Como el cazo de una Poclain, que diría Pancho.


En el capítulo de incidencias, a falta de pinchazos o averías, anotamos el “aterrizaje” de Lalo al descuidarse en una rotonda; su rueda delantera se cruzó con la trasera del Demontre y cayó a plomo como un fardo, con la fortuna de hacerlo en el mullido césped de una glorieta. Vemos  al Lolo Penena, que se muestra extrañado al vernos y al que saludamos al pasar a su lado.
Entre los regüeldos de Blanco, que más parecen de alguien que se ha comido un puchero lleno de garbanzos que de una persona de peso pluma, llegamos de nuevo a nuestro punto de partida con setenta y cinco kilómetros a las espaldas. Ya en la sede tocaba birra, refresco… y unas alas de pollo, gentileza de nuestra madrina, que nos saben a poco. Y es que traemos más hambre que el perro de un ciego y seríamos capaces de comernos a un pobre cagando.
Son las dos y media cuando el grupo se dispersa para casa, sin mostrar contrariedad por la hora. Ya se sabía que el pollo venía con jocico.
Hasta la próxima “correliebres”

Crónica de Pedro Carrasco Cuesta

sábado, 16 de noviembre de 2013

Resolución de la enésima reunión del año

Se acordaron los siguientes puntos:


Ficha Federativa
-Plazo máximo para la entrega del dinero el día 15 de diciembre, estamos pendientes del importe a entregar, en cuanto lo confirme la federación se comunicara.

Lotería
- El plazo máximo para la entrega del dinero será el 1 de Diciembre.

Amplificador y Altavoces
- Se acuerda comprar dicho aparato para eventos exclusivamente de la peña. El responsable de su guardia y custodia es Jose Luis Dorado.

Presidencia
- Se acordo por unanimidad hacer presidente VITALICIO a Domingo Pablos.

Sin más hasta la próxima reunión, que quedo algún puntillo que tratar.

martes, 12 de noviembre de 2013

Ruta de la Resaca


Como un Domingo mas, eso sí,  algo anormal después de lo visto por WhatsApp, nos juntamos en la Plaza 18 perrigalgos unos resacosos otros con mal color de cara, destemplados y otros ni se presentaron.
Una vez llegado José Luis que lo tuvo que ayudar María Jesús a salir, bajamos la Calle de lo Muertos y nos damos cuenta del destrozo que han hecho algunos, que por la noche se aburren.



 Una vez cruzado el río Burdalo, giramos a la derecha dirección “las monjas” entre risas y cachondeo comentando lo bien que lo pasamos el sábado, entre otros, gracias a tite.




Cruzamos la autovía dirección la parrilla, una vez pasada la mina, en el primer repechito se ven las primeras consecuencias del sábado, seguimos pedaleando hasta los catillejos, esta vez subimos la cuesta, que normalmente bajamos, que nos lleva a la “infernal”, que este golpe la bajamos, en ese momento, Javi revienta la rueda.


Una vez parados para arreglar la rueda aprovechamos para descansar, comer y por supuesto hacernos la foto típica de cada salida.



Segimos con la ruta dirección “cuadraillo”, pero esta vez giramos a la derecha por la cuesta de la novia, nos reagrupaos  y vamos dirección hacia el “borril” le bajamos sin consecuencias y volvemos a girar a la izquierda hasta el concesionario.




 Una vez arriba esperamos al cagane de turno, este año hay competencia para el diploma, solucionado el problema cogemos el antiguo camino real hasta la pista del “lico”, esta nos lleva a la pista del canal de Orellana y a la altura del “cuadraillo” giramos hacia el Sajonia y como no, a correr haber quien seguía a David con su nueva burra.


Ya en la Sede el personal tenía mejor cara con la cervecita y aperitivos. Nos vamos zumbando a ducharse y para el cerro de San Isidro, que Paco estaba desesperado. Y para acabr un saludo y nos vemos el próximo domingo que nos espera una buena.

Crónica Juan Nieto


Psdt: A repetir otro fin de semana estupendo, a seguir así.