miércoles, 18 de marzo de 2015

A GUADALUPE POR LA VEREA/VÍA VERDE





Participantes:

José Noca
Pedro Carrasco
José Luis Barroso “Petete”
Jorge Flores
Jesús Beltrán “Triki”
Pedro Cuesta
Juan Luis Capilla
Javi Parejo
Diego Parejo
Ángel Tomás Tena
Francisco Velarde “Pacho”
Juan Nieto
Pedro Porro
Paco Cidoncha
Pablo Carrascosa
Javi Camacho
David Fuentes
Tomás David
Antonio Aparicio
Toni Nieto
Diego Nieto
Andrés Nieto
Antonio Nieto
Adrián
Blanco
Jesús Cidoncha
Pablo Carrascosa “Jr.”
Teodoro Martínez “Tite”


KM.- 100

Domingo, 21 de marzo de 2015

Después de semanas de preparativos, físicos y logísticos, por fin llegó la gran clásica de esta Peña, La Ruta a Guadalupe. Lo que viene a ser para el ciclismo profesional una París-Roubaix o una Milán-San Remo.

Es la VII Edición y tocaba camino, motivo por el cual se decidió, en su día, realizarla por la Vía Verde de las Vegas del Guadiana y las Villuercas.

Suena el despertador a las 6:30, hora intempestiva, más propia de una matanza, así es que el tío se pone en pie para estar a las 7:15 en la plaza, a fin de no ser objeto de guasas y mofas, que los hay muy dados a ello. Las previsiones indican una notable bajada de las temperaturas, motivo por el cual decido ponerme de invierno para la salida y en mochila llevar la ropa ligera, aprovechando que Blanco llevará su furgoneta, como vehículo de apoyo. Cuando llego a la plaza, a la hora marcada, un nutrido grupo se encuentra ya presente, lo cual me da a pensar que o yo soy sosegado en mis quehaceres o el personal es dado a la vigilia. Poco a poco, los más rezagados van llegando, hasta que finalmente se presenta Blanco con su “Blancomóvil” dispuesto a ejercer de apoyo durante la ruta. Somos un total de veinticinco, de los cuales Blanco y Jesús, harán el recorrido en la furgoneta hasta Puerto Llano. En dicho lugar se sumarán Tite y Pablete para realizar el final del recorrido.

Pasadas las 7:30 nos hacemos la foto de rigor junto a la fuente y procedemos a iniciar la ruta. Cielo despejado, temperatura baja (2º C) y, cómo no, siempre puntual en esta cita, nos acompaña nuestro inseparable “amiguete”, el viento de Levante, aunque en esta ocasión será más benévolo que en anteriores ediciones. Cruzamos el pueblo hasta la N-430 dirección a Hernán Cortes, todos reagrupados y con un ritmo tranquilo, más bien reservón. Y es que hay excesivo respeto al último tercio del recorrido. A la altura de esta población se une Toni. Nos apartamos por la vía de servicio con el fin de evitar la carretera. Por estos parajes nos flanquean extensas plantaciones de frutales que se encuentran en plena floración, alternándose el blanco y el violáceo, dando lugar a una estampa visualmente preciosa. Bordeamos Ruecas, cruzamos la autovía por debajo y hasta Rena. Una vez cruzado el pueblo, dirección a la que pretendió ser estación ferroviaria de esta localidad.


Hemos recorrido 23 Km en una hora. En este punto comienza nuestro recorrido por la Vía Verde. Nos preocupa el estado de la misma, pues es sabida la dejadez en que se encuentra a causa la falta de interés demostrada por las instituciones competentes. El deplorable estado se hacer palpable durante los primeros kilómetros del recorrido. Zarzas, arbustos y jaramagos se van apoderando de la vía, no contando con una anchura superior a los 40 cm. en algunos tramos, lo que obliga a ir en fila india y sortear la maleza, al igual que los pivotes metálicos ocultos entre la misma. Sobre el papel será una VÍA, pero en mi pueblo esto no es más que como una “VEREA”. Aquí queda expuesta esta denuncia, que no dejará de ser una parte más de este relato pero que tal vez, junto a otras muchas más, quizá se consiga en un futuro poder dotarla de infraestructuras y mantenimiento adecuado para poder ser utilizada por todos aquellos a los que nos gusta disfrutar de los bellos parajes de este territorio.


Dejamos El Torviscal a nuestra derecha y unos kilómetros más allá, Palazuelo a la izquierda. Durante este recorrido nos acompañan por la carretera paralela Blanco y Jesús en la furgoneta, quienes en los cruces se detienen a saludarnos y a hacernos fotos, de lo que se encarga Jesús, que está disfrutando de lo lindo. 



Pasada la ruinosa estación de Campolugar, la vía se estrecha de tal manera a causa  de la vegetación que hace que sea del todo intransitable (ya ni “verea”). Ello nos obliga a subir un terraplén, cruzar una plantación de jóvenes ciruelos, saltar una valla e incorporarnos a la carretera, para unos 500 metros más allá, poder acceder nuevamente a la Vía Verde.



 A partir de aquí aumenta la anchura y el recorrido ser hará más llevadero. Llegamos a la estación de Madrigalejo en tono a las 9:30, lugar determinado para hacer la primera parada de avituallamiento. Ingeridos los primeros alimentos reanudamos la marcha. Diegui, que no levante cabeza desde el incidente del Picorro, viene algo renqueante y se descuelga. En la estación de Zorita se detiene el grupo para esperarle. Cuando llega a nuestra altura, continúa en solitario la marcha con tan incomprensible ímpetu que le perdemos en la distancia.



 Los campos de arroz y frutales de las Vegas Altas dejan paso a la verde y ondulada dehesa, más propia de estas tierras. En este transcurrir observamos a un nutrido grupo de buitres que sobrevuelan en círculo. Esto sólo puede indicar que algún ser vivo a dejado de serlo o está apunto. A Diegui llevamos varios kilómetros sin verlo y con la mala pinta que calzaba….De repente, Javi se percata de una cervatilla atrapada entre los alambres de una valla. El animal, del susto, pega un tirón y se suelta. Nuestra casual presencia por estos lares ha salvado la vida a esta joven cierva, evitando haber sido carne de buitre que evidentemente la hubieran preferido a la ya más durilla de Diegui. A apenas un kilómetro de la estación de Logrosán, Pancho se percata de la perdida de aire de una de sus ruedas. Se decide inflarla y arreglarla en la estación. En ésta concluye la Vía Verde y es lugar previsto para el segundo avituallamiento. Son entorno a las 11:15. Como la temperatura es agradable, también se aprovecha para aligerar ropa.




Reanudamos la marcha y a partir de ahora, circularemos por caminos de Confederación, perfectamente señalizados, hasta Cañamero. El Triki, Pedro Cuesta y Diegui  deciden tirar por la carretera. Es un terreno rompepiernas con constantes subidas y bajadas que nos conducirán al polígono de esta población, debiendo realizar un fuerte ascenso hasta un merendero, lugar en el que nos detenemos para esperar a los que vienen por la carretera. Reagrupados, y una vez comidos nuevamente (si es que vamos a poner kilos en lugar de perderlos) continuamos, cruzamos Cañamero y en la bajada, a un kilómetro del pueblo, nos apartamos de la carretera, atravesamos el río Ruecas y tomamos el camino que nos llevará a Puerto Llano. 




El Triki seguirá por la carretera. Es ya un “agüelete” y se le deben permitir estas licencias. El camino transita entre la carretera y la sierra. Dejada la ermita de Nuestra Señora de Belén a nuestra derecha, el sendero ya va picando hacia arriba.



 Llegados a un alto, contemplamos el último cuestón que según la señal indicativa tiene un pico del 20% de desnivel. Cada uno con su pellica y a por ella. Por delante escucho una especie de carraca, que no es otro que el sonido que produce la cadena (más dada de sí que un chicle) con los piñones (afilados como los  dientes de un gato) de la bici de Pablo.  La pobrecita se tiene ganada la  jubilación a  pulso y debe estar deseosa que llegue  su  sustituta que en estos momentos, el barco carguero que la transporta, está cruzando el canal de Suez (queda menos). 



Ya en el alto, llegan a la par Diegui, con tez blanca y aspecto mortecino y Pancho, que ha tomado el testigo de Diego Parejo en cuanto a calambres se refiere, no sabemos  si con intención de reeditar su flamante diploma. 



Allí se encuentran varios de los componentes de la Peña de Guadalupe que han subido por la carretera. En este punto se incorporan Blanco, Tite, Pablete y Jesús. Lo gordo ya ha caído y ahora toca disfrutar con la bajada  hasta apartarnos  por el atajo del viaducto y, por fin llegar a Guadalupe.


 Ya en el asfalto,  Petete se percata de un pinchazo en la bici, o lo que es lo mismo un PETEPINCHAZO. Arreglado, llega el apoteósico momento de  la entrada en la plaza de  Guadalupe. Nuestras mujeres, novias y churumbeles nos  aplauden  y vitorean, lo  cual produce un efecto contagio en todo el personal que en esos momentos allí se encuentra, dando lugar a una sonora ovación. Prueba superada. Toca bautismo a los nóveles que en esta ocasión son numerosos: Antoñito y Adrían (vaya par de fenómenos), José Luis Barroso “Petete”, David Fuentes, los cuñados José Noca y Jorge y por último, Pedro Porro que, además, celebra su cumpleaños.






Hemos llegado en torno a las 13:45 y nos apresuramos  en dirigirnos al Restaurante en el que el muy  diligente Andrés ha reservado la comida. Repetimos  en el Complejo  El Prado, situado en un bello  paraje, donde nos permiten ducharnos en unos chozos  acondicionados  para hospedarse. Tras comentarios y risas acompañadas de cervezas y refrescos, la mayoría de perrigalgos ataviados con el flamante  polo de la Peña, salvo los más frioleros, a por la comida. Esta vez el arroz caldoso no escalda la lengua.

Preciosa ruta, buena comida,  mejor compañía, jornada de disfrute en general. Qué más se puede pedir: Pues que esto no cambie y continuemos así mucho, mucho tiempo.

Sin más tela que cortar, hasta la próxima.


Juan Luis Capilla








martes, 10 de marzo de 2015

Una amenaza, una rampa imposible y un Freestyle




Track ruta:
primer video: 
segundo video: 
tercer video: 

A una semana vista de la clásica de Guadalupe la peña hace su última preparación para intentar no llegar muy castigao y ya se oyen durante la semana tambores de la ruta que se va a realizar que no es otra que ir a la Manchita. Como cada mañana hago mi ritual de siempre, que seguro que ya sabéis cual es, y me decido por la ropa de verano con manguitos y perneras porque parece que hoy va sobrar ropa y es que estamos de lleno en el tiempo de los tontos. Por otro lado, la mujer de José Luis, María Jesús, y mi mujer, Esther, van a realizar la ruta que tienen programada las chicas Biciclos en Villanueva, que honra a todas las mujeres trabajadoras y a la que se unen las chicas de Valdehornillos, también conocidas como las Coffeebike.
A las nueve se empiezan a reunir perris en el paseo hasta contar un total de veintisiete, no está nada mal, como se nota lo que nos viene encima la semana que viene….
Enfilamos la calle que durante muchos años fue el mercadillo del pueblo, la calle San Juan, para después atravesar la carretera por el puente de hierro dirección Yelbes.



En el grupo de cabeza va nuestro amigo Julio con su flamante bici, preciosa por cierto, y a la primera de cambio el Chino, que no está acostumbrado a marcar rutas, nos lleva por camino a Yelbes hasta que nos damos cuenta de que no nos siguen.


 En ese pelotón nos quedamos unos ocho, que a la vez nos damos cuenta de que Julio lleva la burra floja con lo que sin llevar ni tres Km. ya tenemos la primera incidencia. Damos la vuelta para unirnos al grupo y al darlos caza pregunto el porqué de no seguirnos a lo que me contestan que al ser una ruta larga prefieren rodar por pista para no desgastar demasiado al personal.
El grupo marcha sin más incidencia dejando atrás Yelbes y continuando hacia Valdetorres. Ya en Valdetorres se decide cruzarlo por el medio donde un conductor, no se si de coña o en serio, hace amago de tirar palante ante el acojono generalizado de la peña, siendo ahí donde viene la amenaza del día, que no es otro que nuestro pequeño Pablete, que ni corto ni perezoso se gira hacia el conductor y muy serio le suelta “me he quedao con tu cara”….que bichino, que bien le quedó, que hasta el conductor se echó unas carcajadas.




Seguimos dirección Guareña y en un plis plás  llegamos con unos 25 kilómetros. Buscando el pabellón tenemos la segunda incidencia del día, nuestro amigo Juanlu rompe la cadena, dos incidencias en dos días, Juanlu Juanlu…..Mi hermano, que es el mecánico de aire libre, arregla el problema en un momento. 

En este punto Julio, José Mari y Antonio Indias, por unos motivos o por otros, deciden darse la vuelta y dar por finiquitada la ruta con nosotros.
Al salir de Guareña  cogemos ya camino dirección Manchita. Es un camino que pica para arriba pero que parece que a la peña no le importa mucho, porque vaya ritmo que llevamos. Empieza a hacer calor y la gente aprovecha cualquier reagrupamiento para desprenderse de ropa. 




Una vez en Manchita cruzamos el pueblo sin entretenernos y nos adentramos otra vez en camino buscando la canadiense que nos indique la puerta que debemos coger para subir a nuestro merecido descanso. El camino que nos lleva a la canadiense es un subibaja pero con una polvareda que no nos deja ni de ver ni de respirar, madre mía, como se han quedao las cadenas, como chirrían. 




Una vez en ese punto, nos disponemos a subir lo que sería la dificultad mas grande de la ruta, una subida de un kilómetro pero bastante tendida, con lo que el grupo corona sin mayores problemas. Luego otro kilómetro llaneado por la falda de la sierra con unas vistas preciosas y parón para el avituallamiento.




En este punto está la rampa imposible, una cuesta que a ojo tendrá un treinta y tantos de desnivel. Nuestro amigo Pablo lo intenta pero nada, le siguen su churumbel y Antoñito pero también nada y este último da con sus costillas en el suelo pero gracias a Dios sin incidencias y en estas que arranca nuestro querido José Luis, que como va sobrao decide echar el resto e intentarlo (por cierto la peña en vez de animarle si tiene alguno una piedra cerca le pone guapo) pero tampoco puede, queda apuntada como imposible.

Son cuarenta kilómetros los que llevamos, comidos, bebidos y con la fotito de rigor nos disponemos a bajar buscando ya vuelta. La bajada es muy bonita entre eucaliptos pero muy chunga por la piedra suelta y las ramas que hay en el suelo. Bajamos cada uno como puede y sabe hasta que Tomás David decide hacer un Freestyle que con poco come chino pa los restos, y es que al intentar saltar un palo levantando las dos ruedas al caer invade el otro carril, menos mal que los dos son habilidosos que si no Petetazo que te crió….Tomás por Dios que no está asegurao y el helicóptero es muy caro!!!!



El camino tiene piedra muy suelta y las coronas se están llevando un palizón que no veas, hay que ver lo buenas que salen estas bicis. Esperamos abajo y echamos de menos a Diegui, Toni y Petete y es que este último a pinchado. Arreglado el entuerto seguimos dirección Medellín, pasamos por debajo del viaducto y nos encontramos con un jinete y su caballo que, por cierto, no sabemos quien tenía más mierda en el hocico, el caballo o el jinete, valgame el señol…




Rodamos rodamos hasta que damos con Medellín, lo cruzamos, atravesamos el puente y pal pueblo que ya va siendo hora y las piernas ya van cansaditas. Sin mas incidencias llegamos al pueblo y vamos a tomarnos nuestras cervecitas fresquitas con los aperitivos calentitos que nos prepara nuestra madrina.
Sin más que contar me despido hasta la próxima que no es otra que nuestra clásica de Guadalupe, chao chochines!!!
Oye que se ha quedao a las siete y cuarto en la plaza, no se olvide ehhh!!!

Crónica Diego Parejo

miércoles, 4 de marzo de 2015

SI LANZAR UNA BOLA DESDE UN BUQUE CALAVERA…. ES UN CAÑONAZO, SE PUEDE DECIR QUE EL LANZAMIENTO DE PETETE EN EL CALAVERON …. ES UN PETETAZO?







Track Ruta


 Después de algunos domingos sin salir, me propongo que de este no pasa y a las 9 estoy en la plaza plantado con mi cabrita también llamada Paloma Blanca 1. En honor a la verdad tengo que decir que voy  con la idea en mente de no terminar la ruta y darme la vuelta en algún punto intermedio ya que desde hace un tiempo  no cojo la bici habitualmente y me parece “mucho pan pa la perrina…” hacer la subida al meteoro desde el pueblo. Y volver, claro!!! Jjjjjjjjj…. Que era la ruta que entre semana se barruntaba que se quería hacer.
Cuando llego están solos Tite y Toni pero en seguida empiezan a acudir más Perris a su cita dominical. Nos juntamos en total la nada despreciable cantidad de 22 correliebres, cada uno ataviado  con las prendas de abrigo que su entender le aconseja después de visitar en no sólo una ocasión la información que puntualmente nos ofrecen las aplicaciones instaladas en nuestros smartphones. Cabe destacar la presencia de Andrés y Antonio (hijo) que aparecieron con los coulottes de verano y que al final les tengo que dar la razón puesto que llegamos a casa a la 1 del mediodía y el termómetro del cuenta marcaba 23º C, casi ná!! Ya se oían comentarios de que para la próxima y para Guadalupe había que tirar de perneras y manguitos que en un momento dado te los quitas y punto.
Se confirman los rumores de la semana y nos ponemos en marcha , como no!! hacia nuestra cuesta de Cuadrillo para luego coger el entalle y en la casa cogemos a la izquierda por la bajada guapa que nos lleva hasta la entrada de Cornalvo.



  Pasamos Las Mezquitas y llegamos al Rugidero. Aquí paramos y nos hacemos una foto de grupo porqué algunos perris se van a dar la vuelta ya que tienen que llegar con hora al pueblo. En concreto nos dejan José Luis, Andrés y los niños Pablo y Antonio. [ Yo cambio mi idea inicial de abandonar aquí ( y creo que Tite también) y como no nos encontramos muy mal del todo decidimos seguir adelante].



El resto seguimos hacia el Mentidero y pronto cogemos un camino a la derecha para meternos en la finca del Huevo. Aquí nos paramos otra vez para decidir por dónde tirar y por dónde subir al Meteoro. Se decide buscar un pocillo y una casetilla que tiene un camino que nos hará atrochar hacia la cuesta del Meteoro. Y lo encontramos!! Cojones, que si lo encontramos!! El puto camino que cuesta tiene…. Yo creo que a alguno ya no se nos olvida!! Jjjjjjj…. Y después de eso te mamas el Meteoro, que lo subimos por el lado más corto pero que tiene más pendiente, aunque lo subimos todos Los Perris, con DOS COJONES!!!  Enhorabuena a todos desde aquí, en especial a los que lo hacían por primera vez.



Una vez arriba nos comemos los bocadillos (cada vez más habituales..), los plátanos o barritas, nos hacemos la foto de rigor y para abajo como alma que lleva el diablo. No, sin las típicas dudas de por dónde tirar y algún pinchazo ( creo que de Capilla). 


Bajamos con la idea de volver por el Calaverón, cuesta por todos conocida [más por algunos ( Juanito y Capilla) que por otros] por ser traicionera en algunas curvas y que siempre que pasamos por ella, raro es el día que alguien no se lleva algún susto.
Con esto en mente, todo el mundo lo comenta y advierte que cuidado con la bajada. Cuando estamos abajo esperando para reunirnos todos comenta alguno que Petete se ha caído. Después de saber y comprobar que no le ha pasado nada el amigo Tite hace un comentario imitando al famoso programa de Cadena 100 donde el presentador hace bromas utilizando juegos de palabras. ( De ahí el título de la crónica de hoy)


Entre risas y bromas buscamos la pista que nos lleva a Torrefresneda y de ahí al pueblo. En la 430 nos ponemos a tirar como locos y a picarnos unos con otros, poniéndonos en grupos de hasta 4 en paralelo. Los piques son chulos y divertidos, además de formar parte de montar en bicicleta en sí, pero creo que deberíamos pensar en donde hacerlos porqué hay unos sitios más adecuados que otros ( esto es sólo una opinión personal, ya somos todos mayorcitos para saber lo que hacemos..)
Nos ponemos en el pueblo a la 1 del mediodía, cosa rara en los Perrigalgos, que acostumbramos a llegar después de la 2, jjjjjjj….  Unos para casa y otros a la sede a dar buena cuenta de algo fresco con los aperitivos de la madrina.
Sin más que contaros, me despido hasta la próxima.
                    SALUDOS A TODOS.

 
Crónica Lalo