lunes, 24 de mayo de 2010

La Quinta Puerta


Domingo 23 de mayo de 2010

Asistentes a la ruta:

Emiliano Andrade

Juanma Barroso

Jesús Beltrán
Jose Manuel
Benitez Cano
Juan
Luis Capilla
José Luis Jiménez
Juan Carlos Muñoz
Javi Parejo
Diego Parejo
Domingo Pablos
Lalo Lozano
Santiago Sánchez


Hora de salida: 9:00 h.
Hora de llegada: 12:30 h.
Tiempo empleado: 3 h y 30 min
Velocidad Máxima: 54,00 Km/h.
Velocidad Media: 16,8 Km/h.
Distancia recorrida: 47,800 Kms.


Recorrido: Plaza de España, Ctra Ex 206, Camino de Alico, Mesas del Capitán, Cuesta de la Novia, El Entalle, Los Castillejos, varios cortafuegos, Presa de los Castillejos, varios Cortafuegos, El Entalle, camino de Cuadradillo, Cruce del Sajonia, Puente Río Búrdalo, Ctra Ex 206, Plaza de España.


Videos

Comentario:

En el mismo sitio, y a la misma hora, . . . . . . . . como dice el cante, puntuales el grupo se forma en el entorno de nuestra Plaza.

Como habitualmente suele ocurrir llego con los minutos contados, aunque en el grupo, siempre están esperándonos a los más rezagados.


A esta hora, la Plaza respira tranquilidad, quizás a sabiendas de la que se le avecinaba en la tarde noche con el posible ascenso del CD Santa Amalia a de 3ª División.

Ante la indecisión habitual de la ruta a trazar, se decide realizar completa la ruta que quedo deslucida cuando se dio la Gran Evasión de una parte del grupo y la Victoria del resto de participantes en la ruta del día ( Evasión o Victoria (11-4-10)).

El grupo rueda despacio, a la espera de que Juanlu en compañia de Javi, consigan conectar con nosotros, ya que han tenido que ir a buscar la llave de la verja de entrada de la casa de sus suegros, ya que es necesario cruzar la finca para poder hacer el recorrido.

Antes de llegar al Sajonia ya nos habían dado alcance y empezamos a rodar un poquito más ligero.


En un plis plas, estábamos subiendo el repecho de Alico para después coronar la casa de los Andujar y cruzar la valla hasta el cortafuegos.


Reagrupados emprendemos la marcha en dirección a la cuesta, que nuestros más avezados escaladores, ni tan siquiera se insinúan a escalar. Antes de empezar a descender me percato de que Antonio no nos acompaña, y solo quedamos sin descender Beltrán, el que escribe y Antonio. Ante la certeza de que nadie osaría (por lo de la cuestecita) volver para buscarnos, decido desandar lo andado, encontrándome a Antonio con algún problema mecánico en su cadena.

"La cuestecita"

Reemprendemos la marcha unos con más cautela que otros, que por estos terrenos disgregados y secos, el peligro acecha y ante la inseguridad del firme no se puede dudar si no quieres acabar en el suelo, como le ocurrió al compañero Andrés, que el Sábado tuvo una aparatosa caída, con rotura de casco incluida y múltiples magulladuras y roces por el cuerpo, que no le permitió acudir a su cita dominical, con la Peña.




Después de abandonar las Mesas del Capitán, tomamos por la Cuesta la Novia y dirección al Entalle para desde hay, enfilar por caminos más propios de cabras y algun cortafuegos hasta la presa de los Castillejos transitando por unos parajes de ensueño, en lo que parecían coloridas alfombras de flores, en la cuales no se apreciaba el mínimo atisbo del camino a seguir, aunque siempre bien guiados por Juanlu en cabeza.





Llegado el grupo a la misma presa, decide que para tomar el tentempié, debido a “la caló que hace” mejor buscar una buena encina que nos de sombra, que por estos lugares abundan con gran follaje.


Con una salida rauda y veloz llegamos otra vez al inicio en los Castillejos, para repetir parte del trazado ya realizado y después desviarnos en dirección al camino de Valdelasyeguas, pasando al lado de los “árboles con ruedas” que comento alguna vez alguien, en referencia a las protecciones que colocan a las encinas para que las dañen los cerdos ibéricos al arrascarse.


Lalo pincho en la rueda delantera, pero esto ya es “pecata minuta”, ya que la práctica hace maestros y somos unos artistas cambiando cámaras de bicicletas con la misma rapidez y efectividad que en la Formula 1.


Poco más que destacar de esta jornada de cicloturismo, tan solo hacer una apreciación en relación al titulo, que es debido a la multitud de puertas que tuvimos que cruzar en algunos casos y en otros abrir y cerrar para dejarlas tal cual estaban.

La ruta es bastante atractiva, completa y entretenida con unos paisajes que ya los quisieran muchos parques o reservas nacionales.

Al rodar en dirección al pueblo por la carretera, se va comentando sobre el decisivo encuentro de nuestro C.D Santa Amalia tiene a las 19:00h.

A la postre fue una magnifica tarde de futbol, con ambiente de gala (unos 1.500 espectadores) con miedo en la primera parte y emoción con goles en la segunda, aupándose el C.D Santa Amalia con una victoria de 2-1, logrando el ascenso a 3ª división nacional.




Desde este humilde blog, nuestra más sincera enhorabuena al CD Santa Amalia y suerte en su nueva andadura en la 3ª División.


Y después de refresco y bocadillo cada mochuelo a su olivo.


Por Emiliano Andrade

martes, 18 de mayo de 2010

Los mocitos romeros no quieren pedaleo


Domingo, 16 de Mayo de 2010

Asistentes a la ruta:

Emiliano Andrade
Juan José Balsera
Juan Luis Capilla
Jose Luis Jiménez
Lalo Muñoz
Domingo Pablos
Javi Parejo
Santiago Sanchez
Pancho Velarde

Hora de salida: 9:00 h.
Hora de llegada: 12:00 h.
Tiempo empleado: 3 h min
Velocidad Máxima: 39,50 Km/h.
Velocidad Media: 18,6 Km/h.
Distancia recorrida: 48,100 Kms.

Recorrido: Plaza de España, camino del río Búrdalo, Pistas de Malmedra, Conquista del Guadiana, Pista del canal, camino finca el Cuadrado, Pista a Arroyomolinos, Mina la Parrilla, antiguo camino de Alcuescar a Santa Amalia, Media vuelta, Carretera vieja de Madrid, El Confesionario, Pista del canal, Cruce del Sajonia, Ctra Ex-206, Plaza de España.

Comentario:
Mañanita de resaca por lo festivo del día anterior, debido a la celebración de nuestro patrón San Isidro.

La poca afluencia de bicicleteros se ve como normal, ya que al día posterior a nuestra Romería, hay que unir la celebración del partido de futbol de nuestro Club Deportivo Santa Amalia, que se enfrenta al San José de Almendralejo en el partido de ida para el ascenso de categoría a 3ª división (resultado final 0-0).

Una vez hecha la situación de lugar de la cual partimos, nos juntamos 9 bicicleteros unos con mas ganas que otros de rodar, aunque en general los cuerpos no invitaban a una larga rodada.

Saliendo de la plaza vemos a los futbolistas que ya se van juntando en la plaza para desplazarse a Almendralejo a celebrar el encuentro de futbol y todos los componentes les dimos ánimos y les deseamos suerte.

Parte el grupo de forma un poco incierta, sin tener muy clara la ruta a seguir, pero se opta por salir y como dice el poeta “Se hace camino al andar” o mejor dicho al pedalear.

La mañana esta estupenda para rodar y vamos haciendo camino contando cada cual sus andanzas romeras. Tan entretenido anda el grupo que no sabe ni por donde tirar y vamos rodando por inercia por las pistas del Malmedra, cuando ya se decide ir a la finca El Cuadrado, que está próxima a la mina de la Parrilla.

En un plis plas nos pusimos en la mencionada mina, y decidimos rodearla y subir al castillo. El repecho de la llegada al castillo de la Parrilla, me cogió un poco tocado y tuve que echar pie a tierra. Para cuando quise llegar arriba el grupo estaba hablando con el marido de una de las dueñas, que nos indica que no se podía pasar porque era terreno privado. El grupo no quiso más problemas y se dio la vuelta por donde había venido.

Paramos para tomarnos el tentempié y se comento la disconformidad del grupo con lo comentado por este señor, que no nos dejo de pasar, y se hablo de averiguar la titularidad de los caminos que discurren por la zona. (os adelanto que son públicos y sobre todo el que pasa por la puerta del castillo que es el antiguo camino de Alcuéscar a Santa Amalia).

Una vez renovadas las fuerzas, decidimos rodar por la antigua carretera de Madrid a Badajoz hasta llegar al Confesionario.


Aun quedan profundos charcos en los que aún, se puede uno embarrar, pero que el grupo pasó de forma sigilosa, para intentar ni tan siquiera salpicarse.

En la zona del Confesionario se puede apreciar la buena labor de limpieza que están haciendo de las encinas, quedando un paraje adehesado rejuvenecido y precioso.


Cogida la pista del canal de Orellana el grupo compacto rueda veloz en dirección al pueblo, para entrar todos por la habitual llegada por el Cuartel, Calle José Gutiérrez y hasta la Plaza.

En esta jornada nos ha acompañado Juan José Balsera, bicicletero de Badajoz que por indicaciones de mi hermano Chema había decidido acompañarnos, y aunque no fue una de las mejores jornadas creemos que le gusto el ambiente de la ruta.

Como los cuerpos no acompañaban demasiado en esta ruta, no ha ocurrido ningún incidente o accidente salvo el mencionado de no dejarnos pasar por el viejo camino de Alcuéscar a Santa Amalia, que como en tantos otros casos, siempre hay quien quiere aprovecharse de los bienes de dominio público.

Y después de refresco y bocadito “cada mochuelo a su olivo”.

Por Emiliano Andrade.

martes, 11 de mayo de 2010

DE AGUA Y BARRO HASTA LAS OREJAS


Domingo, 9 de mayo de 2010.

Asistentes a la ruta:

Emiliano Andrade
José Manuel Benítez-Cano
Juan Luis Capilla
Antonio Indias
José Luis Jiménez
Andrés Nieto
Alberto López
Diego Parejo
Javi Parejo
Juanma Barroso
Juan Carlos Nieto
Florencio Benítez-Cano
Domingo Pablos
Pedro Cuesta
José Carlos Escobar
José María Garrido
Amigo de Juan Carlos
German . . . . .. Calvo

Hora de salida: 9:00 h.
Hora de llegada: 13 h.
Tiempo empleado: 3:13 minutos
Velocidad máxima: 49,9
Velocidad media: 16,7
Distancia recorrida: 53,600 km

Recorrido: Plaza de España, EX 206, Sajonia, Canal de Orellana, Camino de Cuadradillo, Cuesta de Castillejos, Castillejos Reunidos, Castillejos Reunidos, Camino de los Eucaliptus, Arribes del Aljucén, Camino de Valdelasyeguas, Castillejos de Abajo, El Entalle, Camino de Cuadradillo, Canal de Orellana, Cruce del Sajonia, EX 206, Plaza de España.

Primer video:
http://www.youtube.com/watch?v=z8X42l_LmIs

Segundo video:
http://www.youtube.com/watch?v=pmplbx_iPas

tercer video:
http://www.youtube.com/watch?v=wIK4Pwqd7TA

cuarto video:
http://www.youtube.com/watch?v=8yDpfTyz2tU

En las últimas salidas, por circunstancias diversas, los cronistas oficiales no han realizado su labor, motivo por el cual, estamos saliendo a la palestra algunos componentes del grupo. Me inicié en la crónica del juego de orientación y vuelvo a realizar la de esta etapa.
Nos reunimos en la Plaza a la hora habitual un nutrido grupo de perrigalgos, con dos nuevas incorporaciones ( Germán ….. Calvo y el amigo de Juan Carlos, que le invitó este domingo a compartir con nosotros una ruta. También se une, después de mucho tiempo, José María Garrido, que ya ha sido padre (Felicidades) y, cumplido ese pequeño trámite, considera que es el momento de volver.



El día amanece nublado, con probabilidades de lluvia, según las diversas informaciones meteorológicas. A pesar de ello, somos 18 en la salida, todos dispuestos a mover desarrollo, sin barruntar lo que se nos avecinaría. A la hora de establecer el recorrido, Juan Carlos propone realizar una ruta atractiva, para agasajar al invitado, y surge el nombre de los Arribes del Aljucén. Dicho y hecho, el personal se pone en marcha. Nada más salir a la carretera se observa como negros nubarrones se ciernen sobre el monte, justo en la dirección que llevamos. Pero como si de matadores en una tarde de corrida se tratara, sin miedo hacia el toro nos dirigimos.













Las predicciones aciertan de pleno, y poco antes de llegar a la cuesta de cuadradillo comienza a caer una fina lluvia. Flore decide en ese momento volver por donde ha venido, pues ya habrá mejores momentos para montar en bicicleta. En lo alto de la cuesta descampa. Y es que esta será la tónica de la jornada: Llovizna, claro, lluvia fuerte, aire, barro, mucho barro. Poco antes de subir la cuesta de los Castillejos Reunidos, Juanma se da también la vuelta, pues así lo tenía previsto.



No será el último, ya que Andrés, Emiliano, José Carlos y Antonio, en la cuesta infernal deciden poner fin a su recorrido. Los tres primeros porque, al parecer, han quedado para realizar una faraónica obra de ingeniería civil (el montaje de la llamada Carpa de los “Gome”). El cuarto, suponemos que para que los otros tres no vayan solos.







El grupo continúa por los ya conocidos parajes, entre lluvia y barro, hasta llegar al Aljucén, lugar en el que hacemos la preceptiva parada para avituallarse y hacer la foto de familia. Como no podía ser de otra forma, surge los comentarios de “!quien nos manda a salir en estas condiciones!”, “!si nos obligaran nos quejaríamos!” o “!aunque nos dieran dinero no lo haríamos!”. Pero una vez calados y rebozados en barro, ¿qué más da ya?





La vuelta es más de lo mismo, aunque hay que hacer mención a la nefasta jornada que tuvo José Luis. Se cayó, aunque sin mayores consecuencias, pinchó dos veces y entre medio hubo que inflar en varias ocasiones la rueda. El hombre se quejaba amargamente de que todo lo que le estaba sucediendo sólo podía venir propiciado por un castigo divino.



Una vez en la EX 206, con el viento a favor nos pusimos de momento en la plaza. Ya en la sede, cuando con tranquilidad observamos el aspecto de unos y otros, pudimos comprobar que éramos una imagen fiel de esos profesionales de la bicicleta que aparecen en reportajes de televisión después de haber recorrido una clásica de los Países Bajos (La Lieja-Bastogne-Lieja o La Flecha-Valona). Por cierto, allí estaban tomándose una cerveza, plácidamente, los ingenieros expertos en montajes de carpas, que tal como estaba el tiempo, había aparcado dicho cometido para mejor momento.







Tras el habitual tentempié, cada uno para su casa, a aguantar con las “orejas gachas” lo que, con razón, la parienta quisiera decirnos y a pegarnos una ducha con estropajo.
Conclusión: Como dijo Stevie Wonder, “si bebes, no conduzcas”. Como digo yo, “si llueve, no montes en bici”.

Por Juan Luis Capilla

martes, 4 de mayo de 2010

Juego de Orientación II

Jornada de pedaleo intensa, y por primera vez nos encontramos con cuatro crónicas distintas para narrar la peripecias de este grupo de bicicleteros, que cada día salen a rodar con mayor ilusion y ganas.

La experiencia de este Domingo ha sido muy interesante, entretenida y bonita.
El grupo al completo le da las gracias a José Carlos, José Joaquín, Marcos y Pablo por el exito de la organizacion de la jornada.

Es conveniente no dejar de leer ninguna de las crónicas, ya que cada cual ha plasmado las experiencias de su equipo respectivo, con anécdotas incluidas.


Domingo 2 de mayo de 2010

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1ª Posición
Equipo B

Florencio Benítez-Cano - (Cronista)
Moisés López Calle
Juan Carlos Muñoz Tapia
Javi Parejo Jiménez
Santiago Sánchez Díaz


Tiempo empleado: 2 h. 46 m. 45 sg.
Velocidad Máxima: 50,9 Km/h.
Velocidad Media: 18,3 Km/h.
Parciales: 50,91 Kms


Recorrido: Plaza de España, Carretera de Cáceres, Canal de Orellana, Camino del Borril, Mesa del Capitán, Casas de Alico, Carretera Vieja de Madrid, Venta de la Guía, Minas de la Parrilla, Canal de Orellana, Las Monjas, Huerto Juárez, Carretera de Cáceres, Plaza de España.

El comentario que puedo hacer de esta jornada solo cabe que sea de mi equipo con el que pedaleé a duras penas para poder quedar, dentro del desenfado y de la sana competición, en el lugar más alto. Si acaso decir que el siguiente grupo que salió nos pisó los talones en algún momento de la prueba y que de regreso a casa con el objetivo conseguido nos cruzamos con el resto de los demás equipos.

No sé si lo han echado a suerte o ha caído la cosa así, el caso es que me tocó, a mí el catalo del grupo, con el más joven también del grupo, sería posiblemente para equilibrar la balanza, de catorce a sesentaiún años, con una media de 36 años por participante.

Desde estas páginas mi más profundo agradecimiento, en mi propio nombre y en el de mi equipo, a José Carlos, sobretodo, que le pusieron una J al necer, y a su socio, José Joaquín, al que le pusieron dos J al nacer, por lo bien que se lo han currado y por ese puzle tan maravilloso de Alico que tuvimos que formar con la palabra : PE-RRI-GAL-GO.

La arrancada fue tremenda, con el gran Javi y el pequeño Moi a la cabeza nos vimos negros para seguirlos, no sólo al principio, sino en todo momento de la prueba por el ritmo que impusieron y por los ánimos que nos daban en todo momento a los tres perrigalgos restantes del grupo que los seguimos a duras penas.



Desconfiados al principio, sin encontrar impacientes alguna señal de la prueba, se nos hacían todos señales, cualquier plástico colgado de un árbol o una señal de la pista del canal, hasta que por fin vimos un cartel precioso, con el anagrama de la Peña, y ya respiramos todos de alegría, pedaleando ahora con más énfasis, aunque atascados en las arenas del camino, los charcos o el barro, llegando de esta guisa hasta el huerto del Borril, donde descubrimos la primera prueba, preciosa: Hubimos de saltar la alambrada, con pinchos, sortear el espeso follaje herbáceo, rodear pantanos imprecisos y por fin llegamos al pozo donde hubimos de hacernos una foto de familia: el padre, la madre con el hijo en brazos, el perro y el gato. Creo que ha salido preciosa, ya la colgarán en el blog de la peña, espero.



Con más ánimos que fuerzas, por la prueba superada, subimos a trancas y a barrancas, la Cuesta del Borril, y al cabo de un rato, ya en la Mesa del Capitán, el par de pollos ya nos sacaban casi un kilómetro a los tres mosqueperriglagos. Luego nos equivocamos de camino, y hubimos de regresar sobre nuestrso pasos, al tiempo que el grupo segundo se nos echaba encima, menos mal que conseguimos llegar a la tapia de lso pinos, donde el socio, José Joaquín, nos esperaba para pisar el alambre y que pudiéramos pasar a placer.

En la Casa de Alicia, la cual nos esperaba con sus pequeñas, dilucidamos la segunda prueba y enseguida, una vez que nos hicimos la foto necesaria, bajamos a toda leche por el camino polvoriento y recientemente adecentado, luego por la pista asfaltada hasta llegar a la Carretera Vieja de Madrid y de allí a la Venta la Guía, donde hubimos de superar otra prueba: hacer una parodia referente al lugar donde estábamos y a su significado a través de la memoria histórica sobre el significado de aquel lugar. Allí nos esperaban otros dos perrigalgos colaboradores, Marcos y el Tato, para dar fe de haber cumplido dicha prueba con un video de la parodia aludida.

Seguidamente nos fuimos al Paisaje Lunar, los restos de la antigua Mina de la Parrilla, y allí tuvimos que resolver el próximo enigma que fue uno de los más difíciles, ya que había habido un error en una de las letras de las coordenadas, y además otra de las referencias estaba en el suelo, semitapada por una piedra, y que sólo se veía cuando regresamos de encontrar la otra señal.
Por fin llamamos por teléfono a José Carlos que nos dio la enhorabuena y nos indicó que teníamos cuarenta y cinco minutos para llegar al bar de la sede.

Así que pedaleamos con fuerza, a sabiendas de que ya no habría que resolver ningún enigma más, tan solo comprobar que aún nos quedaban fuerzas suficientes para terminar el recorrido.
En la sede esperamos a que llegaran el resto de los componentes de los otros grupos, para armar una algarabía tremenda, contando cada cual sus peripecias y avatares.
Y esto es todo.

Hasta la próxima.
Salud y felicidad.

Crónica de Flore Benitez-Cano.



2ª Posición
Equipo C

JUNTOS PERO NO REVUELTOS

Domingo pablos
Pedro Carrasco - (Cronista)
Jose Mari Almaraz
Alberto López
Antonio Indias

Hoy José Carlos ha dividido en cuatro grupos a veintitantos Perrigalgos y los ha “echado al monte”, no solo a que se cansen el cuerpo sino también la mente (había que devanarse los sesos con los malditos y enigmáticos acertijos).

A una peña nacida para la “deportividad y el compañerismo” es difícil cambiarle esos valores de la noche a la mañana y lanzarles a una desaforada competición, pero la gente supo cambiar el chips y desempolvar el espirito de competitividad que todos llevamos dentro.

Para una vez que coincido con Diego (por lo de la cámara) nos encuadran en equipos diferentes; qué se le va a hacer.

Quedo encasillado en el equipo C con José Mari, Domingo, Antonio y Alberto y salimos en tercer lugar.

En el canal de Orellana, circulando con dirección a Mérida como era la consigna, el grupo se desespera buscando la primera señal. Cinco pares de ojos escudriñan cada palmo del terreno. A propósito: A ver si adivináis en qué se parece un cocodrilo a un autobús del INSERSO. ¿Os rendís? En que un cocodrilo tiene dos ojos y cien dientes. Y un autobús del INSERSO, cien ojos y dos dientes. Una Llamada al “director de operaciones” nos costó una penalización de cinco minutos, que a la postre nos privó de salir vencedores. Más perdidos que la 10-11, la jornada iba para “merienda de negros” pero cuando encontramos la primera indicación, todo comienza a ir “sobre ruedas” y el ánimo cunde en el equipo que, ahora sí, pedalea con ahínco en busca de la siguiente posta. Superando dificultades orográficas (y de las otras) avanzamos sin apenas contratiempos.

En un cartel atado al tronco de una encina, se nos dice que nos dirijamos a la casa de Leopoldo Miller; menos mal que viene Domingo porque los demás no tenemos ni idea, no ya del lugar donde se encuentra, sino ni tan siquiera de que Leopoldo tenga una casa.

Allí estaba José Joaquín (ayudante en la intendencia con José Carlos) y Alicia. Buscamos las tablas, completamos el puzle, nos tiramos la foto y salimos zumbando en busca del siguiente objetivo.

José Mari cruza a toda mecha, intrépido, un charco hondo y Antonio, atrevido, trata de emularle. El primero lo salva sin complicaciones, pero el segundo clava la rueda delantera en un hoyo y sale lanzado limpiamente por las orejas de su cabalgadura, yendo a dar con los huesos en el suelo. Resultó ileso milagrosamente pero el grupo, tras el cerote inicial, no tuvo sino que romper a reír. Y es que ya lo dejó dicho Don Quijote: “Cuando la valentía cruza las lindes de la temeridad, es más locura que fortaleza”.


En el paisaje lunar de La Parrilla, José Carlos nos entrega un mapa con unas coordenadas y nos lanzamos a la caza y captura de las cuatro partes que, al juntarlas, forman “las partes” de una mujer (las pudendas, concretamente).

Concluida la última prueba, nos volvemos para el pueblo al paso más rápido que nos permiten las piernas. Al final nuestro equipo termina en segunda posición. Pero eso es lo de menos. Inconscientemente se entierra el espíritu competitivo y aflora el compañerismo. En las caras se pinta la satisfacción de haber pasado una jornada de ciclismo diferente y entretenida.

Y con una cerveza fría en una mano y un montadito en la otra, eso ya es la hostia vamos.


Crónica de Pedro Carrasco Cuesta.


3º Posición
Equipo D

- Diego Parejo
- Lalo Muñóz
- José Manuel Benítez-Cano
- Javi “avería”
- Juan Luis Capilla (Cronista)
- Javi “tiko” (no comparece)

primer video:
http://www.youtube.com/watch?v=stMjl9FTABY
segundo video:
http://www.youtube.com/watch?v=QlLHh1dm8_4
tercer video:
http://www.youtube.com/watch?v=DceziTgClf4
cuarto video:
http://www.youtube.com/watch?v=jegd1NA-xRM

Derroche de imaginación, ilusión y trabajo. José Carlos nos ha vuelto a sorprender con una estupenda jornada, en la que hemos disfrutado como enanos intentando descifrar los curiosos acertijos y rompiéndonos la cabeza (y alguna parte más de nuestras bicicletas) para localizar las piezas de la sugerente “nave espe/acial”.

Enhorabuena a todas las personas que han colaborado para conseguir que el juego haya podido desarrollarse perfectamente: El socio cuyo nombre tiene dos, José Joaquín, Tato y Marcos (me alegro personalmente de que vayan poco a poco teniendo presencia entre nosotros), la madre de mis hijas (felicidades a ella y a todas la madres) que durante todo el sábado estuvo viéndome la paciencia, con el fin de que desistiera de participar en el juego, para pasar el día en otro sitio y, para mi sorpresa, estaba involucrada en el tinglado, aquellos/as que, de alguna manera hayan colaborado y, como no, nosotros, que acudimos en masa, ilusionados con este tipo de actividades, que son una acertada alternativa a las rutas domingueras.

Siguiendo la petición de José Carlos, el personal acude a la plaza con antelación al habitual horario. La organización dispone que los cuatro equipos, previamente diseñados con buen criterio, irán saliendo escalonadamente, con diez minutos de diferencia. El sorteo dispone el siguiente orden: B-D-A-C. Nuestro equipo es el D y se encuentra integrado por Diego Parejo, Lalo, Yeyín, Javi “avería” y el que escribe, ya que el otro compañero de Don Benito no puede venir, según nos comenta Javi.


Una vez salido el primer equipo, José Carlos nos facilita la información necesaria para el adecuado desarrollo la prueba. Deseosos de comenzar, cuando llega nuestro turno salimos raudos hacia el canal, dirección Mérida. Hay que poner freno al personal, que con ímpetu va excesivamente acelerado, en previsión de lo que nos podamos encontrar. Llegados al canal, comienzan las especulaciones, que si será por cuadradillo, error, que si será por Alico, nuevo error, a pesar de las marcas existentes en el asfalto, que por un momento nos hacen dudar.

El grupo comienza a impacientarse al no ver ninguna indicación y aflora cierto nerviosismo, por si se nos hubiera pasado alguna señal. Tal es, que nos llegamos a detener para supervisar una bolsa colgada en una señal de tráfico. Ya sólo quedaba el Borril, a no ser que nos quisieran mandar para San Pedro de Mérida. Efectivamente, cuando nos aproximábamos al camino, observamos la señal que indicaba el desvío. Se nos venía encima la cuestecita de El Borril.

José Carlos, siempre defensor de rutas suavitas y cortas que permitan disfrutar del pedaleo, nos estaba sirviendo la venganza bien fría. A los pies de la subida nos encontramos el primer acertijo, que nos permitiría conocer una letra, seguido de un número, debiendo anotarlos y, posteriormente realizar una fotografía del grupo que diera constancia de haber estado en el sitio. Subimos la cuesta, seguimos por la Mesa del Capitán y nos desviamos hacia el Pino de arriba, donde divisamos al grupo B, para, siguiendo las indicaciones, dirigirnos, según cartel, a la Casa de Leopoldo Míller (no se que dirá mi suegra al respecto). Bajado el cortafuegos, tuvimos que detenernos varios minutos a esperar a que el, a la postre, equipo ganador…realizara la prueba. Terminados éstos, nos dirigimos a la casa y es cuando me llevo la grata sorpresa de encontrar allí a Alicia y mis niñas. Comienzo a atar cabos y pienso, entre sonrisas, en cómo se había reído a mi costa el sábado. Allí se situaba la segunda indicación.

Continuamos por el camino viejo de Alico, al fin del cual aparece el tercer cartel indicativo que nos manda para la Venta de la Guía, donde se encuentran Marcos y Tato, encargados de grabar en vídeo a cada grupo representando una escena propia de cuando, tan singular construcción, cumplía su fin en tiempos ya lejanos. En este lugar coincidimos nuevamente con el grupo B. Resuelto el acertijo y recopiladas la totalidad de letras y números, sólo nos queda la última prueba en la Parrilla. José Carlos nos espera para darnos un plano del lugar y las oportunas indicaciones para completar el juego (los números y letras que habíamos recopilado, son coordenadas que sitúan el lugar donde se ubican las cuatro piezas que tenemos que recoger). A partir de aquí comienza nuestro particular “calvario”.

Encontramos con relativa facilidad las dos primeras partes del puzzle, pero la tercera se nos atraganta. A ello se hay que sumarle un pinchazo de Yeyín, una rotura de cadena de Diego y otro pinchazo mío. Y es que contando con tan insignes componentes en el grupo (Javi “AVERÍA”, Lalo, y este cronista accidental) estábamos “predestinados como Cornulio Caproni”. Finalmente conseguimos encontrar la tercera y cuarta parte del rompecabezas o rompeculo.

Aquí coincidimos con el grupo C y con ellos llegamos, al final del trayecto, donde esperaba ya el grupo B. En la sede se suceden los comentarios y anécdotas de la prueba, llegando todos a la conclusión de que ha sido una experiencia fabulosa. Habiendo completado el juego todos los grupos, los organizadores, tras una “larga y complicada” deliberación, proclaman la clasificación de la prueba, quedando como sigue:

1º. Grupo B.
2º. Grupo C.
3º. Grupo D.
4º. Grupo A.

Hemos quedado terceros. Al menos no últimos. Ese honor le corresponde al grupo de mi cuñado. Esperamos impacientes una nueva edición.

Crónica de Juan Luis Capilla



4ª Posición
“El Equipo A”

Andres Nieto
Juanma Barroso
Pablo Carrascosa
Jose Luis Jimenez
Emiliano Andrade -(Cronista)

Distancia recorrida: 53,5 km
Velocidad media: 19,6 km/h


En esta ocasión al tener en mis correos tres crónicas distintas, una para cada equipo participante, y como cronista oficial de las mismas, un componente de cada equipo, sin más remedio me toca a mi narrar las peripecias de mi equipo, el “Equipo A”.

Con horario adelantado al habitual, por imposición del equipo organizador, los bicicleteros se van presentando en la plaza un cuarto de hora antes de las nueve, menos el desinformado o despistado de Andrés, ajeno al horario de salida de los equipos de forma escalonada. Para nuestro equipo la salida queda pospuesta a la cuarta y última posición con un retardo de 10 minutos entre cada equipo.

“El Equipo A” sale de la plaza a media mañana, y siguiendo las directrices marcadas en las instrucciones, raudo y veloz en dirección al canal de Orellana.

Llegados al canal empiezan las dudas y ante cualquier atisbo de señal, del tipo que sea, estamos deseosos de cruzar el canal y tirarnos al monte cual cabras montesas.

Cualquier señal sirve para crear la duda. Vimos un plástico, una piedra, una botella, pero nada, que al final nos decidimos por la señal de color rosa, por eso de la “intuición femenina” que marcaban las instrucciones facilitadas.

La marca aparecía muy clara en el suelo, o mejor dicho "muy rosa", incluida una flecha de dirección indicando sentido hacia Alico. Luis toca con la mano la señal pintada en el suelo e interpreta que es fresca y debe marcar la dirección adecuada.

Mis compañeros de equipo me apremiaban;

¡¡Apunta !! ¡¡ apunta rápido!!
“B-4” “B-4”
¡¡ Que si, que es esta la señal !!”
“¡¡vamos!!” “!!vamos¡¡”

Siguiendo nuestra “errónea intuición femenina”, nos lanzamos monte arriba hacia Alico y al pasar vemos una señal que pone 3ª prueba.


Después de recorrer medio Monte de Alico, decidimos volver sobre nuestros pasos de nuevo al canal para buscar alguna señal más fiable. Enseguida nos dimos cuenta que algo no iba bien.

Entonces rodamos direccion Mérida por la pista del canal hasta la conexión de la carretera vieja, y allí estaba tan placida la señal con el anagrama de nuestra peña en todo su esplendor.

Giro rápido en dirección a la cuesta del Borril, donde nos encontramos con la primera prueba con fotografía incluida, que el grupo acaba rápidamente entre las risas sobre la ocurrencia de las posturas que hay que hacer para tomar la fotografía (Perro, niño,etc).


Entre cabrones nos toca subir la Cuestecita del Borril, y también alguna cabra, que oportunamente se disponía, a cruzar el camino a nuestro paso un rebaño de cabras, obstaculizando más si cabe lo empinado del recorrido de la cuesta .

Llegados a las Mesas del capitán, el equipo tira fuerte buscando la casa de Leopoldo Miller en la cual se encontraba la prueba del mosaico, para la cual contamos con la ayuda de las hijas de Juan Luis que nos dieron alguna pista, ya que no encontrábamos algunas piezas.


Veloces en busca de la tercera prueba, la cual ya nos habíamos topado con ella cuando nos perdimos.

Después, el grupo tiro fuerte hasta la Venta de la Guía donde era obligatorio el reagrupamiento del equipo, para posteriormente hacer algunas muecas y historietas que yo a duras penas pude atisbar, pues ya iba bastante tocado.

Para controlar el reagrupamiento estaban Pablo y Marco, que por cierto pasaron un buen rato con las anécdotas de las pruebas que se hicieron.

Rápidamente el “Equipo A”, reemprende la marcha, y con la claves conseguidas durante el recorrido, José Carlos ya próximos a la Mina de la Parrilla nos facilita un plano y las coordenadas de los señuelos que había que conseguir.

Los dos primeros señuelos los conseguimos rápidamente pero el tercero, unido al pinchazo de Pablo que no conseguía arreglar, ya que tuvo que cambiar la cámara varias veces, y Pedro y Juanma venga a darle vueltas a la dichosa torre metálica, sin conseguir nada. Decidimos irnos a por el cuarto señuelo, que se encontró fácilmente y a la vuelta vimos el tercero que estaba apoyado sobre una piedra.

Una vez conseguidos todas las piezas rodamos por la pista a toda velocidad, intentando atrochar por Las Monjas, Malmedra, el puente del Búrdalo y a la Plaza por la calle del Salon Moderno.
El ritmo marcado a la vuelta fue tremendo, pero de nada sirvió, ya que nuestro equipo quedo relegado al cuarto puesto.

Que se le va a hacer, si nos lo hemos pasado de P.M, o como los indios, o mejor como
“El Equipo A”.

Gracias a José Carlos y al resto del equipo organizador por la jornada tan bonita que nos han hecho pasar.

Crónica de Emiliano Andrade Rodríguez