Relive:
https://www.relive.cc/view/vYvEjP2nwGO
Track:
https://es.wikiloc.com/rutas-mountain-bike/canamero-pico-villuercas-6973310
Fotos:
https://drive.google.com/drive/folders/1YMax6ggVPFqn8fA9BRvKI_-ca-Ggv5Bw?usp=sharing
Hoy, después de mucho tiempo sin hacer crónicas, creo que
esta la merece… primero porque es una ruta especial, segundo porque es una
deuda pendiente que tenía con Pedro.
Tenía pensado hacerla el Viernes Santo, pero después de
hablar con el Presi, me comenta que la deje para el domingo ya que el me
acompañaría, después de volver a revisar el tiempo, la aplazamos para el
domingo, el día supuestamente estaría más despejado y con mejor temperatura, el
Presi lo pone en conocimiento del grupo y al final solamente 5 Perrigalgos
deciden realizar la ruta. Esta ruta impone mucho respeto y el grupo la tiene
muy grabada en sus retinas.
Domingo 7:30 hora de salida, cargamos las bicis en la
furgoneta del Presi, y Petete carga al personal en su coche y rumbo a Cañamero.
La ruta empieza a las 8:58 exactamente, y el primer tramo transcurre por la
carretera antigua de Berzocana, una carretera estrecha que la envuelven
alcornoques, pinos y castaños, es una carretera muy bonita para el practicar
nuestro deporte y con poco tráfico.
La primera parte del recorrido es todo para arriba, aunque
con porcentajes suaves que hacen que se pedalee con cierta facilidad. Vamos muy
tranquilos charlando, y Juan Luis (único superviviente de aquella ruta) nos
tiene mosqueados, no fuerza para nada la máquina, es más le vemos muy reservón,
así llegamos al cruce de Berzocana y Navezuelas. Paramos para hacer una foto
con la cuesta al fondo, de aquella
famosa ruta por Cabañas del Castillo… Aquella también fue buena “Maestro”.
Continuamos por la carretera de Navezuelas y poco después de pasar por la
ermita de San Cristóbal nos desviamos por el Geositio “Anticlinal del Río
Almonte” en términos Perrigalguero “hormigonado rallado….. jodidos estamos “ y
es que causa mucho respeto 3 km con rampas que oscilan entre un 13% y un máximo
de 21% sin descanso.

Justo antes de empezar paramos para evacuar y comer un
poco, y cuando comenzamos a rodar Juan
Luis comenta que cada uno coja su ritmo que nos vemos arriba. La subida es
dura, sin descanso, con rampas que oscilan entre un 12% y un 18% pero de
momento vamos bien, lo bueno que tiene es que estas rampas al estar hormigonado
hace que tracciones bien, por poner un
ejemplo la subida al Pico Carbonero es peor, puesto que tiene estos porcentajes
e incluso menos pero al estar el camino con mucha piedra suelta no solo te
tienes que preocupar de imprimir potencia, sino que tienes que buscar la mejor
zona para pasar. Llegando a las últimas curvas de la hormigonada me coge José
Luis, hoy se ha decidido sacar jugue a su bici programando tanto metros de
altitud como kilómetros para llegar al destino solo con un 5% de batería. Me
comenta que es la mejor subida que esta haciendo, que lleva las pulsaciones muy
bajas.



Enfilamos la última rampa hormigonada y este tramo es el mas duro,
alcanza el 21%. Tan mal, no lo habían pintado los asistentes que se me hecho
corta…. Es un decir, salimos a la recién asfaltada carretera del Pico
Villuercas, entre el kilómetro 8 y el 9, además en una zona con una especie de
falso llano, pero que al salir de donde salimos parece llano, bordemos el Pico
y pronto se empieza a poner de nuevo durillo, este último kilómetro tampoco
esta mal, pero esta tan cerca la cima que ya da un poco igual. Que satisfacción
haber conseguido coronar el Pico ciclable más alto de Extremadura.






Las vistas desde aquí son impresionantes, nos hacemos
retratos por todas las vertientes, comisqueamos un poco. Pedro gracias por
enseñarnos esta ruta, me quede con ganas de hacerla contigo ese día, pero hoy
la has subido conmigo. También sabes que no me gusta repetir, todo… así que
tengo la vuelta para poner algo de cosecha, bajaremos por la vertiente en la
que nacen el Río Ruecas y el Río Guadalupejo. Bajamos un kilometro y medio aproximadamente nos desviamos por una
cancela, y empieza la bajada un poco complicada, ya que el camino tiene
muchísimas piedras sueltas, grandes roderas, mala pinta tiene esto si no
cambia, es un camino sinuoso con grandes herraduras en una de ellas paramos para
contemplar el embalse del río Ruecas, momento en el cual Petete y Juan Luis
aprovechan para desinflar un poco las ruedas para tener mejor agarre, es que
habían las inflado de más, buscando tener menos fricción para la primera parte
de la ruta.




Después de bajar unos tres kilómetros por ese camino salimos de la
finca, aquí cambia por completo tanto el camino como la vegetación. Vamos en busca del Pantano de la Ruta de los
Molinos o El Mato, ahora el camino cambia por completo, esta envuelto por un
bosque de Pinos, castaños y algún olmo.
Ahora si disfrutamos tanto de la bajada como del paisaje, de vez en
cuando tenemos alguna pequeña subida, en un momento llegamos al embalse, me
paro para fotografiarlo desde la cola, y es que esta en un enclave
espectacular. Cuando llego al grupo están conversando con dos guardas Rurales,
que preguntan de donde venimos, José le da explicaciones de más, le interrumpo
y le explicamos que no sabemos ciertamente la zona de la que venimos, que no
somos de por allí, después le pregunto si nos harían una foto, pero no se fían
mucho, esto de la pandemia esta haciendo estragos.





Nos hacemos el retrato y a
seguir bajando 4 km por un camino que se mezcla entre hormigonado y tierra,
pero que sigue cubierto de vegetación. Salimos a la carretera de la piscina de
Guadalupe y 50 metros más adelante nos volvemos a desviar para coger el cordel
de San Blas, este camino es un sube y baja constante hasta que llegamos a la
ermita de San Blas, fechada en el siglo XVI, un punto en el cual se divisa el monesterio de Guadalupe. Este
cordel nos llevará hasta la vía verde, justo por donde tantas y tantas veces
nos desviamos en nuestras rutas a Guadalupe.


Empezamos la subida del puerto de Puertollano, subida muy llevadera,
ya casi en su cumbre suena un golpe en el pequeño grupo, miro hacia atrás y veo
dando vueltas a José…… ¿José estas bien?, antes de acabar de pronunciar estas
palabras ya estaba de pie, se ha golpeado contra un hito de arista, los
elementos que sirven para balizar los limites de las carreteras, nada de
importancia. Bajamos de nuevo para después hacer la última subida a Cañamero,
se termina una ruta que yo particularmente le debía a nuestro Pedro, pero que
hoy estoy seguro que ha venido con nosotros.
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Crónica Javi Parejo
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