miércoles, 22 de junio de 2016

El hombre que susurraba a la Brevas



 Fotos:

A falta de una semana para nuestra clásica del Jerte, nos toca otra ruta para prepararla, la cual sería una  prolongación de la que se marcó David Liviano la semana pasada, que la verdad fue bastante exigente, en una primera instancia la que estaba marcada para hoy era  la Ruta a Orellana, pero que después de hablar con nuestro maestro Don Pedro se propone hacer una por las inmediaciones de Valdemorales, se deja así  hasta el domingo, donde se decidiría donde ir.
 Preparo los bártulos como cada domingo eso sí una hora antes de lo habitual, y me dispongo a salir cuando aparece Pancho como siempre para partir juntos hasta la plaza, una vez allí llegada la hora de partir aún no se había decido cual se iba hacer pero no hacia falta todos sabíamos donde sería y le pregunto a Don Pedro por el itinerario a seguir, mientras me lo va redactando lo voy cartografiando mentalmente y pienso que es una ruta exigente lo cual nos va a venir bien, pero encima es mucho más bonita y entretenida que la de Orellana. Hasta Almoharín se irá por el Puente Romero para después continuar por la pista de la ermita de Sopetrán, el ritmo es como siempre en estos casos tranquilo, ya que siempre hay respeto a este tipo de rutas. 

Llegado a Almoharín y callejear hasta encaminarnos por el camino que tantas veces hemos cogido para ir a la Bola. El primer escollo es la hormigonada que discurre casi paralela a la carretera de Cáceres la cual alcanza un 21% de desnivel positivo el cual cada uno lo sube a su ritmo, a David le ha sentado muy bien las rutas pasadas ya que sube como un tiro en el pelotón delantero. 



 El camino discurre entre los típicos huertos de higueras y Olivos centenarios los cuales llaman la atención, lo mismo que los Alcornoques los cuales nos brindan una sombra que se agradece en esta estación del año.

 Es allí debajo de uno de ellos donde nos reagrupamos, pero pasados unos minutos me llama José Luis, se han despistado y están en Valdemorales, le digo que tiren hasta la última calle del pueblo la cual sale una hormigonada y nosotros iremos al encuentro.  En el cruce esperando a que llegaran nos encontramos con un oriundo de dicha localidad con el que entablamos conversación, resulta ser Calipto , el padre de Calipto  que ahora es vecino de nuestra localidad, que pequeño es el mundo, nos encarga que le digamos que va a echarle un vistazo a las colmenas así que ahí queda eso por si lo lee. 

Mientras tanto los Mosqueteros y Dartañan siguen sin aparecer y le vuelvo a llamar, ahora resulta que se han pasado de camino y están dando la vuelta, mientras hablo con él llega Antonio Indias,  dice que vienen detrás. Ya todos juntos reiniciamos la subida hasta el cruce de Zarza de Montánchez.


 Desde allí seguimos por la subida de Los Mesones pero apenas habíamos andado giramos a la izquierda,  este camino lo hemos hecho en varias ocasiones, una de las últimas fue la ruta de Las Tres Encinas, pero en esta ocasión justo antes de coronar volvemos a girar a la izquierda para hacer el sube y baja que nos lleva de nuevo hasta Valdemorales.




 La bajada en esta ocasión en vez de la hormigonada fue la empedrada, que tensión pero que bonita es. 




Nos reagrupamos y ahora si toca el tramo  inédito por el cual hemos hecho esta ruta, sale justo al lado de la bajada realizada y discurre entre las típicas paredes de piedra y rodeados de encinas y olivos, es espectacular la cual recorremos a buen ritmo, es aquí cuando la sorpresa del día ya no es sorpresa es una realidad David Liviano a pasado a ser Elite o por lo menos eso va comentando todo el pelotón, aunque el dice que de eso nada que el es comedor de higos a lo que nuestro Don Pedro le bautiza como “El hombre que susurraba a las Brevas”. de ahí el titulo de hoy.



Dicho camino nos ha llevado a la carretera de “La Quebrada”, seguimos dirección La Pizarrilla y nos cruzamos con un grupo de ciclista de Don Benito a los que saludamos al cruzarnos, en el va Ruben un compañero con el que hemos compartido varias rutas. Paramos debajo de una encina para comernos nuestras viandas y seguimos dándole vueltas al hombre que susurraba a las brevas, nos remite a su nuevo rodillo, foto de rigor y a continuar con la ruta. El camino es un sube y baja y se vuelve a estirar el grupo, el hombre que susurraba a las brevas siguen en las posiciones delanteras, esto ya no es susurrar a las brevas esto es comerse alguna.
 De nuevo nos reagrupamos en el cruce de camino para desviarnos para la Sierra del Saltillo más conocida por nosotros por la cuesta Madre, pero esta vez la dejamos a la izquierda, y de ahí vamos a por el último escollo del día que es la pequeña subida de piedras descarnadas que da al camino Travieso, aquí de nuevo se aprieta y David demuestra otra vez su poderío.



 Enfilamos el canal de Orellana hasta el desvio de Las Monjas y a la sede, a la cual llegamos a la un menos cuarto y en esta ocasión nuestra Madrina se explaya  con raciones de puntillitas y pinchos morunos que nos sienta de maravilla. Sin nada más que contar hasta la próxima.
PD: Esta semana nos toca la convivencia del Jerte en la que espero cada año vayamos más, puesto que es un fin de semana magnifico para disfrutar de este deporte, pero sobre todo de esta gran familia Perrigalga. 
Crónica Javi Parejo

jueves, 16 de junio de 2016

En la Sierra Bermeja estuvimos, y como no, el meteoro subimos



Javi Parejo
Juan Luis Capilla
Tomas David Casado
Santiago Sánchez
Francisco Velarde
David Liviano
Juan Nieto
Diego Nieto
Antonio Indias
Jose Luis Gomez
Alfonso Merino
Oscar Carmona
David Gomez


Ruta: Santa Amalia – Sajonia – Canal de Orellana – Alico -  Las Mezquitas -  Rugidero- Presa La Muela – Cuatro Caños – Meteroro – Camposmanes – El Calaverón – Torresfresneda – Santa Amalia.


Domingo 12 de junio de 2016.

Cielo despejado y mañana fresquita es la que se nos presenta para realizar la ruta de hoy. Después del exitazo del II Memorial de Jose Miguel, toca seguir con la preparación para la escapada al Jerte que acontecerá a finales del presente mes.
Había dos opciones de ruta de antemano, medio programadas la tarde anterior durante el día de convivencia de la peña en San Isidro. O visitamos las Sierra Bermeja o ruta de los 3 Vértices.

Como siempre, en torno a las 9 vamos aflorando los integrantes de esta nueva salida. Nos juntaremos 13, grupo bien representado a pesar de la caldereta del día anterior y de la asistencia de algunos Perrigalg@ al acontecimiento de BTT en Valdetorres. Al final, por expreso deseo de la mayoría de los congregados, se opta por visitar la Sierra Bermeja, con todo lo que ello supone. Como el que escribe propuso dicho destino el dia anterior, Pancho, siempre al quite, me propone con cronista de la jornada y por lo que se ve, me tocó.

Aun por perfilar el itinerario, salimos de la plaza dirección al Sajonia con el viento de cara. El ritmo es pausado y llegados al Sajonia, tomamos la pista asfaltada hasta el Canal de Orellana. Aquí la primera disyuntiva, Cuadradillo si o no. Javi me comenta las alternativas y no se porque siempre oigo una mas clara que las otras, aunque esta vez tenía ganas de subir al pino de Alico por el camino del cortijo, el de enfrente a la puerta.

De esta guisa el grupo rodó hasta la pista de Alico y subimos por ella hasta la verja verde. Aquí algunos de los componentes advierten que la parte alta de la subida esta toda arada haciendo intransitable el camino. Por consiguiente, obviamos esta entrada y nos dirigimos hacia las casas para subir por el camino de toda la vida.

Cada uno a su ritmo, copamos la cuestecita e hicimos el transito por el olivar hasta el pino de Alico. Aquí nos percatamos de que el propietario de la finca vecina, la de las subidas de la verja anteriormente comentada, nos tiene considerados, a los ciclistas, como personas “non grata”, ya que, el arado lo ha realizado justo por los caminos, con una precisión milimétrica, y para colmo, en el paso de las fincas al camino posterior, no ha tenido bastante con la pared de piedra, y ha realizado una empalizada con resto de jaras y tierra que ya la quisieran muchas trincheras de guerra. Aún así, salvamos el escollo y descendemos hasta la mesa del Capitán.

Giro a la derecha para tomar el descenso al arroyo Fresneda donde se encuentra el Árbol del Ahorcado. Salimos a la cañada de Santa María con intención de subir hasta el cortijo de Las Mezquitas siguiendo el camino del arroyo, pero arriba esta el vaquero poniendo de mala sangre a las vacas, así que, para evitar males mayores pusimos dirección al Rugidero.


Al llegar a este punto, tomamos la trialera que nos conduce hasta el observatorio de aves de la presa de Las Muelas, transitando paralelos al arroyo del mismo nombre. Aquí se produce el único imprevisto, que no percance, del día. Pancho debe ajustar su cangrejo que anda un poco suelto. En este punto nos encontramos con dos chavales de Almendralejo que, desde Trujillanos, realizan una ruta similar, y casi sin querer, nos acompañan hasta las estribaciones de Cuatro Caños.
No se porque, o sí, desde Las Muelas hasta Cuatro Caños el ritmo es fuerte y con el aire por todos lados menos a favor, así que el calentón es considerable ya que las pista siempre pica hacia arriba.


En Cuatro Caños paramos y merendilleamos. Parece ser que, tras el receso, solo vamos a “faldear” la Bermeja. Charlamos distendidos viendo como otro ciclista va llegando desde Mérida. El hombre es de Almendralejo, directivo del CF Extremadura y al ver que éramos de Santa Amalia, se acordó de Curro…

Foto de rigor e iniciamos la subida por la cuesta tendida de la derecha hasta el cruce de caminos enfrente del Meteoro. Mientras Juanlu atiende una llamada, paramos y Javi me comenta las opciones de seguir, pero solo le entiendo una. Así que, para evitar otra nueva reprimenda de Don Pedro estando a las puertas de una gran cuesta y no subirla, decido subir al Meteoro. La subida es muy exigente, y en el camino ya no caben mas piedras, pero todos la realizamos con nota salvando desniveles de hasta un 19%. El personal está fuerte.

Una vez tomado el suficiente aire y contemplando las vistas, descendemos hasta buscar el camino del pinar. Nos confundimos en una bifurcación en los numerosos cortafuegos que hay y maldita la hora. Tras un buen descenso y buscando una alternativa para llegar al pinar, nos presentamos delante de una vaguada en forma prefecta de V. Javi dice que hay que pasar por una puerta que está abajo pero al llegar abajo con las ruedas a rastras todo el descenso, ni puerta ni ná, apretar el culo y para arriba con pendientes en torno al 18%. Buen postre tuvimos después del Meteoro.


Ya arriba, aparece otra V y nadie quiere bajar sin asegurarse de que la puerta está de cierto. Así que Oscar es el encargado de tirar para abajo y certificar que, en este caso, el acceso existe. Tomamos dirección del pinar y a llegar, un rápido descenso hasta el lado opuesto. Nos reagrupamos y bajamos hasta el cortijo de Camposmanes.

Por el camino que los charcos secos has dejado prácticamente intransitable, llegamos a las puertas de la finca del Calaverón. Subimos el pequeño desnivel que hay por este lado y descendemos, con cuidado, hasta la pista de servicio paralela a la Autovía de Suroeste según los carteles o N-V de toda la vida.

Ya por pista asfaltada, vamos paralelos a la N-V hasta Torrefresneda y desde ahí hasta el cruce de Caballero, a un ritmo de unos 40 km/h vamos recorriendo la N-430 en fila de uno. ¡Como va el personal!

Por la pista de caballero nos plantamos en Santa Amalia en un instante y me pregunto por donde soplará el viento que en toda la ruta nunca estuvo a favor.

A las 13:00 llegamos a la sede donde una buena jarra de cerveza y unas buenas patatas olioli te dejan sin ganas de querer moverte, después de unos 60 km bien completitos.


Crónica David Liviano.

miércoles, 8 de junio de 2016

CADA PEDALADA UN RECUERDO



      
                      


Fotos:


 Faltan fotos hechas por la organización

Como ya sabéis este 5 de junio, para algunos, viene como especial en el calendario por tratarse del memorial de nuestro José Miguel. Desde hace unos meses se esta organizando su segundo memorial, con muchas cosas aprendidas y con ideas nuevas, pero sobre todo, con la misma ilusión, o incluso más que el pasado año. Solo decir que estoy muy orgulloso de aportar mi granito de arena, por ser el hecho que es, para ayudar a la organización. Llego el día marcado en rojo en el calendario, Memorial de José Miguel lozano, después de dar muchas vueltas en la cama esa madrugada y dormir poco, a las 7 de la mañana, preparo mis atuendos, y, como no!!con el maillot conmemorativo del segundo memorial, y mi reciente adquisición, mi bici de carretera. Me dirijo hacia el pabellón,  para ayudar todo lo posible a los participantes, al aproximarme al pabellón, observo como hay abundante gente montando las bicis, esto despierta en mí un sentimiento que hace ponérseme el vello de punta. Entro en él, y allí están las chicas encargadas de entregar los dorsales, esperando a los participantes, para darles el número y bolsa conmemorativa del memorial; con curiosidad observo que hay gente de Esparragosa de Lares y Valverde de Leganes, poblaciones muy retiradas, incluso una parejita de Bélgica, que han querido sumarse al memorial, impresionante, mención especial al Vasco, que vino desde allí en bicicleta haciendo 3 etapas antes de llegar a Don Benito.


 No faltaba ningún detalle, hasta el furgón para cargar bicicletas de posibles abandonos, lleva colocadas las escobas. Casi todo listo y a falta de 20 minutos para empezar, me voy a la plaza acompañando a participantes que no sabían llegar al itinerario de salida. Al llegar a la salida el ambiente era espectacular, casi nadie estaba sin el maillot conmemorativo, era precioso, no faltaba nadie, amigos, compañeros del equipo ciclista de la infancia, familiares, por supuesto José y Ana los padres, y como no, María José, su esposa, con la Pinarello recién reparada, negra y azul, con su frase serigrafiada: “cuando el recorrido se vuelve duro, solo los duros siguen empujando”, estaba flamante. La de pedaladas que habrá dado en ella, la de cumbres que habrá subido, como las de la quebrantahuesos entre otras. Cada vez que la veo, una sensación recorre en mí, un escalofrío desde la nunca, hasta donde acaba la espalda. Todas eran bonitas pero la Pinarello es especial, esa bicicleta que montaba ese maldito día, día en el que nos acordaremos hasta el fin de nuestra existencia.


 Poco a poco va llegando la hora de salida, Javi Bravo el presidente del club al que J. Miguel pertenecía, comenzó a decir unas palabras de agradecimiento a todos los participantes y reglas de la marcha, pasadas las 8:30 María José, esposa, Ana y José padres, cortan la cinta de comienzo de carrera.


 Mientras vamos avanzando poco a poco, los familiares y gente allí presente nos despiden entre aplausos, uno de los momentos emotivos de la marcha, se me vuelve a poner el vello de punta. La policía local nos acompaña hasta el final del pueblo, detrás el coche de apertura de carrera y posteriormente José, su padre,  va con el Golf  blanco que pertenecía a él, que de anécdotas tengo del Golf... Bajamos la plaza, hasta la carretera que cruza el pueblo, continuamos por ésta, hasta la rotonda de la entrada, al pasar los diversos bares por los que transcurre dicha calzada, la gente queda perpleja al ver el paso del pelotón, en la rotonda, continuamos por la carretera de Valdehornillos.


 Nos alejamos del pueblo a un ritmo pausado, hasta llegar a la localidad de Valdehornillos, el ritmo comienza a subir un poquito, y algunos participantes se apartan a los lados para mear, que misterio!!, decían algunos. Llegamos a Vivares, y giramos hacia Miajadas, en este trayecto descubro a la pareja que nos acompañan de Bélgica, evidentemente por su idioma. Entre charlas, encuentros y demás, llegamos a Miajadas, torcemos por el ferial, y seguimos hacia el polígono, cogemos dirección al restaurante Triana, hacemos la rotonda y salimos del pueblo rumbo a Almoharín, retraso unas posiciones y observo que nadie a querido faltar a la cita, estaba, Willi, Amalio, Dani Carrasco, J. Antonio Carmona, Virginia Carrasco, Manu, Alex Parejo, Vicky… en fin, gente que no es habitual a la bicicleta y a querido participar en este homenaje.


Llegamos a Almoharín y aquí los que se decantan por la ruta corta, siguen las indicaciones de Teresa, que los guía hacia la nave multiusos del pueblo, donde está confeccionado el avituallamiento, y deberán esperarnos que volvamos de Montánchez. Nosotros seguimos la carretera hacia Valdemorales, nada mas salir de Almoharin comienza la subida, con poca pendiente, y comienza a dividirse el pelotón, seguimos escalando, poco a poco van cayendo participantes del grupo de cabeza, llegamos al tramo mas exigente de esta subida, donde aparece el carril de vehículos lentos, la calzada cuenta con tres carriles, yo sigo pedaleando mirando hacia abajo, al levantar la cabeza miro las antenas que se alzan en la sierra de Montanchez, pienso: ya queda menos amigo!!! Miro a mi lado y observo que el único que conozco es Ismael que viene con la de montaña, solo estábamos dos perrigalgos. Al llegar a Valdemorales le comento a Ismael que nadie habla, lo que me hace meditar en esperar al grupo perrigalgo y subir charlando. Nada más abandonar el pueblo, la guardia civil de tráfico nos reagrupa en un apartadero a la derecha de la carretera, lógico había unos 5 kilómetros de ciclistas, cada uno a su marcha. La expectativa de participantes que subirían se han superado con creces.



 Resuelto el entuerto, continuamos dirección Cáceres, pasamos el cruce de La Zarza, subimos un pequeño repecho y a la bajada giramos a la izquierda para comenzar a subir, subimos un poquito, bajamos y aquí es “donde se empiezan a cocer las habas”, comenzamos la subida, el año pasado la realicé a mi ritmo, pero este año me hace gran ilusión subir con  María José, igual que algunos perrigalgos, como Javi Parejo, Pablo Carrascosa, y el lado oscuro… Chino, Caldera, Tomás David. También nos acompaña algunos componentes del club ciclista don benito, como Raúl Celdrán y alguno más que no sé los nombres. Bueno pues la subida, empezamos muy bien cogiendo a participantes,  otros rebasándonos, subiendo a un buen ritmo, María José  fenomenal, subiendo como una campeona, el año que viene quizás no podremos subir con ella, seguramente nos barreará. La Pinarello me tiene embelesado, mi cabeza es un hervidero de  sensaciones contrastadas, emoción, emotividad entusiasmo y orgullo por un lado, y tristeza por el otro. 




Cuadrilla de los 10 euros

 Llegamos a la rampa de “los mesones” unas de las más duras, la solventamos bien, el único problema, Pablo parece que habla poco, raro en él, señal que va dándolo todo. Llegamos a la fuente, y me hace especial gracia el comentario de un hombre mayor, “venga, que ya no hay más cuestas”, menos mal que conocemos el terreno. A falta de dos repechos, Tomas David se distancia de nosotros, para subir con Ismael, yo con mi compañera de subida y acompañantes, nos queda una subida, en la que observo que en la cima hay algunos familiares, que, entre aplausos y jaleos, parece que nos dan cuerda y subimos con más alegría. Bueno pues la ascensión había terminado, ahora tocaba bajar, como a mi me gusta bajar rápido no tardo en poner el plato grande y aprovechar para dar unas pedaladas y coger velocidad antes de llegar a la curva, a mi espalda escucho como Javi llama a Caldera a gritos, pero no le doy mucha importancia. Justamente antes de entrar en el pueblo espero a María José que se a quedado rezagada, y al aproximarse me cuentan que Caldera a tenido una caída sin consecuencias graves, raspones y alguna zona dolorida. Hacemos una pequeña subida y llegamos a Montanchez,  el avituallamiento estaba justo en una zona lateral de la rotonda, hay estaban nuestras amigas, Almudena, Sandra, Diana, Violeta, Pili… todas multiplicándose para que nadie quedara sin agua, plátanos o barritas. 


Tampoco se lo han querido perder la peña motera de santa Amalia que han hecho su ruta y han calculado más o menos la hora que estaríamos arriba, como no, tampoco falta Villarino y Miguelito, aunque se a quedado en Almoharín a querido sumarse a esta subida de forma diferente. Todo iba a pedir de boca, mañana fresca, poco aire, salvo el incidente de Caldera ningún contratiempo. La gente se fotografía, descansa y repone fuerzas.




 Después de haber recobrado energía toca proseguir la marcha, continuamos hacia abajo hasta llegar a la rotonda de la carretera de Alcuéscar, tomamos dirección a dicho pueblo y en el cruce de Arroyomolinos torcemos para seguir hacia la mencionada localidad. Pasamos el pueblo y en un santiamén nos plantamos en Almoharin, este tramo de Montánchez  a Almoharín, se hace muy rápido con el aire a favor. Al llegar a la rotonda de Almoharín, nos adentramos en el pueblo, callejeamos un poquito y llegamos a la nave multiusos de dicho pueblo. Ahí nos esperan los de la ruta corta y un gran número de personas, casi toda la familia, y amigos que vuelven a ovacionar entre aplausos nuestra llegada. Aquí está el avituallamiento sólido y líquido. Había bocatas, refrescos, frutos secos, barritas, fruta, agua, hasta música con saxofonista y todo!!!! amenizado por Pepe Burgos. Charlamos sobre la ruta, hacemos nuestras necesidades, nos hacemos la foto familiar y salimos escopeteados hacia Santa Amalia para no recolgar mucho el memorial.





 Cogemos dirección Miajadas, llegados a esta localidad, vamos dirección al Triana, torcemos a la derecha para el poligono y cogemos dirección el ferial. El memorial iba consumándose poco a poco, sin ningún percance excepto el de Caldera, todo iba sobre ruedas, nunca mejor dicho. Llegamos a la carretera de Don Benito, cogemos dirección Vivares, cada pedalada era una menos, el calor iba haciéndose notar, al pasar por la rotonda que cruza la autovía por encima, la culebrilla que dibujaba la refilera de ciclistas por la carretera era impresionante, otra vez recorre mi cuerpo la piel de gallina. En Vivares torcemos hacia Santa Amalia, carretera estrecha, había que ir con cuidado con los coches que cruzábamos y las motos de carrera al adelantar, me sitúo casi en las primeras posiciones con algún compañero perrigalgo,  llegamos a Valdehornillos, el calor estaba haciendo mella, justo delante de mí aparece una chica con una bici de montaña, casi sin fuerzas y sin responderle las piernas me tocó empujarla hasta Santa Amalia, la chica nunca había salido en bici, pero hoy era una ocasión especial, me contaba.




 Todo ese esfuerzo que había hecho ella, todos los participantes, los motoristas, organización, todo es por él, por homenajearle. Aunque él era tan grande, que todo esto se queda pequeño por condecorarle. Justo antes de entrar en Santa Amalia, hacemos un reagrupamiento, para que no pase lo del año pasado, que no se rompiera el pelotón. Reanudamos la marcha y llegamos a la rotonda, seguimos hacia dentro del pueblo, toda la gente que nos encontrábamos, saludaba el paso del pelotón, esto es un hecho insólito en el pueblo, exceptuando el memorial del pasado año. Cruzamos todo el pueblo para acabar la ruta en el cementerio, vamos pasando por el pasillo entes de entrar en el cementerio y a los lados los familiares, amigos, y demás nos aplauden, veo muchas caras emocionadas, que me hace sentir acongojo, este es el momento más emotivo y especial de toda la marcha, en el final del pasillo me encuentro con José, su padre, un gran persona, sufriendo una vida injusta.


 Esperamos un poquito a todos los participantes, María José, José, y Ana, portan las flores que se ofrecerán en la lápida de José Miguel. Solo hay que entrar un poquito para encontradnos con su lápida, donde se hace la ofrenda, colocan las flores, donde imperia el silencio, silencio que es roto por un gran aplauso, un aplauso conmovedor. Todo salió a pedir de boca, el esfuerzo a valido la pena. Después de esto y vestirnos para asistir a la comida poco más que contar, solo que  en la comida hubo sorteo de regalos para los participantes a la marcha, y sobre todo destacar un video donde proyectaron fotos de Jose Miguel.


Como siempre dar las gracias a todos los participantes, motoristas, cruz roja, casas colaboradoras, médico, amigos, familiares, Ayuntamiento de Almoharín y Santa Amalia y sobre todo organizadores.

Sé que allá donde estés estarás muy orgulloso de todo esto, aunque todo esto es corto para homenajearte
 
Crónica Pedro Collado "Rony"