martes, 8 de julio de 2014

DEL VALLE DEL JERTE AL AMBROZ Y VICEVERSA



RUTA 05/07/2014:


Pedro Carrasco
Javi Parejo
Jose Luis Jimenez
Juan Luis Capilla
Pablo Carrascosa
Andres Nieto
Diego Parejo
Tomas David Casado
David Liviano
Diego Nieto
Juan Nieto
Antonio Aparicio
Toni Nieto
Pedro Antonio Garcia
J. Antonio Blanco
Mario Lozano
Venturi Velarde (moto)


Ruta:  Camping Rio Jerte - Navaconcejo - Cabezuela del Valle - Puerto de Honduras – Gargantilla - Estación Ferrocarril Aldeanueva - Vía de la Plata- N-630 – Villar de Plasencia – Cabezabellosa – El Torno – Rebollar – Camping Rio Jerte.




Por fin llegó el fin de semana señalado para llevar a cabo la ruta por uno de los valles mas espectaculares, sin no el que mas, de nuestra tierra extremeña; el Jerte. En esta edición, la tercera ya desde que a Diego Parejo se le ocurrió escrutar estos sinuosos y empinado caminos allá por agosto de 2011 muy bien detallados en su gran y explicita crónica (16 agosto 2011), descubriremos el valle contiguo surcado por el río Ambroz.

Con respecto a ediciones pasadas, este año se decidió en asamblea plenaria realizar la ruta el sábado, para primero, desterrar de la mente cuanto antes la obsesión de no hacer nada que pueda mermar el rendimiento en la ruta, y segundo, estar el domingo relajados y tranquilos para recoger y hacer un viaje de vuelta lo mas descansado posible.

Por tanto, toda la “troupe” perrigalguera se puso en marcha ese viernes 4 de julio hacia el norte de Cáceres, unos por la mañana, los mas afortunados y otros por la tarde. El goteo de coches lastrados con portabicis era incesante en nuestro lugar de concentración, el Camping Rio Jerte en Navaconcejo, el cual está dotado de unas instalaciones y unos alojamientos rurales sensacionales y que dicho sea de paso, tanto la dirección como los trabajadores, nos ofrecen muchas facilidades y concesiones para que nuestra corta estancia sea lo mas agradable y provechosa posible.

El camping esta a rebosar, hay un buen ambiente, la temperatura es agradable y yo, al igual que otros perrigalgos, lo primero que hago al llegar es darme un buen chapuzón en la piscina natural, a pesar de que el agua estaba helada.


Un vez que llegó el último integrante de la expedición jerteña, Blanco, se montó la mesa para la cena en el barrio alto con vista al río, en los bungalows de Antonio Chino, Andrés y Pedro y los cuñados Capilla y Pablo. “Ya me toco otra vez” dijeron algunos y con razón, ya que el año pasado a Capilla y Pablo les tocó también ser los anfitriones del evento. El caso es que eso parecía una boda, los niños y niñas se lo pasaban en grande corriendo y atrincherándose en los bungalows, mientras nuestras consortes no hacían nada más que sacar y sacar tapes y fiambreras. En las mesas no cabía ni el bigote de una gamba y todos disfrutamos de una copiosa y variada cena en muy buena compañía y hablando, como no, de la ruta del día siguiente. La sobremesa fue corta. Pocos valientes se atrevieron con los combinados ya que el comienzo de la ruta se dispuso a la 7:30 horas.


Sábado 5 de mayo, a la 7 de la mañana ya despiertos y acicalados, Tomas David, que viene desde Santa Amalia para hacer la Ruta, nos informa que ya está llegando. Me asomo a la terraza del bungalow y se ve a una retahíla de tios de verde desayunado fuera. La verdad es que la mañana estaba estupenda. Después del desayuno y la suelta del lastre mañanero, nos congregamos en el barrio alto de nuevo. 16 perrigalgos iniciaríamos la ruta y 5 horas y media después, los 16 la terminaríamos. Pero vamos deshilachando la madeja……

A la 7:40 abandonamos el camping dirección Navaconcejo, no sin antes realizar la foto inicial por nuestra habitual reportera en estas rutas, Toñi. Siempre picando hacia arriba, enlazamos Navaconcejo con Cabezuela y vemos que por fin la N-110 está en obras y se va a remodelar. 



Siempre las vistas del río Jerte son maravillosas y nos embelesamos mirando su ribera hasta llegar al cruce del Puerto de Honduras. No eran la 8 de la mañana y comenzamos la ascensión al primer puerto del día. “Puerto de Honduras: Abierto”, rezaba el cartelón. Pasad, pasad, que se acabaron las tonterías durante 17 km. 

Subimos agrupados los 3 primeros km a excepción de Jose Luis y Blanco que decidieron subirlo a su ritmo. En este tramo se incorpora a la expedición Venturi con su KTM, que nos acompañará durante toda la ruta como reportero gráfico.

 A partir del 3ª km se formó otro grupito (David, Tomas David, Diegui, Toni), coincidiendo con el inicio de las rampas mas exigentes del km 4 al 8, aunque siempre con contacto visual con el grupo de cabeza. No son rampas duras, pero si muy constantes y un puerto largo que poco a poco va haciendo mella. La vistas son fabulosas y lo mejor de todo es que solo dos o tres coches nos encontramos en todo el trayecto.

Sobre el km 8 se produce un motín en el grupo delantero. Pedro Carrasco no va muy fino por problemas digestivos previos y harto de que le esperen y condicionar el ritmo del grupo, se para literalmente. Este hecho espolea al grupo de cabeza, en donde ya cada uno avanza como puede, mientras Pedro se integra en el grupo perseguidor. Alcanzado el km 13 la pendiente se suaviza con algunas bajadas incluso, hasta que no reagrupamos todos en la señal que marca el puerto a 1440 metros de altitud. En este punto reponemos fuerzas esperando a Jose Luis y Blanco, mientras las toberas de algunos no dejan de torpedear. ¡¡¡Cojones que hartera de pedos!!! Con la llegada de los últimos rezagados, nos hacemos la foto junto al cartel y a descender Honduras.


El descenso no se haría hasta Hervás, ya que, a medio camino, sale un vial a izquierda dirección Gargantilla. Este tramo por carretera es idóneo y preferido por muchos Perrigalgos, pero para mi no. Salgo el primero y llego el último al camino, en cambio Jose Luis, salió el último y llegó el primero. Destacar el tramo de umbría total previa al inicio del camino.


Dejamos el asfalto y pasamos a tierra, nos ponemos a transitar por un camino descendente, con pendientes pronunciadas y curvas cerradas hasta la localidad de Gargantilla, la mayor parte del trayecto cubierto totalmente por la sombra de robles, lo que encandiló a la mayoría de los presentes.



En el punto medio de este camino, justo después de un reagrupamiento, Diego Parejo, al iniciar de nuevo el descenso, no se como, acciona el freno delantero y costalazo que se pegó. La ostia fue buena sobre cemento, pero se quedó en un susto.

Al llegar a Gargantilla, mientras rellenamos los bidones de agua fresca de una fuente, Toni decide dar unos retoques a sus piñones.

Reemprendemos la marcha dirección a la antigua estación de tren de Aldeanueva, pasamos por la vía de servicio de la Nacional V y enlazamos con la Via de la Plata original. Este trazado, que serpentea por encinares y arroyos, conserva, en algunos tramos, la calzada granítica original y durante todo el recorrido nos encontramos con postas y señales indicando el itinerario de esta milenaria vía.


 Dicho histórico tramo, de unos 15 km, pican hacia abajo y se hace muy ameno al ir sorteando piedras y algunos charcos. Sobre el km 50 de ruta, la Vía de la Plata desemboca en la N-630, la cual tomamos dirección Villar de Plasencia.

Transitamos unos 8 km por la N-630, y se aprovechaba, con el aire en contra, para comer e hidratarse mientras se divisaba en lontananza Cabezabellosa, final del segundo puerto del día. Tomamos la primera salida hacia Villar, pasamos dos rotondas y comienza la ascensión.

 En el km 2 nos topamos con una rampa del 11 % de unos 400 metros. Luego el porcentaje baja. La pendiente media de estos 10,5 km del puerto es menor que en Honduras, pero es menos constante. En las curvas y en ciertos puntos del recorrido la pendiente sube y luego desciende, hay menos continuidad, lo que se nota en las piernas. El calor es asfixiante, y la primera rampa rompe totalmente el pelotón. Los primeros no se como irían, creo que bien,  pero el 50% de atrás íbamos separados unos 50 metros entre sí. En mitad del puerto creía que era un espejismo pero no, era Andrés parado en la sombra. Suplicando que el cabecilla de las cabras cojas se solidarizase con Andrés, transcurrió un minuto que pareció una hora hasta que Tomas David puso pie en tierra, seguido de Blanco, Pedro Carrasco, David, Toni, Diegui, Diego y por último, Jose Luis. Ahí Toni se saco la hortera repleta de melón y Tomas David la leche condensada, cualquiera se iba a subir cuestas. Reemprendimos la marcha en grupo, hasta llegar a Cabezabellosa donde los demás nos esperaban comiendo brevas. Si, si, brevas, he dicho bien.




La última parte de la etapa comienza desde Cabezabellosa hasta El Torno. Son 7 km, de los cuales 3 son de subida todavía, y 4 de bajada con un repecho en medio con el que nos entró el tembleque. Después llegamos a Rebollar, en dirección contraria a la ruta de 2013. Tramo de descenso, con otro buen repechito y susto de Capilla en una curva de herradura. Desde Rebollar, iniciamos el descenso y a 2 km del pueblo tomamos a izquierda una pista de servicio asfaltada que discurre por cerezos y pequeñas cascadas aderezada con…… otros tantos repechitos que ya te cabrean. A las 14:00 hacemos nuestra entrada en el camping y directos al frío río a darnos un remojón antes de comer.


De nuevo nos reunimos en el barrio alto sobre las 15:30 para comer con toda la prole. El esfuerzo ha sido importante y estamos todos deseando pillar un rato la cama. Después de la siesta toca baño con la chiquillada en la piscina, seguido del partidillo de voleybol. Por un lado Capi, David, Jose Luis, Pablo, Juan y Diego. Por el otro Javi, Mario, Pedro Antonio, Toni, Diegui y Andres. Los que perdieran pasarían debajo de la mesa de ping pong. Se comenzó jugando a voleybol y ganamos el primer set, pero luego se empozó a jugar a un nuevo juego llamado “Voley agarro la pelota y la meto en el campo contrario como me da la gana, tiro al árbol para cambiar la trayectoria del balón y meter punto, no rotar y cada uno se pone donde le da la gana y Antoñito, arbitrucho, haz caso a Papá y ponme un par de puntos mas sin que el otro equipo se de cuenta”, perdimos el reñido segundo set y el tercero, que si no fuera por los puntos extras que nos daba Andrés con su saque, no anotamos nada. Nos tocó gatear debajo de la mesa ante el cachondeo de los demás.
Después de la reparadora ducha, nos volvimos a reunir para cenar, tomamos unas copitas y para la cama.
El domingo amaneció nublado, nada que ver con los dos días anteriores. Se empezó a recoger, hacer las maletas y cargar los coches. Unos emplearon la mañana en pasear y otros en recoger las famosas cerezas de Andres. Sobre al 14:30 nos juntamos para comer en el restaurante y, como estaba lloviendo y no estaba el tiempo para baño, al terminar, cada uno cogimos el coche de vuelta a Santa Amalia.

Pues esto es lo que dio de si el fin de semana. Como siempre, para mi es un placer compartir esto días con todos los perrigalgos. Espero que esto se repita por lo menos una vez al año como hasta ahora.

Hasta después del verano…
Crónica David Liviano






miércoles, 2 de julio de 2014

CON LAS PIERNAS EN ORELLANA Y LA CABEZA EN EL JERTE





Participantes:

Pedro Carrasco
Juan Nieto
Teodoro Martínez
Juan Luis Capilla
Javi Parejo
José Luis
Tomás David
Antonio Aparicio
Triki Beltrán
Diego Nieto
Toni Nieto
Mario Lozano
Pedro Cuesta
Pablo Carrascosa
Pancho
Pedro Antonio

KM.- 107

Domingo, 29 de junio de 2014

Después de la diáspora del domingo pasado, que imposibilitó determinar la ruta oficial, el itinerario de esta jornada estaba fijado con antelación, con la finalidad de “adquirir fondo” para la especial del Jerte, el próximo fin de semana.
Permitidme que con guasa haga un comentario sobre el anterior entrecomillado: ¡Cuánto daño ha hecho la avanzadilla ojeadora de la ruta!. El canguelo que han provocado en el personal ha tenido como consecuencia que en las últimas semanas una marabunta de perrigalgos transiten sin descanso por caminos, pistas, carreteras, suban montes, antenas, bolas, con el único fin de no ser “yo” quien después de ochenta y pico kilómetros por valles y sierras llegue hecho una mierda
El itinerario prefijado es una ruta circular que tiene como punto intermedio el pantano de Orellana, de unos noventa y pico kilómetros, pero conociendo la tacañería del guía a la hora de marcar distancias, yo le hecho unos diez más. No me equivocaría. La hora de partida se ha fijado a las ocho y, para no variar, llego dentro del margen de cortesía, aunque me he percatado que en las últimas semanas no soy yo quien cierra el grupo y la verdad, no sé si tomármelo a bien. Me ha costado adquirir el estatus de tardón para ahora perderlo por cuatro “jaroncillos”. La mañana se presenta fresca para la altura de año en la que nos encontramos y lo que es peor, el viento sopla moderado del oeste, lo que supondrá que nos le encontraremos a la vuelta. 


Cerrado el grupo, que en esta ocasión se compone de 16 perrigalgos (otra cuadrilla tiene previsto salir en el horario oficial), nos apresuramos en tomar la salida. Hasta Hernán Cortes seguimos por la N-430, pero una vez llegados a esta localidad, lugar en él que se nos une Toni, se decide, con buen criterio, continuar por la pista paralela. El viento, que nos da de culo, incita a que el pedaleo sea más que alegre desde el principio, provocando las quejas de más de uno. Dejamos Ruecas a nuestra derecha para cruzar la autovía por debajo y transitar por la pista asfaltada que nos conducirá a Rena. En el desvío para la vieja estación, Pedro Cuesta nos abandona por tener que atender compromisos familiares. 


El itinerario a seguir es él mismo que él ya realizado en la “Ruta del Frutal en Flor” hasta Valdivia que la sorteamos dejándola a la izquierda para continuar por la pista del canal secundario. Hasta aquí el camino ha sido llano y recto, pero ahora se tornará más ameno por el zigzagueante trazado y las constantes subidas y bajadas. Alguno de los tramos resulta especialmente atractivo por la frondosidad de las márgenes. Poco a poco vamos tomando altura y ello nos permitirá contemplar a nuestra derecha una bella panorámica de las fértiles vegas, con el río Guadiana como eje vertebrador. Frutales y maíz, en esta época del año, presentan una estampa de color verde, como si de una moqueta o tapiz se tratara a lo largo de las márgenes del río. 


La pista del canal nos conduce a la carretera de Orellana La Vieja que se encuentra en deplorable estado y que seguiremos durante unos kilómetros para abandonarla y continuar por la pista del Canal de Orellana hasta desembocar frente a la imponente presa del embalse. Realizamos la última ascensión hasta la misma y nos detenemos en una zona de descanso ajardinada para reponer fuerzas. Son la diez de la mañana, lo que supone que hemos tardado menos de dos horas en realizar más de cincuenta y cinco kilómetros.
Limpiador de ova del canal

Antes de continuar, debo destacar la grandiosidad de estas obras de ingeniería. Los embalses de la Cuenca del Guadiana han permitido regular el caudal de los ríos y junto a una extensa red de canales permitir que las fértiles vegas del Guadiana sean el principal motor de la economía de nuestra Comarca. 

Tras chascarrillos y comentarios propios de estas paradas, comidas las viandas y hecha la foto de familia, toca retomar el camino e iniciar el regreso. Cruzamos la presa y al finalizar la misma tomamos la carretera EX 115 que va hasta Campanario. En este punto Mario Lozano decide realizar otro recorrido hasta Puebla de Alcocer, por haber quedado con sus amigos a pasar el día en el pantano.   


Iniciamos una ascensión de un par de kilómetros en cuya cima dejamos la carretera para continuar por una pista asfaltada que sale a la derecha y que transita entre el río Guadiana y el río Zújar. A pesar del viento, ahora de cara, ello no impide que se ruede a un ritmo elevado, debiendo por momentos reducir la velocidad para reagruparse. 

 
Me he percatado de la variedad de indumentaria que portamos en esta jornada. A la vestimenta oficial de la peña, se unen otras muy diversas, formando incluso dúos: El equipo de Carlos Cuadrado, el equipo SIDI, el equipo Btwin y otros como yo, que andamos tristemente sin equipo, a pesar de encontrarme en lo alto de la clasificación. Aprovecho este momento para rogar que alguno de mis perseguidores me arrebate el liderato, que estoy viendo que me quedo sin vacaciones. Algunos, que se encuentran en un más que óptimo estado de forma y que están ávidos de jolgorio, realizan impetuosas arrancadas, respondidas por persecuciones como si de una clásica ciclista se tratara, todo ello amenizado con vehemencia por nuestro locutor de cámara. Y es que Javi, de mayor, además de “raspatablas”, quiere ser comentarista deportivo. En este entretenido ínterin, para unos, que no para otros, nos plantamos en Entrerríos, que circunvalamos, y tras cruzar el río Zújar, llegamos Villanueva. La bordeamos por la carretera de la ITV para desembocar en la rotonda y seguir por la pista del Canal del Zújar que nos conducirá a Don Benito y finalmente tomar la EX-206 hasta Santa Amalia. 


No es todavía la una cuando arribamos a la sede, tras habernos metido 107 kilometritos entre pecho y espalda. Para nuestra sorpresa, nos encontramos allí al grupo de las nueve. Más que nunca están bien merecidas las cervezas, refrescos y las patatitas al ali-oli con las que nos agasaja la Madrina.
Y después de esto, quien no haya “ADQUIRIDO FORMA”, tiempo a tenido. Nos vemos en Navaconcejo.
Por último, comentar que desde la tarde del domingo contamos con una nueva perrigalguilla. Enhorabuena a Lalo y familia.
Os dejo esta bella imagen para que os vayáis entrenando mentalmente
Sin más tela que cortar, hasta la próxima.

                                                               Juan Luis Capilla