miércoles, 19 de febrero de 2014

Si te quieres ir a casa con la ropa sequita, no pases por el arroyo de las mezquitas






Participantes.

Tomas David
Blanco
Tite
Andrés
Antoñito
Jose Mari
Pancho
Javi Parejo
Diego Nieto
Toni Nieto
Juan Nieto
Antonio Aparicio
Antonio Indias
Pedro Cuesta
Moi
David Liviano
Jose Noca
Jose Luis
Miguel Andrade
Juanma
Diego Parejo

Videos:

Track ruta:


Como el domingo pasado fui uno de los valientes que se quedó en la cama sabiendo la que iba a caer, este domingo lo tenía marcado en rojo y me visto de largo para salir con mis queridos perrigalgos. El día está cojonudo aunque a primera hora hace un poquito de rasca. Nos vamos dirección al paseo y poco a poco van llegando los perris hasta llegar a un total de 21. Señalar que hoy nos acompaña el cuñao del vicepresidente Andrés, Jose mari, que a juzgar por la edad que atraviesa, tiene más pinta de ser carne de discoteca que perrigalgo, pero bueno, eso el tiempo lo dirá, y si se decide por lo segundo que sepa que aquí tiene una familia….

A la ruta de hoy nos quedan colgados los que este año van a luchar por el premio “jarana”, que no son otros que Pablo, Juan Luis, Paco y Beltrán, echando de menos también a nuestro campeón de la regularidad, Mario, que a este paso este año no entra ni en el podium, hay que ver lo que se relaja uno cuando gana un título…
Antes de salir empezamos con las dudas de siempre, unos que si barro, otros que si asfalto, al final mi hermano Javi dice que barro y la peña y en especial yo encantados de la vida.
Carretera de Cáceres pa´lante dirección Sajonia, un trecho apenas transitado, para después coger la pista del canal. Hoy se decide tirar por la cuesta del Borril, una cuesta que se las trae, pero que yo personalmente hacía mas de un año que no la subía. Las dudas eran si cogerla por la carretera antigua y hartarnos de barro o seguir por la pista del canal y llegar un poco más limpio. Como podréis adivinar elegimos la primera y yo Juanlu con la bici limpita…


Al llegar al confesionario el gran Moi y yo vamos recordando la primera vez que pasamos por allí, hace ya casi cinco añitos, y es que esa cuesta en su día era cuesta con mayúsculas y ya cuando la subimos decimos como comentó en su día Pedro colores” ¿cuesta, que cuesta?”, que tiempos aquellos, como ha cambiado la peña…

Bajamos en busca de la cuesta del Borril y empezamos a darnos cuenta de cómo van a estar los caminos hoy, barro, barro y más barro, cuesta mucho dar pedales, se queda la bici pincha. Comenzamos la subida cada cual a su pellica y me voy percatando de lo durita que es la condená, ya no solo por la largura sino por el barro que tiene donde más desnivel hay. Coronada la cuestecita y ya en las mesas del capitán, los amigos Pedro colores y Moi se dan la vuelta por sus compromisos con el futbol y Antonio Indias por problemas con su rueda. Miguelito y Jose Luis hacen un pequeño amago de retirada pero la peña al final los convencen y siguen con nosotros, yo creo que al final se lo alegraron.

Enfilamos la bajada de las mezquitas, preciosa, pero con más cuidao que otras veces por el firme, no da mucha confianza. Nos reagrupamos como ovejitas y nos vamos derechitos a nuestro arroyo favorito…como va de agua!!! Aquí hay tema pero vamos!!!
La peña tiene un mosqueo de cojones, lleva tanta agua que da un poquito de respeto. Unos dicen que por ahí no pasan, otros que se dan la vuelta y se van a ver el futbol y entre tanto nuestro medidor de profundidades, el chino, en vez de vara en mano, bici en mano y metiéndola por distintos sitios para ver por donde cubría menos.

 Como la gente andaba un poco mosca, el hoy explorador, Diegui, va buscando un camino alternativo, pero nada, o charco o para atrás. Por fin nuestro medidor de profundidades da un paso al frente y se tira a la piscina entre los vítores del respetable. Como no podía ser de otra manera lo cruza con aparente facilidad.
 Seguidamente le acompaña nuestro intrépido Jose Luis, que es especialista en estos menesteres y lo cruza sin problemas. Llega el turno de nuestro vicepresidente Andrés, que ante la atenta mirada de su retoño Antonio, quiere quedar el pabellón alto. Ahí que se arranca, va bien el primer tramo pero en lo más profundo le entran las dudas y se queda pinchado. Como no se quiere mojar saca un pie y lo pone en una roca pero la roca estaba un pelín lejos y se queda espatarrao como la bailarina del coca cola y con los huevecillos a cuatro dedos del agua, me meo, que risa, la peña se muere, que estampa, menos mal que no hay pirañas en el arroyo sino se dan un banquete de criadillas. Llega mi turno, que con cámara en el casco, me da un poquito de repelús no vaya a ser que me zambulla y me la cargue. Dando más pedales que Mario en el rodillo consigo llegar al otro lado sin poner el pie y me coloco en posición para grabar a los siguientes trampolinistas. Es el turno de Jose Noca que sale trastabillado y pone pie en charco. A continuación pasan Pancho y Tite, que como buenos socios que son, uno hace  lo que hace el otro y lo cruzan con suma facilidad. Le toca a mi hermano que empieza bien y acaba mal… Enfila Diegui y lo consigue. Tomás David arranca por la derecha y termina por la izquierda, agua. Como un trueno se planta David con su 29, prueba de fuego, pero esa rueda parece muy grande, este arroyo es más bien para una 20 y…al suelo. Le llega el turno a nuestra estrella de hoy, nuestro Cristiano Ronaldo de trampolines y charcos, Juan, que con decisión pasmosa se planta en el arroyo con un ejercicio de dificultad alta, como si de Gervasio Defer se tratara, elige un doble carpado con tirabuzón, ejercicio solo elegido por los más valientes y zasssss!!!! Pechugazo!!! El jurado saca sus tablillas y…un 9!!! Ejecución perfecta solo empañada por sacar el brazo y no zambullirse entero. Que momentazo!! Poco a poco van cruzando los que quedan, Jose Mari, Blanco y Antoñito que apunto está de bañarse enterito, esta vez bajo la atenta mirada de su papá.. Juanma aprovecha que también pone el pie en el charco para darle un buen refregón a su montura. Ya estamos todos, ah no, faltan Miguelito y Toni, que no quieren mojarse y como cabras montesas cruzan el arroyo por las rocas con la ayuda de una rama. Miguelito que es mas grande cruza sin problemas, pero Toni que tiene medida estándar del españolito de a pie se queda colgando en la rama cual George de le jungla despertando las risas del público. Que rato, que risa, es uno de esos momentos que pasan a la historia de la peña y que no se olvidan.
Debajo tenéis el video del arroyo
                                       http://youtu.be/D5e7M1M2jtY

Pasado este momentazo, unos más mojados que otros, nos ponemos en dirección al rugidero. Que bonito está todo el paraje, que verde, mojadito, somos unos privilegiados.
El rugidero está flamante, lleva agua, pero mucha menos que el día anterior, según nos cuentan, pero precioso de igual modo. Platanitos, barritas, fotitos y arreglo de pinchazo del amigo Chino y ya de vuelta a casa.





Se decide volver por la casa de las mezquitas y bajar por donde en su día nuestro presi nos dio un sustillo con lo que bajamos con cautela. El camino está embarradísimo y hace muy complicado el pedaleo teniendo que echar mano de nuestro querido plato chico en más de una ocasión. Seguimos por los castillejos de abajo hasta el entalle, que como no podía ser de otra manera llevaba agua a manta.





 Subimos el cuadraillo y al coronarlo ¡sorpresa! el amigo Antonio Indias llega por el otro lado ante el asombro del personal ¿que haces aquí Antonio? Le preguntamos y es que el tío ni corto ni perezoso se fue a casa cambió la rueda y se volvió para atrás. Anda hijo que poca pereza tenemos a veces.Cuadraillo para abajo pero como todavía no estábamos mojados del todo, en vez de seguir recto nos desviamos a la izquierda porque según algunos “tiene que estar harto de agua”. En efecto, agua y barro a manta por si quedaba alguno limpio. De ahí al pueblo por mi odiada carretera del Sajonia y como no podía ser de otra manera dándonos relevos como si fuéramos a apagar un fuego.
Sin más que contar llegamos a la sede y damos buena cuenta de la cervecita y las raciones de bravas que nos tiene la madrina preparada.
Espero que el relato haya sido de vuestro agrado y hasta otra que yo ya he cumplido.
P.D: Ruta de las que hacen afición.
P.D: Juan que no sea nada lo de la rodilla y espero haberte sacado una sonrisilla…
Chao chochines!!!!


                                                            Crónica Diego Parejo

miércoles, 12 de febrero de 2014

DE PUENTE A PUENTE Y CALADOS COMO SI NOS LLEVARA LA CORRIENTE.






Juan Luis Capilla
Tomas David Casado
Javi Parejo
Pedro Carrasco
Pablo Carrascosa
Paco Cidoncha
Jose Luis Jimenez
Fco. Velarde
Antonio Aparicio
David Liviano
Jose Antonio Nieto
Juanma Barroso
Moises Lopez
Pablo Carrascosa Junior

Track ruta:



Ruta:Santa Amalia - Sajonia - Canal Orellana - Cuesta Cuadradillo – Entalle - Cuesta Castillejos - Quinto Pino - Dehesa Vera - Puente del Ladrillar - Finca El Tinajón - Finca La Tocona - Casa Rural La Atalaya - Finca El Sextil - Canal de Orellana - Antiguo camino Santa Amalia/Almoharín – Conquista - Rio Búrdalo - Santa Amalia.


Hoy, domingo 9 de febrero, es el día marcado en todas las predicciones meteorológicas para la llegada a nuestra comarca de una nueva ciclogénesis explosiva, es decir, agua y viento a manta. La mayoría nos levantamos, alrededor de las 8 de la mañana, resignados a quedarnos sin ruta, pero, mi tu por donde, ni llovía ni hacía pizca de viento, aunque el manto de nubes que cubría el cielo imponía. Sobre las 8:30 empieza Paco Cidoncha y compañía con la retahíla de whatsapp en el grupo perrigalguero; “la mañana esta buena…”, “se sale o no?”, “pone agua…”, hasta que Tomas David escribe: “si no llueve, a la plaza y punto”. Pues ala, para la plaza que nos vamos con todas las consecuencias.

El reloj del campanario anuncia las 9 de la mañana y somos 14 los que nos congregamos. Muchas e inesperadas ausencias si atendemos al top-ten de la regularidad de 2013; se temían lo peor. Destacar la presencia de Pablo Carrascosa Junior entre los asistentes a la ruta.

 El día estaba para no alejarse mucho del pueblo, pero, cuando esta peña coge algo entre manos, buena gana de darle vueltas. Digo esto porque en su día nos empeñamos en subir a la cima donde se encuentran todas las antenas de repetición de nuestro entorno. Después nos dio por descubrir y subir a leer la placa de todos los vértices geodésico de los alrededores. Y ahora estamos descubriendo todos los puentes antiguos situados por entre los montes que nos rodean y, si en la ruta anterior descubrimos el puente Serapio, hoy toca conocer el puente del Ladrillar, gracias al enlace que colocó Juan Luis en su crónica. Este puente solo ha sido visitado por un perrigalgo, Pedro Carrasco, como no, el cual se ofrece gustosamente a guiarnos hacia él.
Salimos a las 9 y pocos minutos por la carretera de Cáceres hacia el Sajonia. Desde el Sajonia llegamos al Canal de Orellana para, seguidamente, enfilar el camino de Cuadradillo. Subimos la cuesta y ponemos dirección al Entalle. A partir de este punto, el terreno se presenta muy mojado y en ocasiones fangoso. Se aprecia como escurre el agua de las laderas hacia el camino, dándole a éste un punto de pesadez que al final de la ruta se acaba notando. Hasta ahora no llueve, no hace viento, la temperatura es agradable y el terreno, para mí por lo menos, esta en unas condiciones que te permiten disfrutar del pedaleo, aunque llegues a casa rebozado de barro.

Siguiendo con la ruta, subimos la cuesta de los Castillejos y realizamos la parada para el reagrupamiento. En dicho punto empezamos a hablar de que la mañana nos iba a dejar terminar sin que el agua apareciese, de que lo peor sería por la tarde, que suerte hemos tenido, lo que se están perdiendo los que se han quedado en casa,… Bueno, pues nada mas reemprender la marcha, comienza a llover, de forma ligera de momento, pero llovía, así que, los que no llevaban ya el chubasquero puesto, tuvieron que detenerse para colocársele.

Antes de llegar a la Infernal, giramos a la derecha y atravesamos la finca de los Castillejos para enlazar con la pista asfaltada de la Parrilla, cayéndonos encima un buen chaparrón. Se originó  un momento de confusión ya que unos se creían que nos íbamos para casa y otros querían llegar cuanto antes al puente para cobijarse debajo de él. Descendemos la cuesta del Quinto Pino y un kilometro mas adelante giramos hacia la derecha, tomando un camino que nos conduce al monte. Desde este punto, el itinerario es desconocido por la familia perrigalguera. Se suceden unos sube y baja por encinares con el terreno hasta las manillas de agua y barro. La lluvia amaina un poco y seguimos por un camino bastante bueno de no ser por ciertos tramos donde se hace necesario aplicar la doble tracción para salir del lodo. El paisaje es muy bonito, cruzamos arroyos, saltamos vallas, sorteamos vacas y, llegados al final del camino, avanzamos durante 1 o 2 kilómetros campo a través, hasta dar con el puente del Ladrillar.

En lo alto de este puente hacemos la parada, no sin antes tener que cruzarlo en bici, algo complicado ya que el caudal que llevaba el arroyo era considerable. Pablo Junior aguanta la primera y dura parte de la ruta como un jabato y mientras nos hacemos la foto, nos comemos las viandas. “Cojones, y se querían meter debajo del puente algunos…” decía Pedro riéndose. El puente es minúsculo, 12 m de largo por 1,5 de ancho aproximadamente y los ojos no mas de 1 metro de alto y de agua hasta la mitad.

Algunos con los pies ya calados y otros secos, de momento, emprendemos el camino de regreso campo a través, hasta dar con el camino que nos conduce hacia la finca del Tinajón. Vuelve a llover ya en serio, mientras giramos para tomar otro camino que nos adentra en la finca de La Tocona. Transitamos por constantes cambios de rasante por el camino totalmente mojado debido al aguacero estaba cayendo. Ninguno llevábamos gafas, se veía a duras penas y el agua y el barro se entraba por la boca y los ojos cada dos por tres. Llegamos a la casa Rural “La Atalaya”, cruzamos la finca y desembocamos en el camino que nos conduce a la finca El Sextil, para, una vez llegados a ella, girar a la derecha y salir al la pista del Canal de Orellana.

A partir de aquí, con el aire en contra y lloviendo a mares, empezamos a penar. A Pablo Junior le intentamos acomodar en el centro del grupo para evitar que se descolgase. Estábamos calados hasta la camiseta térmica, las botas impermeables y herméticas empiezan a llenarse de agua que se escurre del culotte y, como son herméticas, lo que entra no sale, así que los pies están totalmente cubiertos de agua. Los guantes pesan 1 kilo cada uno de la artera de agua que absorben y cada vez que cerrábamos el puño, salía agua para llenar una botella de dos litros.

Abandonamos el canal de Orellana para coger a la izquierda el antiguo camino Santa Amalia – Almoharín. Llegamos al 301 y decidimos girar hacia Conquista. Era tal el agua que caía, que el pueblo no se veía hasta casi 200 metros antes de llegar. Por una pista de tierra desde Conquista, llegamos a la pista alquitranada. Aquí Pablo Junior necesita algo de glucosa y paramos para que se abasteciera. Proseguimos por esas rectas interminables de la pista deseando estar en casa cuanto antes. Por fin llegamos al río Burdalo, y, rezando para que no nos viera mucha gente, entramos en el pueblo. Menos mal que no tuvimos ningún contratiempo.

Eran tal las ganas que teníamos todos de entrar en calor que creo que será una de las poquísimas veces que no llegamos a ir a la sede a tomarnos la cervecita y el respectivo aperitivo. Como estaríamos de agua, barro y pedales.

En fin, bonita ruta, tramos inéditos, inmejorable compañía y de ciclogénesis hasta por encima del pelo. Y ánimo Pablo, que yo también tuve un debut complicado y ahí seguimos.

Hasta la próxima,


David Liviano.

miércoles, 5 de febrero de 2014

DIMOS CON EL PUENTE, PERO A SERAPIO NO LE VIMOS EL PELO









Participantes:

Pedro Carrasco
Juan Nieto
José Blanco
Teodoro Martínez
Juan Luis Capilla
Diego Parejo
Javi Parejo
Juanma Barroso
José Luis
Tomás David
Paco Cidoncha
Santiago Sánchez “Yanki”
José Antonio Nieto
Antonio Aparicio
Antonio Indias
Lalo
 
Track ruta:

 videos:
primer video:
segundo video:
tercer video:
cuarto video:

KM.- 57

Domingo, 2 de febrero de 2014

Tras el merecido descanso dominical pasado, consecuencia de la memorable celebración del sábado, toca retomar la bendita rutina de pedaleo dominguero.
Llego a la plaza y son pocos los allí congregados, lo cual provoca mi sorpresa, pero nada más soltar la bici, comentarios y risitas resuenan ante mi presencia. Por lo visto, he llegado unos minutos antes de las nueve, y el personal comenta que el inmerecido diploma que me fue otorgado en la velada del sábado, parece surtir efectos en mi predisposición  llegar el último a las citas. No descarto que así pueda llegar a ser y en mí está la intención hacer propósito de enmienda. Efectivamente, poco a poco un goteo incesante de Perrigalgos hacen acto de presencia hasta conformar los 16 definitivos. Me sorprende la no presencia de los hombres fuertes del pasado año: Mario y Diego Nieto. Si a ello le sumamos la ausencia de Juan en las primeras salidas, le están poniendo a huevo el Premio de la Regularidad a Tomás David, del que todos conocemos su obstinación en esta lid. La ruta parece estar adjudicada de antemano. Javi, en connivencia con Pedro Carrasco tienen previsto que vayamos a ver el Puente Serapio. Esta opción es bien vista por los presentes, así es que procede dar comienzo cuanto antes, pues la ruta aparenta ser de larga duración. Nuestro gozo en un pozo, ya que la bicicleta Digo Parejo tiene la ruda desinflada, lo que augura pinchazo al canto. Debo hacer mención a la dejadez y desidia del mencionado para con su burra. La pobrecita  tiene barro y mierda seguramente desde que pasó por el primer charco. Solucionado el problema, salimos para nuestro destino, aunque con bastante retraso.
El día ha amanecido con el cielo enmarañado de nubes altas y temperatura fresca, pero lo más importante, sin el molesto viento que nos ha acompañado durante toda la semana. En definitiva, jornada propicia para dar pedales. Salimos por la calle de Los Muertos, para tomar la EX-206, siguiendo el rutinario trayecto hasta la pista del canal, lugar en el que nos topamos con Pablo que ha decidido madrugar y salir en solitario con el fin de poder participar en la Carrera Solidaria que tendrá lugar a las 10:30. Como no podía ser de otra forma, giramos a la derecha por la pista de El Cuadradillo. 

Subida la cuesta, nos reagrupamos para continuar, aunque detectamos que falta Antonio Indias. Su tardanza en exceso, hace presuponer a algunos que se haya dado la vuelta, como ya ocurrió en alguna otra ocasión, pero en ese momento aparece en lontananza con cansino pedalear y jadeante respiración. Parece ser, ha tenido problemas con flemas y esputos. ¡Qué tendrá esta cuesta que consigue sacarnos todo lo malo que llevamos dentro!. Seguimos acumulando retraso, motivo por el cual, con sorna, comento a Pedro a qué hora ha quedado con Serapio en el puente, no sea que se canse de esperarnos y se vaya.
Llegados a la bifurcación del camino, tomamos para los Castillejos de Abajo, subiendo previamente la cuesta. Aprovechando que hemos llegado a la cima, con el fin de tomar aire, quisiera hacer mención al sorprendente estado de forma que presenta José Puerto, que se unió al grupo el año pasado y, según afirma, sólo sale de domingo en domingo. No sabemos qué pócima secreta le proporcionará Yoli para que el quinto desarrolle tal potencia.

 Continuamos por los Castillejos Reunidos hasta llegar al desvío de la Cuesta Infernal, lugar en el que nos reagrupamos y que, teniendo en cuenta precedentes no lejanos, es designado como punto de no retorno. Tite, aprovechando la mínima, se arranca con un chiste, lo que provoca la sonrisa del personal. El itinerario que seguimos nos conduce hasta los eucaliptos, cuyo camino debemos seguir hasta la bifurcación de la “variante de la variante”, por la que nos condujo Pedro a principios de diciembre. 


Llegados a este punto, debemos tomar el camino de la izquierda. Las copiosas lluvias caídas desde entonces han dado un vuelco espectacular al campo que nada tiene que ver con el aspecto seco que presentaba por aquella época. Las vistas en este tramo son impresionantes, siendo especialmente destacable la estampa del río Aljucén que por una angostura, serpentea y se retuerce sorteando la orografía. 



Visionamos el alcorque que nos advierte de la llegada al destino. Aparcamos bicicletas y comienza el segundo tramo de esta ruta hasta llegar la Puente Serapio, que por la dificultad que presenta terreno debemos realizar a pie, aunque el calzado y la indumentaria no resulten los más apropiados para la práctica del senderismo. Deberemos subir y bajar en varias ocasiones hasta localizar un paso que nos permita cruzar el río a su margen derecha. En una de éstas, José Luis resbala y da con el culo en el suelo. El momento no ha sido captado por Diego que, a todas luces, ha perdido facultades. Nos decantamos por cruzar el río en una parte más estrecha a través de piedras, obligándonos a utilizar las cuatro extremidades con el fin de no bañarnos en sus aguas. Él que escribe, como viene siendo habitual últimamente, se desequilibra y prueba la frescura del río en sus pies. Mira por donde, esta vez  Diego si graba (qué guay).

 Igual suerte corre Javi, pero sus flamantes botas resistentes al agua, parece ser, cumplen con su función. Antonio Indias, reacio a cruzar el río, ha continuado por la margen izquierda, siendo acertada su decisión, pues da con el puente antes que ninguno. Por fin conseguimos contemplarle. Presenta una estructura muy peculiar, a mi corto entender: Construido en gran parte con pizarra, consta de un  arco lateral más grande, seguido de otros cuatro más pequeños, a su vez coronados por dos aberturas a forma de ventanales que considero deben servir para aliviar agua en momentos de crecida. Se encuentra algo deteriorado, aunque la solidez del mismo parece fuera de dudas. El enclave es sencillamente precioso.   Desconociendo los orígenes del puente, he indagado y os dejo un enlace por si queréis conocer más detalles sobre el mismo (http://webs.ono.com/lujoor/serapio.htm). Simplemente reseñar, que fue construido para el paso de ganado en torno a 1.800 por Serapio Madruga, de ahí su nombre.



Javi, cámara en mano, está disfrutando como un niño con zapatos nuevos (que también) haciendo fotos a diestro y siniestro. Toca hacernos la de grupo, siendo en esta ocasión Blanco el encargado de accionar el botón y correr como una liebre para incorporarse al grupo aunque, como el galgo de Lucas, se queda a mitad de camino. Tras intentar fallidamente buscar alternativas de regreso, por fin conseguimos llegar hasta las bicis después de cerca de una hora.



 Son las doce y lo más juicioso es buscar un atroche que reduzca recorrido para no llegar a horas intempestivas. Pedro propone acortar por un cortafuego que sale a la izquierda del camino. Cada uno asciende como buenamente puede. Yo, con más pundonor que cabeza, intento subirlo montado, pero a no mucha distancia de la cima, el corazón, los pulmones y demás vísceras se me salen por la boca y la poca sangre que me llega al cerebro me hace retomar el juicio, optando por poner pie a tierra. ¡Lástima!.


 Esto no ha terminado. Un error de cálculo, nos obliga a acometer otra nueva pendiente, ésta más “suavita” (con rampas del 20%), si la comparamos con las pendientes del 32% que tenía la anterior. Es lo que tienen los cortafuegos, que acabas hasta los mismísimos. 


Esta vez si damos con el camino de los eucaliptos y a deshacer lo andado. Pero un nuevo percance nos espera: Lalo anda con los frenos “a la última pregunta”. ¡No problem!. Tomás David saca de su bote, cual bolso de Sport Billy, un juego de pastillas y todo solucionado. Se decide realizar una nuevo atroche por los Castillejos Reunidos hasta la pista de La Parrilla. Desde aquí hasta el pueblo todo transcurre sin consecuencias reseñables. Son en torno a las 13:45 cuando llegamos al bar. Algunas de nuestras mujeres, que han participado en la Carrera Solidaria, junto con Pablo y Chiqui, se encuentran en la sede. Después de cuatro horas y media de cicloturismo en toda su extensión, cervezas y refrescos, acompañados de patatas al ali-oli y rejos, lo mejor que puede caer en barriga.
Antes de despedirme, quisiera enviar mi apoyo y ánimos al compañero Javi “Avería”, deseándole una pronta recuperación.
Sin más tela que cortar, hasta la próxima.


Juan Luis Capilla.