martes, 19 de marzo de 2013

“Vaya día hemos perdío de Guadalupe”


Desde la cama a las 8:10 h., después de la nochecita de agua, decido coger el móvil y mandar un guasa para ir levantando al personal y de paso saber, más o menos, por dónde van los tiros.
Mario contesta que ya está preparado y lleva un ratillo vestido, Javi que le perdonemos, pero no va porque tiene el pecho un pelín agarrado. Luisito, que el día está peludo y ¡no sé chacho, chacho!
Empiezo a mosquearme y pregunto si va a ir alguien. Por fin decido levantarme, prepararme y palante.
Llego a la plaza con las campanadas de las 9:00 h. Se ve poco remolinéo de perrigalgos, en total nos juntamos doce.
Comentamos lo de Guadalupe y al final coincidimos, todos, en que “vaya un día de Guadalupe hemos perdío”. Empezamos como siempre, que si acá, que si allá. Al final decidimos ir a Los Arribes de Aljucén, pero al revés de cómo lo solemos hacer siempre, tirando por Valdelayegua. Salimos los doce perrrigalgos a las 9:10 h., porque como ya estaba allí Juan Luis no vendría nadie más tarde (¡hay que ver que mala fama, eh!).
Carretera de Cáceres sin incidentes, pero el comentario de ¡hay que ver que día hemos perdío de Guadalupe!


Llegamos a Cuadradillo y nos encontramos con un camino en muy buen estado para rodar, ya que se ve que esta noche ha debido  llover muy poco. Coronada la cuesta, reagrupamos para seguir camino hacia el entalle, que creíamos que vendría con mucha agua pero llevaba poca. Sin ningún incidente llegamos a Valdelayegua donde decidimos reagrupar y hacernos unas fotos para testificar por donde vamos pasando.

 Continuando el camino íbamos tras las rodadas de otras bicicletas. Más adelante topamos con nueve componentes de la peña de Trujillanos, que estaban metiéndose un tentempié para el cuerpo. Paramos con ellos un momento y como no tenían ruta fija, deciden marchar con nosotros hasta Los Arribes, que también lo conocían. Llegamos los veintitantos intercambiando opiniones y conversando  al destino previsto donde nos comimos las barritas y los plátanos. Nos hicimos las fotitos, los de Trujillanos y Santa Amalia juntos.


Porfiando que para dónde iban, deciden hacerlo hacia un sitio al que ellos llaman “La Niña Muerta”. Algunos de nuestra peña decían que iban a “La niña del Exorcista”.


Nosotros decidimos volver por el camino más corto ya que José Luis ha tenido un pinchazo pulmonar y no va muy allá. En la bici, los abusos se acaban pagando. Tiramos para adelante y en más de un kilómetro estamos haciendo de espantadores de guarros. Llevamos delante de nosotros corriendo más de cincuenta guarros de esos belloteros que corren como galgos. Dejamos la infernal a la izquierda, al paso que nos permitía José Luis y pasando Los Castillejos de abajo pincha Pablo. 

Lo solventamos y José Luis nos ofrece un moco verde de infección, de estos que los pisas y te quedas pegado. Pablo monta la otra cámara sin revisar la cubierta, lo cual pasaría factura más adelante. Pasamos la Canadiense y bajando nos plantamos en El Entalle. Cogemos dirección Cuadradillo, subiendo al paso de los más castigados. Bajamos Cuadradillo y nos reagrupamos en el canal, donde echamos de menos a pablo, Diego y Javi. Como dije anteriormente las cámaras no se pueden montar sin revisar la cubierta y mi primito volvió a pinchar. Llegando éstos al canal, salimos a por el último tramo del recorrido, dirección a la sede, donde nos estaba esperando el Triky para echarnos el raspapolvo de que no le habíamos esperado a la salida. Yo creo que no ha ido, porque estaba acostado el tunante. Después de los bocadillos y la cervecita cada mochuelo a su olivo y hasta el Domingo que viene para Guadalupe a las 7:45 h. en la plaza.
Pd: “Vaya día que hemos perdío de Guadalupe”.

viernes, 15 de marzo de 2013

RUTA DEL FRUTAL EN FLOR: PASIÓN (O LOCURA) POR LA BICICLETA



KM.- 58
Domingo, 10 de marzo de 2013
ADEVAG, ha identificado y señalizado dos rutas, una lineal y otra circular, con el fin de promocionar nuestra Comarca, principalmente en aspectos turísticos, medioambientales y patrimoniales. Como acto inaugural de estas rutas, se decide organizar una Ruta Ciclotirista, teniendo en cuenta el auge de esta modalidad deportiva y su capacidad de convocatoria. Nunca pensamos, ni en nuestros pronósticos más optimistas, la aceptación que finalmente tuvo. Concluido el plazo de inscripciones, resultaron un total de 230 inscritos. Pero las nefastas previsiones meteorológicas para el domingo auguraban que la participación se iba a reducir considerablemente. La madrugada del sábado al domingo llovió si agua tienen los mares, acompañado de tormenta. Qué nochecita pasé, dando vueltas y comiéndome la cabeza con la mala suerte que íbamos a tener con el día. Cuando por fin sonó el despertador y me levante, salí al patio y, como no podía ser de otra forma, llovía y hacía viento, Qué más se puede pedir para chafar una ruta cicloturista. Como parte de la organización del evento, no me quedaba otra que estar al pie del cañón y presentarme en Valdivia, sin tener muy claro que iba a ocurrir finalmente. 

Habíamos quedado en la Plaza a las 8:00 horas, para montar las bicicletas y partir a Valdivia. Mi estado de ánimo era pesimista total, pero cuando llego al paseo y compruebo que una multitud de perrigalgos van de aquí para allá entrando bicicletas en los camiones, nada menos que tres (él de los hermanos Parejo, él de los hermanos Nieto y él de José Luis), ¡qué despliegue de medios!, se me ilumina la cara y pienso para mis adentros, éstos no me han fallado. Somos 33 los que finalmente nos hemos juntado. Hay que estar un poco locos (o muy mucho) para levantarse con este día de perros y coger la bici. Este es el momento que aprovecho para daros las gracias de todo corazón por vuestra desinteresada colaboración desde el primer momento. Siempre habéis respondido en ocasiones anteriores, pero nunca habíamos sido tantos. Síntoma de la buna salud que atesora nuestra Peña. Partimos para Valdivia y por el camino voy haciendo cuentas e intento ser optimista, a pesar de que la lluvia no cesa, sobre cuántos seremos y si podremos finalmente salir


.
Una vez en el Pabellón, y organizada la tropa que colabora en tareas logísticas, un goteo de ciclistas van rubricando en la hoja de inscripción. No dejan de llegar y mi sorpresa es total. Finalmente tras recuento nos reunimos a 120. Distingo a gente de la Peña Cruzcambike de Medellín (la de mi cuñado), de la Peña El Trébol de Villanueva de la Serena, del Club Ciclista de Miajadas, de Don Benito, como grupos más numerosos, y de otros pueblos de la Comarca, así como otros más lejanos (Hornachos, Campanario, Alange). Éxito total, teniendo en cuenta las adversar circunstancias. Me reafirmo: Esta gente tiene pasión por el cicloturimo. Mención especial merecen las dos únicas valientes que se han atrevido a participar. Nuestra María Jesús (lo digo en sentido figurado, José Luis, a ver si te vas a levantar de manos), que es una auténtica jabata, y Mónica, de Villanueva de la Serena, de la que haré algún comentario más adelante.

Tras la charla de rigor y fotografía de grupo, el personal está como loco por coger la bicicleta, a pesar de que continúa lloviznando. Son la 9:40 horas cuando se toma la partida, transcurriendo por la Plaza hasta la salida de Valdivia para, cruzando la N-430, dirección Zurbarán nos apartamos a la derecha hacia Gargáligas. 


Los caminos están de agua y barro hasta los topes, lo que implica un pedaleo harto pesado. Poco antes de entrar en Gargáligas cesa la lluvia. Cruzamos el pueblo, y nos dirigimos a Zurbarán, tomando inicialmente una pista de tierra. En este trayecto se produce el primer incidente. Nuestro Tomás David tiene una avería mecánica que no puede repararse sobre la marcha y se ve obligado a echar la bici en el coche de Blanco, que gustosamente había ofrecido su vehículo como coche escoba, conducido por Santi (otro herniado para club de las cabras cojas) al que acompaña su hijo. Se reduce el ritmo del pelotón para evitar distanciamientos, lo que permite observar mientras circulamos por la zigzagueante pista, ligeramente elevada, extensas plantaciones de frutales que, consecuencia del mal tiempo reinante en las últimas semana, no muestran el esplendor y coloración que debieran en esta época. Llegados a Zurbarán se decide detener al grupo para esperar a los rezagados.


 Una vez reagrupados, cruzamos la población para dirigirnos a El Torviscal por pistas de tierra. Dejado atrás éste, nuestro próximo destino será Palazuelo. Tomamos un trecho de Vía Verde, que por cierto, se encuentra en lamentable estado de conservación, y nos apartamos a la izquierda por una pista de tierra, momento que aprovechan los más fogosos para meter piñones y rodar a rienda suelta. 


Nuevamente nos reagrupamos y continuamos unidos hasta Palazuelo, lugar predeterminado para realizar el avituallamiento en el Pabellón Polideportivo. Tras unos refrescos y frutas, el personal está dispuesto para continuar la marcha. En este intervalo de tiempo, Tomás David ha solventado la avería de su bicicleta recurriendo a un amigo de esta población, lo cual le permite poder realizar la ruta y por ende mantener intactas sus opciones de favorito al premio de la regularidad. 



Nada más salir del pueblo, Mónica, tiene una avería en el cambio de su bicicleta que es solventado, motivo por el cual me quedo a la espera para indicar a los rezagados el camino a seguir. Ya no abandonaré esta posición hasta el final. Al girar hacia el sur, el fuerte viento será nuestro principal obstáculo. Mónica, que mantiene un ritmo pausado, nos obliga a un grupo de perrigalgos a continuar a su vera, con el coche escoba haciendo las veces de parapeto y las veces salvavidas para Emiliano, que a la mínima que puede se agarra a lateral. Cruzamos Puebla de Alcollarín, produciéndose reagrupamiento antes de tomar la carretera que conduce a Villar de Rena. Llegados a esta localidad, Emiliano, con buen criterio, decide continuar por esta vía hasta Rena, con el fin de no forzar más de la cuenta su precario estado de forma. Le secundará El Triki, muy solidario él. Mónica ha sido invitada a continuar con los antes mencionados, pero es terca y obstinada, siendo su intención realizar la ruta de forma íntegra. Tomada la pista que nos conduce a la Sierra del Villar, un participante de Don Benito, dice basta, lo que obliga a sus compañeros a dar media vuelta (son los que han venido con Carlos Cuadrado). Este es el tramo más atractivo para los que nos gusta el monte. La principal dificultad de la ruta, una subida con cierta exigencia, hace que los más justitos pongan pie a tierra. En este lugar se produce el abandono de otro participante. La abundancia de agua que chorrea de la Sierra, convierta el camino en un auténtico arroyo, lo que hace las delicias de los que nos gusta este terreno. En el reagrupamiento se informa de un lamentable incidente: Andrés, al bajarse de la bicicleta, ha sentido un fuerte dolor en su maltrecha rodilla, lo que le impide continuar. 


Es conducido en volandas hasta Rena. Allí comprobamos el sufrimiento que padece, siendo un suplicio el simple hecho de montarse en el coche. Con el malestar que supone un incidente de este tipo, acometemos el tramo final de la ruta hasta Valdivia ya por pistas asfaltadas y con el viento ligeramente a favor. Otro participante revienta físicamente y tiene que subirse al coche escoba que  ya casi no da abastos. Los últimos kilómetros se hacen a fuerte ritmo hasta finalmente llegar a Valdivia. Prácticamente en la localidad me informan que el Pabellón está cerrado y los primeros en llegar no han podido ducharse. El contratiempo se resuelve y aquellos que lo estimamos oportunos nos pegamos una reconfortante y bien merecida ducha. Con buen criterio, se decide tomar la cerveza en la sede, lugar en el que departimos sobre lo acontecido en la ruta. Esperemos que el año que viene el resultado sea mucho mejor.
Desear una pronta recuperación a Andrés.
Sin más tela que cortar, hasta la próxima.
Juan Luis Capilla

martes, 5 de marzo de 2013

Ruta a Guadalupe

Asistentes:

                             Adultos         Niños
Paco                          2                  2
Juan Luis                    2                  2
Andrés                       2                  2
José Luis                    2                  2
Javi                            2                  1
Chiqui                        2
Luis                            2
Tomás David              2
Domingo Jr.                1
Isaac                          1
Juan                           2
Toni  Nieto                 2                   1
Diego  Nieto               1
Mario                         2
Pablo                         2                   2
Blanco                        1
Pedro Carrasco          2
Diego Parejo              2
Pedro Collado            1
Miguel Andrade          2
Antonio Aparicio        2                  2
Santi                           4              
Javi Camacho             2
Pancho                       2                  1

lunes, 4 de marzo de 2013

EN BUSCA DE LA VEREDA



Crónica Domingo Pablos Senior 
          El amigo Javi Parejo (que buena labor hace por la Peña) me encomienda la  tarea de realizar la crónica del recorrido de esta semana y aunque con ciertas reminiscencias me convence.
          Al salir de casa observo la luna de los coches mojadas y noto finas gotas de agua que caen por lo que  me dan ideas de desandar lo andado y volverme para casa cuando mi hijo, ya con su bici en la calle, me dice que no va a ser apenas nada, que para adelante. Llegamos a la Plaza y un grupo numeroso de Perrigalgos se encuentran arremolinados comentando varias anécdotas acaecidas entre las que destaca el video del Perrigalgo “Miguel” en la Ruta de los Ríos, la nueva frase famosa de Rambo “No siento las manos” de Paco Cidoncha bajando La Covatilla, el interés de los componentes por las distintas clasificaciones que se van estableciendo destacando que hoy se van a producir dos descabezamientos, en fin muy animadas las tertulias pre-rutas que hacen que la hora de salida no se haga con puntualidad para alegria de alguno. Añoro algunas ausencias.
          Observo entre los reunidos varias caras nuevas lo que me produce una gran alegria que esta Peña cada vez sea más numerosa y desde aquí animo a todos los aficionados a la Bici a que se vayan incorporando, bueno a lo mejor el nuevo soy yo dadas mis ausencias.
          Iniciamos la marcha y al preguntar por el recorrido elegido me dicen que en busca de la vereda que se encuentra atravesando la carretera Almoharin-Arroyomolinos y que 7 componentes habíamos hecho a principio de año.
          Al dar la vuelta a la Plaza nos topamos con Juan Luis en la esquina de la Caja Rural y nos dice, “coño! cada vez salis más puntual”, con lo que nos juntamos 24 Perrigalgos para realizar la ruta.



          Llegamos al Sajonia, Canal Orellana, nuestra cuesta Cuadradillo, dejamos el Entalle a la izquierda, subimos los Castillejos, más adelante dejamos la Infernal a la derecha para dirigirnos al cordel que nos lleva a la pista asfaltada “De la Parrilla” la cual atravesamos para llegar a la carretera Almoharin-Arroyomolinos que también cruzamos para a partir de aquí hacer el recorrido que es inédito para la mayoria.


          El trayecto es un sube y baja que se encuentra muy embarrado en lo bajos, alguna cuesta exigente, vereda talonada por piedras que hacen que continuamente haya que ir variando la dirección para evitarlas, así llegamos al lugar donde se topa con la bajada de Valdemorales para realizar un reagrupamiento, allí nos encontramos con dos paisanos (Esteban y Fausto) con los que departimos.



          Reanudamos la marcha y el trayecto además de barro se encuentra cubierto de bastante agua, zonas con rocas, en fin entretenido, llegamos a Almoharin por la Piscina Municipal donde nos detenemos para hacer la parada oficial y reponer fuerzas.


          Nos volvemos a montar en las Bicis y damos una vuelta por varias calles del pueblo (se esta oficializando la costumbre) en el recorrido los comentarios de ir con cuidado pués algunos vienen rezagados y se pueden perder. Salimos por el lugar de siempre Pastoralia, Canal de Orellana que atravesamos cuando más adelante al amigo Javi le suena insistentemente el teléfono, es el Perrigalgo Ramón que se ha perdido, al cual le indica el lugar donde nos encontramos y que nos detenemos para esperarle, Pablo y yo vamos a su encuentro y nos dice que por las calles de Almoharín algunos venían retrasados y se paró para indicarles el recorrido, cuando se quedo atrás y se despistó, en fin nos juntamos y se le dice que es firme candidato al premio “Solidaridad”. 

         Un poco más adelante un grupo se encuentra charlando con una señora que resulta que ha salido en un programa de televisión “Extranjeros en el Mundo” o algo asi, se llama Gisela quien amablemente accede a fotografiarse con el grupo. Pasamos por Sopetran y antes de llegar a la via de servicio de la Autovia se produce la única incidencia digna de destacar de la jornada que es el pinchazo de Antonio Chino al que se le clavo en la rueda una “estaca”.


         Resuelto el entuerto, pasamos por el Puente Romero giramos a la derecha para coger la pista que pasando por el cortijo de Don Cosme nos lleva a atravesar el arroyo Hornillos, la pista de Plaza de Armas y llegar a la Sede donde nos esperan los consabidos bocatas además del refrigerio de rigor.
       Hasta otra amigos, ha sido un placer haber compartido el día. 

viernes, 1 de marzo de 2013

X RUTA DE LOS RÍOS. MIAJADAS
Cronista: Miguel  Andrade.
Muy buenas compañeros, al igual que en la pasada edición de la Ruta de los Ríos, me dispongo a  narraros todo lo acontecido a la delegación de la Peña Cicloturista Amaliense en dicho evento.
A lo largo de la semana previa a la cita, me voy percatando que la representación de perrigalgos a mencionada ruta va a ser muy inferior a la previsiones iniciales, no sabemos si por el frío,  por la subida de la cuota de inscripción, por la ruta alternativa a La Covatilla, o será porque el personal ha pasado del tema y prefiere quedarse en el pueblo, hacer la típica ruta dominical y dejarse de inventos, después de la dureza con la que nos deleitaron los compañeros del Club Ciclista Miajadas en la edición del año anterior, más conocida como la “Ruta de las Piedras”.
Entrando en materia, la representación de nuestra Peña se compone de 8 espadas, la bobillera al completo, es decir Domingo Hijo, Isaac, Pedro Roni, José Miguel y el que escribe, más Blanco, Luis y Mario Lozano, un plantel joven para afrontar una ruta que se prevé dura, con 55 kms y dificultad alta, según  datos facilitados por la organización. A las 8 de la mañana salimos desde la Plaza, previamente hemos cargado las bicicletas en los porta bicis que aportan José Miguel, Blanco y Domingo, Luís lleva su montura en la Pick-up, pues quiere regresar lo antes posible para acudir a un evento familiar. 

A las 8.20 h. nos plantamos en las inmediaciones del polideportivo municipal de Miajadas, antes de bajar las bicicletas pasamos a la recogida de dorsales, esta vez sí, nos entregan el dorsal, acompañado por una botellita de vino y una braga para el cuello (nada tiene que ver con las que vende Triky en el mercadillo..). Ahora sí bajamos las bicis de los coches, nos equipamos para el frío y colocamos los dorsales en la parte delantera, estamos listos para tomar la salida, foto de rigor junto con Juan Carlos Nieto, que nos da la bienvenida a la ruta y nos ofrece su compañía para realizar el recorrido, como no podía ser de otra manera, aceptamos su ofrecimiento y después de las indicaciones del director de carrera, a las 9.05 se da la salida.


Como es costumbre recorremos las calles más importantes de la localidad y salimos por la rotonda del Hotel Triana, cruzamos la autovía por un paso inferior y cambiamos el asfalto por los caminos de los huertos locales, nos dirigimos hacia Almoharín, el grupo permanece unido en la zona media del pelotón  que conforman los 165 corredores inscritos, el camino presenta grandes charcos que sorteamos con facilidad a ambos lados, Blanco decide atravesar alguno por mitad ante el asombro y las risas del pelotón, eran los primeros indicios del día de barro que nos espera….

Terminados los caminos locales nos metemos en veredas sinuosas donde solo cabe un ciclista, Juan Carlos nos da el alto, pues los que van delante de nosotros comienzan a echar pies a tierra, estamos ante un descenso  similar a los del año anterior, piedras y más piedras que esta vez podríamos haber recorrido subidos en la bici pero el agolpamiento de ciclistas lo impide, por lo que decidimos bajar a pié, excepto algunos tramos que podemos pedalearlos, la zona, como no podía ser de otro modo se conoce como Los Canchos y Los Cantos, con esto nos plantamos en el río Búrdalo que baja caudaloso, lo que según nos cuentan ha obligado a la organización a variar el trazado, pues es imposible cruzarlo como estaba previsto, así circulamos en paralelo por su margen izquierda, dirección al acueducto del Canal de Orellana próximo a San Bartolo.

 Allí giramos a la derecha, para entrar por la nueva pista del canal de desembalse de la Presa del Búrdalo, que tenemos aguas arriba, a mitad de dicha pista nos indican giro a la izquierda y tomamos camino hacia Almoharín, bordeando el pueblo y tomando dirección hacia la temida cuesta del Reventón, a la que llego en compañía de José Miguel y Juan Carlos, pues el resto del escuadrón ha tomado posiciones más adelantadas para inmortalizar nuestra escalada, la subida la hacemos sin dificultades reseñables, más si cabe con los gritos de ánimos que jalean los compañeros y curiosos que se agolpan en la cima, una vez coronamos nos espera el primer avituallamiento donde reponemos fuerzas. Estamos en el km 21.


            
No nos demoramos mucho, pues la tarea es larga y seguimos con la ruta, el siguiente tramo  es similar al que realizamos en la última subida a la bola, pues nos dirigimos hacia el comienzo de dicha  cuesta, tenemos zonas hormigonadas  y veredas de gran pendiente, vamos sorteando huertos, y nos plantamos en la pista alquitranada donde nos reagrupamos para continuar el recorrido, algún que otro bobillo comenta que ya que estamos ahí, podemos subir a la bola y luego continuar con la ruta, (solo de escucharlo me tiemblan las piernas..) justo cuando se inicia el ascenso debemos girar a la izquierda donde nos aguarda una gran subida hormigonada que desemboca en unas bajadas  espectaculares,  técnicas y que hace que el grupo se alargue.

 La vereda desemboca en una carretera alquitranada, por la que circulamos 300 metros escasos, pues de nuevo el itinerario nos manda hacia la derecha y volvemos a pillar camino llano para bordear el pequeño Embalse de Navarredonda donde “los cabeza de carrera”  esperan a los rezagados, incluso se hacen algunas fotos…





Una vez reagrupados nos dirigimos por caminos agrícolas hacia Robledillo de Trujillo donde con  35 kms a las espaldas nos espera el segundo avituallamiento y la asistencia técnica, del primero dimos cuenta, pues los bocadillo de jamón con tomate estaban de miedo, acompañados con su correspondiente cerveza o refrigerio, de la  segunda por suerte no necesitamos hacer uso, pues nuestras monturas van respondiendo bien ante las exigencias de la prueba. 

Partimos de nuevo para afrontar el penúltimo tramo de la prueba, dirección Oeste, ya vamos de recogida, y nos dirigimos hacia una zona conocida como Los Pedragales, después de un sube y baja de veredas llegamos a una bajada muy técnica, que requiere de mucha pericia y precaución, manos en los frenos y a disfrutar, haciendo honor a su nombre es una bajada de cantos similar a una calzada romana, que te va cargando los brazos, tiene mucha pendiente pero no es muy larga, una vez terminado el pedregal, la bajada continua a mayor velocidad pues el terreno está en perfectas condiciones, desembocamos a la Carretera Robledillo-Miajadas, que me trae “muy gratos recuerdos” pues es la carretera por la que fuimos a Cáceres el año pasado. 



 Reagrupamiento de todos los perrigalgos en dicha carretera y arrancamos de nuevo,  cruzamos un paraje denominado El Jaralejo, son praderas llanas, por lo que circulamos muy bien en grupo, el camino empieza a estar cada vez más embarrado lo que va complicando el pedaleo, y oscureciendo nuestras bicicletas y flamantes equipaciones, nos plantamos  en un arroyo que recientemente habíamos cruzado en una ruta con la peña, creo recordar que a la vuelta de la Ermita de la Asunción, esta vez el caudal era más importante y todos los participantes íbamos esperando nuestro turno para cruzarlo, ya habían cruzado casi todos los representantes de nuestra peña, sin problemas, Blanco patinó durante unos segundos en la subida, José Miguel cruzó sin problemas y me tocó a mí, arranqué con fuerzas para no quedarme en mitad del cauce, pero me dejé todas las fuerzas en la bajada, sin acordarme de que tenía que subir, si a esto le sumamos que la zona de subida estaba ya muy pisoteada por los compañeros que me precedieron y consecuentemente muy resbaladiza da como resultado un pequeño costalazo al intentar bajarme de la bici a mitad de rampa, un descojone por parte de todos los perrigalgos y resto de participantes que aguardaban ansiosos una caída de algún compañero…y me tocó a mí, el barreo fue de escándalo, para más cachondeo, el costalazo fue grabado por Domingo, por lo que imagino que pasará a la historia de la peña junto el cruce de río de Paco Cidoncha.
video:
  
Después de unos minutos de risas continuamos la marcha, por la misma vereda encajonada entre muros de piedra que recorrimos en la ruta que ya he mencionado, esta vez estaba impracticable, el barro nos llegaba hasta los tobillos, gran parte del tramo los hicimos andando mientras algunos valientes intentaban rodar por el fango,  lo que incitaba comentarios entre risas y cachondeo, pues muchos de los valientes no tenían más remedio que poner pies al barro si no querían revolcarse como cochinos. Una vez terminado ese duro tramo, nos esperaba el último avituallamiento, Km 45, en el que paramos brevemente para estirar piernas y comer algo rápido.

Ya afrontamos el tramo final de la prueba, rodamos por el camino de servicio que discurre por la nueva presa del Búrdalo, ya hemos hecho este camino en numerosas ocasiones, justo antes de la zona conocida como Las Caballerías, giramos a izquierda, cruzamos un antiguo puente de piedra sobre un pequeño arroyo y marchamos por un buen camino que invita al pedaleo alegre, pero que también tiene enormes charcos que ya no evitamos y barrizales que no impiden el paso, a escasos 5 kilómetros del pueblo, Mario empieza a sufrir calambres en las piernas por lo que el grupo se rompe, Blanco y un servidor continuamos el camino, pues no estábamos para muchos trotes, mientras  el resto le atienden,  estira las piernas y después de unos minutos reanudan la marcha a menor ritmo,  los espero en la entrada de Miajadas, y juntos llegamos a meta.
Son las 13:45, hemos hecho 60 kms, nos lo hemos pasado de lujo, hemos sufrido, hemos reído, nos hemos barreado y hemos disfrutado de un recorrido espectacular. Después de una ducha en los vestuarios del campo de fútbol, partimos hacia Santa Amalia.
Al igual que el año pasado destacar la excelente organización de la ruta, el exquisito avituallamiento, asistencia técnica, etc.. Y agradecer como no, a Juan Carlos su compañía y atención a lo largo de todo el recorrido.
Un saludo perrigalgos.